Gable Steveson: De favorito a derrotado en UFC 331
La noche que debía consolidar a Gable Steveson como la próxima gran estrella del peso pesado en UFC terminó convertida en una de las sorpresas más brutales de la historia reciente de la compañía. Doce segundos. Un intercambio inicial. Un contragolpe perfecto. Y el gigante cayó.
En UFC 331, en Los Ángeles, el campeón olímpico de lucha libre partía como una apuesta casi segura: cerró como favorito de -2400 frente a Sean Sharaf. Sobre el papel, el combate parecía un trámite. En la jaula, fue todo lo contrario.
Sharaf leyó el primer cruce, midió la distancia y soltó un zurdazo limpio, violento, quirúrgico. Steveson se fue a la lona desconectado, víctima de un nocaut que heló al público y cambió en segundos la narrativa de su carrera en MMA. De debutante temido a protagonista de uno de los batacazos más grandes que recuerde el octágono.
La reacción del entorno: “Es la vida que eligió”
El domingo, cuando el eco del nocaut seguía rebotando en redes y tertulias, su mánager Abe Kawa salió al frente. Lo hizo con un mensaje directo, sin paños calientes, pero con una convicción clara: esto es un tropiezo, no una sentencia.
“Está bien que Gable fue cazado. Está bien que lo abuchearan. Está bien que su oponente hablara basura. Está bien que el mundo lo patee cuando está en el suelo. Es la vida que eligió”, escribió Kawa en Instagram, antes de situar la derrota en un contexto mucho más amplio.
El representante recordó que nombres hoy legendarios también conocieron el sabor amargo de la derrota: Arman Tsarukyan, Islam Makhachev, Demetrious Johnson, Georges St-Pierre, Daniel Cormier, José Aldo. Todos campeones, todos referentes, todos con manchas en su récord. “Todos siguieron adelante para tener carreras absolutamente legendarias. Nos mantenemos con nuestro chico. Volverá muy pronto y será grande”, remató.
El mensaje es claro: en un deporte donde una mano cambia carreras, la respuesta al golpe importa tanto como el golpe en sí.
La polémica salida del octágono
Si el nocaut ya era duro de digerir, la forma en la que Steveson manejó su primera derrota en MMA encendió aún más el debate. No esperó el anuncio oficial. No se quedó en el centro para escuchar las tarjetas ni para el gesto protocolario. Se levantó y se marchó al vestuario antes de que el árbitro levantara la mano de Sharaf.
Ese gesto le costó caro en términos de percepción pública. Daniel Cormier, que sabe lo que es caer y levantarse en el más alto nivel, lo criticó con dureza, igual que varios peleadores actuales y retirados. Para muchos, en UFC perder es parte del negocio, pero respetar el ritual de la derrota también lo es.
Steveson, acostumbrado al escenario olímpico y a la presión máxima, se encontró de golpe con otra realidad: en MMA, la exposición es constante y la reacción postpelea pesa casi tanto como el resultado.
La noche de Sean Sharaf
Mientras el foco giraba sobre el derrumbe de la estrella emergente, la otra cara de la historia sonreía. Sean Sharaf firmó la noche de su vida. Un nocaut relámpago, una de las mayores sorpresas que se recuerdan y un premio económico que lo confirma: 100.000 dólares en bonos por su actuación.
Para Sharaf, UFC 331 no fue solo un triunfo. Fue una irrupción. Un puñetazo que lo coloca de golpe en los titulares y le abre una puerta que pocos veían para él en la previa.
¿Bache o punto de inflexión?
Steveson se enfrenta ahora al primer gran examen de su carrera en artes marciales mixtas, y no tiene nada que ver con el striking ni con la lucha. Es mental. Es de carácter. De cómo gestione el ruido, la crítica, el ego herido y la presión de un currículo olímpico que no admite medias tintas.
Su equipo ya ha marcado la línea: no hay excusas, no hay dramatismo, hay camino por delante. La historia del deporte está llena de campeones que nacieron, precisamente, el día que tocaron fondo.
La pregunta es simple y brutal, como ese zurdazo de Sharaf: ¿será esta derrota un simple bache en la ruta hacia la élite… o el golpe que defina para siempre quién es realmente Gable Steveson en el mundo de la UFC?






