Joshua Van defiende su título mosca en UFC 331
En una noche cargada de caos, sorpresas y consagraciones, Joshua Van salió de la Crypto.com Arena de Los Ángeles con algo más que un cinturón: salió con una pelea para la memoria colectiva. El campeón mosca de Myanmar derrotó de nuevo a Alexandre Pantoja, esta vez por decisión unánime tras 25 minutos salvajes, en la que fue su segunda defensa del título.
La primera vez, a finales del año pasado, todo terminó pronto por la lesión temprana del brasileño. Esta vez no hubo atajos. Hubo drama, sangre y un campeón que se agigantó cuando el cuerpo pedía freno.
Van sobrevive al vendaval y firma una defensa de campeón
Pantoja arrancó como un hombre decidido a recuperar lo que fue suyo. Entró agresivo, mezclando manos nítidas con derribos bien cronometrados. Van, fiel a su costumbre, comenzó lento, midiendo, dejando que el brasileño marcara el ritmo.
El primer gran giro llegó en el segundo asalto. Pantoja conectó un derechazo duro al rostro del campeón que lo dejó tambaleando. En el intercambio, ambos chocaron cabezas de forma accidental. Pantoja, encendido, reclamó a Herb Dean una deducción de punto. No la obtuvo. El árbitro vio lo que fue: un choque involuntario en medio de una tormenta.
Lejos de descentrarse, Van empezó a cambiar la pelea. Empezó a encontrar su distancia, soltó combinaciones duras y precisas, y las cejas de Pantoja comenzaron a abrirse. Cada intercambio en pie se inclinaba un poco más hacia el monarca, mientras el brasileño insistía con los derribos para frenar la marea.
El campeón fue creciendo asalto a asalto. Y en el quinto, lo dejó todo claro. Pantoja llegó exhausto, marcado por el ritmo infernal. Van, en cambio, apretó el acelerador: lo derribó con un golpe limpio y rozó la finalización con una llave de brazo tipo keylock que silenció por un instante el pabellón. Pantoja sobrevivió, pero el mensaje ya estaba escrito.
Las tarjetas lo confirmaron: 49-46, 49-47 y un amplio 50-45 para Van. No hubo polémica. Hubo campeón sólido, resistente y con cada vez más peso en la división mosca.
Tsarukyan noquea y llama a la puerta del título
Antes de que Arman Tsarukyan y Mauricio Ruffy se vieran las caras, la UFC fue clara: una victoria podía significar una oportunidad titular. Con ese contexto, el combate estaba pactado a cinco asaltos. Solo necesitó uno.
Tsarukyan buscó pronto el derribo, su terreno natural. Ruffy, bien preparado, defendió las primeras intentonas y mantuvo el combate de pie durante unos instantes, intentando encontrar su ritmo. Parecía que la pelea pedía tiempo.
No lo tuvo.
Hacia el final del primer asalto, Tsarukyan tomó el control total. Cerró la distancia, impuso su físico y, con el reloj a punto de llegar a cero, descargó dos codazos brutales que apagaron a Ruffy a los 4:56 del primer round.
No hizo falta más. Preguntarse si ha asegurado por fin una nueva oportunidad por el título parece casi retórico. Todo apunta a que la respuesta solo puede ser una: sí.
Patricio Pitbull, versión vintage en su primer gran rugido en UFC
El público de UFC vio por fin al Patricio Pitbull que dominó Bellator. El brasileño firmó su primera finalización en el Octágono y su segunda victoria en la empresa, y lo hizo con autoridad ante un rival de renombre como DooHo Choi.
Pitbull salió a morder desde el inicio. Presión alta, paso al frente, manos pesadas. Choi nunca encontró su espacio. El brasileño fue cerrando ángulos, acortando la jaula, hasta que encontró el hueco perfecto: un puñetazo demoledor directo a la barbilla.
Choi cayó al suelo y Pitbull no dudó. Se lanzó al ground-and-pound y obligó al árbitro a detener la pelea a los 3:28 del primer asalto. Una victoria contundente ante un nombre respetado que reaviva, y de qué manera, su irrupción en la UFC.
Sharaf silencia al mundo con un nocaut de 12 segundos
La sorpresa de la noche tuvo nombre y apellido: Sean Sharaf. El estadounidense llegó como enorme no favorito ante Gable Steveson, el gran proyecto de los pesos pesados, el hombre llamado a dominar el futuro de la categoría.
