Zhang Ziyu: la gigante que aún se siente joven en el baloncesto
Zhang Ziyu, la gigante que aún se siente “solo una niña”
En la Copa del Mundo femenina de baloncesto, hay una figura que rompe cualquier escala conocida. Se llama Zhang Ziyu, tiene 19 años, mide 2,23 metros y convierte cada salto por el rebote en una escena casi irreal. Pero, puertas adentro del vestuario, sus compañeras insisten: sigue siendo “solo una niña”.
La frase pertenece a Han Xu, que la definió así después de la sufrida victoria de China por 74-70 en la prórroga ante la República Checa el 6 de septiembre en Alemania. Un partido duro, físico, de los que desgastan. Zhang apenas estuvo algo más de 10 minutos en pista y sumó tres puntos, pero su sola presencia condicionó el juego interior checo.
Ante el vigente campeón, Estados Unidos, ya había dejado una impresión más poderosa en la derrota por 94-61 que abrió el torneo para China. Ahí, su impacto fue menos numérico y más visual: cada vez que recibía cerca del aro, la defensa estadounidense se comprimía, casi por instinto.
Caitlin Clark, estrella absoluta del baloncesto estadounidense, no tardó en subrayarlo. “Nunca había jugado contra una mujer de ese tamaño, y obviamente nos planteó algunos desafíos”, reconoció tras el partido. La frase sonó a respeto inmediato, a constatación de que el juego cambia cuando Zhang pisa la zona.
Clark fue más allá. Destacó lo evidente —la altura—, pero también lo que todavía está en construcción: “Es una jugadora maravillosa, y se ve lo joven que es. Se nota que sigue creciendo y aprendiendo cómo jugar y cómo aprovechar su ventaja, que es su tamaño”. En otras palabras, lo que hoy impresiona podría ser solo el inicio.
Los datos oficiales de FIBA la sitúan en 223 centímetros, por encima incluso de leyendas interiores de la NBA como Shaquille O’Neal. En un deporte que vive de centímetros, Zhang rompe la escala habitual del baloncesto femenino. No solo es alta. Es “epicamente alta”, como la describe la web oficial de la Copa del Mundo femenina.
Su irrupción internacional no es casual. Hace dos años fue elegida Jugadora Más Valiosa en la U-18 Women’s Asia Cup, un torneo que la colocó en el mapa global. Desde entonces, las imágenes en las que literalmente sobrevuela a sus rivales se han vuelto virales. En cada foto, su figura parece pertenecer a otra categoría, a otro deporte.
Pero reducirla a un fenómeno de redes sociales sería simplificar demasiado. Dentro de la selección china, el reto es otro: cómo convertir ese potencial físico en una amenaza constante. “Creo que es una gran jugadora, y seguimos pensando cómo utilizarla mejor y esperamos que pueda ser más agresiva”, explican desde el entorno del equipo. El mensaje es claro: la estructura ya está, ahora toca pulirla.
Clark coincide en esa lectura. Para ella, el contexto del torneo es un acelerador de desarrollo: “Sigue siendo una jugadora muy joven, pero estar tan joven en un Mundial y enfrentarse a las mejores solo va a ayudarla a seguir creciendo”. No habla de un experimento, habla de una pieza con futuro en la élite. “Si continúa desarrollándose, sin duda hay un lugar para ella”.
Entre la etiqueta de “epicamente alta”, los vídeos virales y las palabras de respeto de una superestrella rival, Zhang Ziyu se mueve todavía con la timidez de quien está empezando a entender el escenario que pisa. Tiene 19 años, mide como un pívot dominante histórico y ya se mide a las mejores del mundo.
La pregunta ya no es si su altura impresiona. La verdadera incógnita es qué tipo de jugadora será cuando su juego alcance, por fin, la altura de su propio techo.






