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Yael Trepy sale del hospital y comienza su recuperación

Cagliari vuelve a respirar: el joven Yael Trepy sale del hospital y encara su segunda vida

Durante varios días, en Cagliari se habló menos de fichajes y sistemas tácticos que de algo mucho más frágil: la vida. Hoy, por fin, el club y su afición pueden soltar el aire que llevaban contenido en el pecho. Yael Trepy, joven delantero francés del equipo sardo, ha abandonado el hospital en buen estado general tras un accidente que rozó la tragedia y que amenazó con cortar su carrera antes incluso de despegar.

Todo empezó el 16 de agosto, en una villa de Baja Sardinia, en plena Costa Smeralda. Un día de vacaciones, piscina, verano. De pronto, el vacío: Trepy estuvo a punto de ahogarse. Sin la reacción inmediata de los servicios de emergencia, que lo evacuaron en helicóptero al Azienda Ospedaliero-Universitaria Santissima Annunziata de Sassari, hoy se hablaría de otra historia. Una mucho más oscura.

Ingresó directo en cuidados intensivos. Los médicos lo indujeron al coma durante 48 horas para estabilizarlo. Dos días que para su familia, sus compañeros y el propio club se hicieron eternos. Después llegó el primer giro: despertó. Y, con él, la lenta pero constante remontada.

Tras superar la fase crítica, Trepy pasó al servicio de neumología para completar el tratamiento. Allí llegaron las noticias que todos esperaban: no se detectaron daños físicos graves. Había miedo a secuelas, a una factura silenciosa que apareciera con el tiempo. Las pruebas, una tras otra, empezaron a despejar el horizonte.

El profesor Pietro Pirina, director del departamento de neumología clínica e intervencionista del hospital de Sassari, puso palabras a esa recuperación en declaraciones a Sky Sport. Habló de un paciente que abandona el centro “en buenas condiciones clínicas generales” tras un proceso marcado por una “mejoría gradual y marcada”. Subrayó que los exámenes realizados durante la hospitalización mostraron una evolución tal que permitió programar el alta “con serenidad”. Y dejó un mensaje claro: donde muchos ven un milagro, él prefiere ver el resultado de un sistema sanitario que ha funcionado con precisión.

La escena de la salida del hospital tuvo poco de fría. Trepy, sonriente, acompañado por su madre, se despidió uno a uno del personal sanitario, del director general y del director médico del centro. Aplausos, abrazos, alivio compartido. No era un simple trámite administrativo: era el cierre de la etapa más dura desde aquel salto a la piscina que lo cambió todo.

Ahora le espera Arco, en la provincia de Trento. Un lugar mucho más tranquilo, lejos del ruido, donde comenzará su programa de rehabilitación. Allí se jugará el siguiente partido, el de la resistencia diaria, el de la paciencia. Más adelante, nuevas pruebas médicas decidirán si puede volver a competir y recuperar el apto para el fútbol profesional.

Cagliari ya sabe que ha recuperado algo irremplazable: la salud de su joven atacante. Falta por descubrir si el césped volverá a verlo correr como antes. Y esa, para Trepy, será la próxima gran batalla.