Ese futuro se detuvo en seco en 12 segundos.
Sharaf conectó un puñetazo perfecto que mandó a Steveson a la lona de inmediato. No hubo tiempo para ajustes, ni para wrestling, ni para planes B. Enseguida remató con ground-and-pound y obligó al árbitro a intervenir.
En tres peleas en UFC, Sharaf no había logrado una sola victoria. La primera llega con un nocaut fulminante ante el prospecto más sonado de los completos. Un giro de guion que nadie veía venir.
“Chito” Vera resiste la caída y se aferra al top 15
Marlon “Chito” Vera llegó a la jaula con cuatro derrotas seguidas y su puesto en el top 15 del peso gallo pendiendo de un hilo. Enfrente, Charles Jourdain, en plena subida tras tres triunfos consecutivos. Las apuestas no iban con el ecuatoriano.
Él decidió ignorarlas.
Vera peleó con una claridad que había echado de menos en sus últimas presentaciones. Más rápido en el intercambio, más fino en el timing, empezó a castigar a Jourdain en cada cruce. Lo mandó a la lona una vez. Luego otra. Y una tercera, definitiva.
Tras el tercer derribo con golpe, Jourdain hizo algo que se ve poco: miró al árbitro y pidió que parara. No quería más. El reloj marcaba 2:02 del tercer asalto cuando se decretó el TKO.
Victoria imprescindible para Vera, que conserva su lugar entre los quince mejores gallos y, sobre todo, recupera aire en una carrera que parecía entrar en caída libre.
Casey O’Neill firma una remontada de manual
En las primeras peleas de la noche, Casey O’Neill amplió su racha a tres victorias consecutivas con uno de esos finales que cambian el relato de un combate en un suspiro.
Eduarda Moura salió a imponer su lucha desde el inicio. Logró el derribo, controló casi todo el asalto desde arriba y estuvo cerca de cerrar un estrangulamiento d’arce. O’Neill parecía atrapada, defendiendo, sobreviviendo.
Hasta que encontró su ventana.
Pasados los tres minutos, desde la posición inferior, O’Neill elevó a Moura, la volteó en el aire y, en el giro, atrapó un brazo. El armbar entró limpio. Moura tocó casi al instante. Sumisión a los 3:22 del primer asalto. De estar al borde de ser finalizada a ganar en segundos. Un giro espectacular para la escocesa-australiana en la división mosca.
Resto de resultados de UFC 331
- Cartel principal
- Joshua Van derrotó a Alexandre Pantoja por decisión unánime (49-46, 49-47, 50-45).
- Arman Tsarukyan derrotó a Mauricio Ruffy por nocaut (codos) – R1, 4:56.
- Patricio Pitbull derrotó a DooHo Choi por nocaut (puñetazos) – R1, 3:28.
- Sean Sharaf derrotó a Gable Steveson por nocaut (puñetazos) – R1, 0:12.
- Alonzo Menifield derrotó a Iwo Baraniewski por decisión dividida (28-29, 29-28, 29-28).
- Cartel preliminar
- Marlon Vera derrotó a Charles Jourdain por TKO (puñetazo) – R3, 2:02.
- Robelis Despaigne derrotó a Tai Tuivasa por decisión dividida (29-28, 28-29, 29-28).
- Michael Aswell Jr. derrotó a JooSang Yoo por decisión dividida (28-29, 29-28, 29-28).
- Ryan Gandra derrotó a Ozzy Diaz por TKO (puñetazos) – R1, 2:04.
- Cartel preliminar temprano
- Edmen Shahbazyan derrotó a Brunno Ferreira por decisión unánime (30-27, 29-28, 29-28).
- Casey O’Neill derrotó a Eduarda Moura por sumisión (armbar) – R1, 3:22.
- Joanderson Brito derrotó a Giga Chikadze por nocaut (puñetazos) – R1, 1:57.
Una noche que deja a Van consolidado como campeón, a Tsarukyan llamando con fuerza a la puerta del título y a media cartelera reescribiendo su futuro con un solo golpe. En una velada así, la pregunta no es quién ganó; es quién se atrevió a no cambiar después de lo que vio.






