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Watford apuesta por la resurrección de Michail Antonio

Watford ha movido ficha con un nombre pesado y una historia reciente marcada por los golpes: Michail Antonio. El exdelantero de West Ham United, de 36 años, llega libre a Vicarage Road con un contrato de un año y la misión de darle colmillo y experiencia al ataque de los Hornets.

No es un fichaje cualquiera. Es una apuesta.

De la noche más dura al regreso

La última aparición de Antonio con el primer equipo de West Ham se remonta al 3 de diciembre de 2024, en la derrota por 3-1 ante Leicester City. Cuatro días después, un accidente de coche le dejó con una pierna rota. De golpe, el delantero que había sido referencia del ataque hammer durante una década quedó fuera del foco.

Tras ser liberado por West Ham en junio de 2025, el club que le vio crecer en la élite le abrió de nuevo las puertas para su rehabilitación. Antonio volvió a vestir la camiseta claret and blue, esta vez en Premier League 2, con dos partidos con el equipo sub-21 para ir recuperando sensaciones. Un gesto de confianza de una entidad donde dejó huella.

El camino, sin embargo, siguió siendo empinado. En abril disputó sus últimos minutos oficiales con Al-Sailiya, en Catar, donde solo llegó a sumar cuatro apariciones. Después probó suerte entrenando con Leicester City en diciembre y tuvo prácticamente cerrado un movimiento a Brentford. Estaba a un día de firmar con los Bees cuando una rotura en el gemelo dinamitó la operación.

Golpe tras golpe. Y aun así, siguió insistiendo.

Un veterano con hambre

Durante el último mes, Antonio se ha entrenado bajo las órdenes de Alessio Dionisi en Watford. El técnico italiano ha podido verle de cerca, medir su estado físico y su hambre competitiva. El club, convencido, ha decidido dar el paso: contrato de un año y dorsal 18 a la espalda.

“Watford es un club grande y ojalá pueda venir, aportar éxito y ayudar donde pueda”, declaró el jamaicano a los medios oficiales del club. No hay promesas vacías, solo una declaración de intenciones de alguien que conoce la dureza del fútbol inglés y que ha peleado cada escalón.

El acuerdo está pendiente de la autorización internacional, un trámite clave para que Antonio pueda entrar en la convocatoria del partido del sábado en casa ante Stoke City en Championship. Si llega a tiempo, Vicarage Road podría ver de inmediato a su nuevo delantero.

Un currículum forjado en la EFL

Antes de convertirse en emblema de West Ham desde su llegada en septiembre de 2015, Antonio se curtió en la EFL. Pasó por Reading, Sheffield Wednesday y Nottingham Forest, entre otros, construyendo un perfil de atacante físico, directo, capaz de atacar espacios y castigar defensas cansadas.

En West Ham completó diez años de servicio que hablan por sí solos. No hace falta adornarlo: una década en un mismo club de Premier League no se sostiene sin rendimiento, carácter y capacidad para reinventarse.

Ahora, ese bagaje aterriza en un Watford que busca identidad y continuidad.

La pieza 12 de un verano agitado

Antonio se convierte en el duodécimo fichaje del verano para Watford. Doce caras nuevas para un proyecto que Dionisi intenta moldear a toda velocidad. El equipo marcha 12º en la tabla, con un balance perfectamente equilibrado: dos victorias, dos empates y dos derrotas en las primeras seis jornadas.

Es un arranque que deja la sensación de que el bloque está a medio hacer. Compite, pero le falta colmillo en los momentos clave. Justo el tipo de vacío que un delantero con el oficio y la personalidad de Antonio puede ayudar a llenar.

Su llegada no garantiza nada. Sí promete algo importante: presencia. Un punto de referencia arriba, un líder de vestuario con kilómetros en las piernas y cicatrices en la carrera. Un futbolista que ha conocido tanto las noches europeas con West Ham como los campos duros de la EFL.

Watford le ofrece un escenario para demostrar que todavía le queda gasolina. Antonio le ofrece a Watford algo igual de valioso: la posibilidad de que su historia de reconstrucción se convierta en el impulso que necesita un equipo que no quiere quedarse a mitad de camino en Championship.