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Zidane presenta su primera lista: Francia construye el futuro

Zinedine Zidane ya ha dado su primer golpe como seleccionador. A pocos meses de tomar el relevo de Didier Deschamps, el técnico ha presentado su primera lista de 23 jugadores para el próximo parón internacional y ha dejado claro que no viene a vivir de herencias: viene a construir la suya.

La convocatoria, adelantada por RMC Sport, mezcla jerarquía y riesgo. Continuidad y ruptura en el mismo papel.

Mbappé al frente, estrellas aseguradas

El armazón del último Mundial se mantiene: 15 mundialistas repiten, una base sólida para no perder competitividad mientras se abre una nueva etapa. Al frente, el capitán Kylian Mbappé, rostro indiscutible del proyecto.

A su lado, el ganador del Balón de Oro Ousmane Dembélé y el extremo de Bayern Munich Michael Olise completan un tridente ofensivo que intimida solo con leerlo. Francia no se esconde: quiere mandar en la Nations League 2026-2027, donde ha quedado encuadrada en la exigente League A junto a Türkiye, Bélgica e Italia.

El mensaje es nítido: la élite se defiende con talento probado… y con nuevas apuestas.

Cinco debutantes, una hoja de ruta nueva

Ahí entra en escena la otra cara de la lista. Zidane ha buceado en la inagotable cantera francesa y ha elegido a cinco futbolistas sin estrenar todavía la camiseta de la absoluta.

En defensa, la gran novedad es Jeremy Jacquet, central del Liverpool, que aprovecha la ausencia de William Saliba para recibir su primera llamada con los mayores. Una apuesta de peso para un puesto de máxima responsabilidad.

Bajo palos, Guillaume Restes, portero del Toulouse, se gana sitio tras su progresión meteórica. En los laterales aparece Andy Diouf, del Inter Milan, otra muestra de que Zidane quiere energía y recorrido en las bandas.

El centro del campo también se renueva: Lucas Da Cunha, cerebro del Como, se cuela en la lista como premio a su manejo del juego y su influencia en la Serie A. Arriba, Esteban Lepaul, máximo goleador de la última Ligue 1 con el Rennes, completa el grupo de debutantes. Sus números le han obligado a entrar; Zidane simplemente ha abierto la puerta.

Estas incorporaciones no son un simple guiño al futuro. Marcan una intención clara: refrescar el vestuario desde ya, con la mirada puesta en el ciclo que conduce a la Euro 2028.

Kante, Lucas Hernández, Digne: el peso de las ausencias

Cada nueva cara tiene un coste. Y los nombres que se caen de la primera lista de Zidane pesan tanto como los que entran.

N'Golo Kanté, uno de los símbolos de la era Deschamps, se queda fuera. También Lucas Hernández y Lucas Digne, dos habituales en las grandes citas de los últimos años. No hay gesto más contundente que una ausencia en una primera convocatoria.

La lectura es evidente: Zidane no quiere vivir anclado al pasado. Está levantando un nuevo dibujo táctico, con otras prioridades físicas, técnicas y posicionales. Y no le tiembla el pulso al dejar fuera a figuras que parecían intocables hace no tanto.

La zaga también se reconfigura por la baja de William Saliba, referencia del Arsenal. Sin él, el entramado defensivo cambia de jerarquías y automatismos. Francia tiene fondo de armario, sí, pero prescindir de pilares tan consolidados confirma que el seleccionador está dispuesto a tomar decisiones impopulares si encajan en su plan.

Un estreno sin red en la Nations League

El calendario no concede margen para la especulación. Francia inaugurará la era Zidane el próximo viernes en Kocaeli, ante Türkiye. Un debut fuera de casa, en un ambiente caliente y con un rival que suele crecerse ante las grandes selecciones.

Después llegará otro examen de altura: visita a Bruselas para medirse a Bélgica el 28 de septiembre. Un clásico reciente del fútbol europeo, cargado de talento y de cuentas pendientes.

El regreso al Stade de France tampoco será un paseo. El 2 de octubre, Francia recibirá a Italia en un duelo con aroma de torneo grande, seguido de un segundo choque contra Bélgica el 5 de octubre, de nuevo en territorio francés. Cuatro partidos, tres gigantes históricos, cero tiempo para las excusas.

Zidane no ha elegido un camino cómodo. Ha apostado por mantener a sus líderes, agitar el árbol de los veteranos y abrir la puerta a una generación que llega sin complejos. La Nations League será el primer termómetro real.

La pregunta ya no es si Francia tiene talento. Eso se da por hecho. La cuestión es otra: ¿cuánto tardará Zidane en convertir esta mezcla de estrellas y recién llegados en una máquina reconocible y temible de cara a la Euro 2028?