logo

Watzke quería a Tuchel para Alemania tras el desastre en Qatar

Hans-Joachim Watzke, hoy vicepresidente de la DFB y figura de peso en el fútbol alemán, todavía tiene muy presente el hundimiento de la selección en el Mundial de Qatar 2022. De aquella eliminación temprana, dice, salió una idea clara en su cabeza: quería a Thomas Tuchel como seleccionador de Alemania.

En una conversación con Sky Germany, Watzke recordó aquellas horas posteriores al fiasco mundialista: “Quedamos eliminados en Qatar de forma bastante miserable. ¿Y luego? Luego te pasas una noche o dos pensando: ¿qué podría pasar ahora?”.

La respuesta que él veía era Tuchel. Pero el camino institucional fue otro.

La apuesta por la continuidad con Hansi Flick

En ese momento, Oliver Bierhoff seguía al mando como director de la selección. La elección del seleccionador no recaía directamente en Watzke, y la federación optó por mantener el rumbo.

“No era mi decisión quién sería seleccionador nacional. Pero la actitud básica era sencilla: seguimos con Hansi Flick. Y Hansi es un entrenador excelente; se ve lo que está haciendo en Barcelona”, explicó.

Watzke, sin embargo, intuía que el problema iba más allá del marcador. No solo eran los resultados; le preocupaba la imagen futbolística que estaba dejando el equipo, la falta de convicción en el juego. Por eso veía necesario un giro fuerte, un perfil como el de Tuchel, con el que ya había compartido vestuario y tensiones en el Borussia Dortmund.

Un pasado intenso en Dortmund

Watzke y Tuchel trabajaron codo a codo en el Borussia Dortmund entre 2015 y 2017. Fue una etapa brillante en lo deportivo, pero marcada por un final abrupto. Tuchel fue despedido pocos días después de ganar la DFB Pokal, tras un conflicto con la directiva en torno a la disputa de un partido de cuartos de final de Champions League apenas un día después del atentado contra el autobús del equipo.

Aquella decisión dejó heridas y una narrativa pública tensa. Watzke sostiene hoy que lo que trascendió entonces no recogía toda la realidad.

Lo dejó claro: lo que se contó fuera “no fue toda la verdad”. Pese a la ruptura y al ruido mediático, asegura que la relación personal entre ambos se ha mantenido sólida con el paso del tiempo.

Del ‘casi’ con Alemania al banquillo de Inglaterra

Ese vínculo reapareció cuando el nombre de Tuchel entró en la órbita de la selección de Inglaterra. Antes de que el técnico fuera finalmente contratado como seleccionador inglés, las autoridades consultaron a Watzke. Su respuesta fue una recomendación positiva hacia su antiguo entrenador.

Para el dirigente, la figura de Tuchel va unida a una autoexigencia feroz. “Quien conoce a Tuchel como personalidad sabe que él también se impone esa presión a sí mismo”, subrayó.

Watzke volvió sobre el episodio del atentado al autobús para explicar su respeto por la postura del técnico en aquel momento tan delicado: “Siempre le tuve respeto al final, incluso en retrospectiva, porque no sé si, cuando estabas sentado en el autobús en ese momento, las cosas se sentían diferentes para ti. Al final, simplemente hay que respetarlo”.

La historia dejó a Alemania sin Tuchel en su banquillo y abrió la puerta a Inglaterra. La pregunta, inevitable, se instala sobre el futuro de la selección alemana: ¿cuánto habría cambiado el rumbo si aquella noche, tras Qatar, la idea de Watzke se hubiera convertido en decisión?