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Waleed Al-Farraj enciende el ambiente antes del duelo Al-Ahli–Sundowns

En Yeda no se hablaba solo de táctica, ni de alineaciones, ni de cómo frenar a Sundowns. Horas antes de la final de la Intercontinental Cup for Clubs, el foco se desvió hacia un plató de televisión, donde Waleed Al-Farraj decidió subir el volumen del debate y señalar directamente a la cúpula del fútbol saudí.

En su programa “Rotana Sport with Waleed”, el conocido comunicador mezcló crítica y arenga. Golpeó al presidente de la Saudi Arabian Football Federation, Yasser Al-Misehal, y al mismo tiempo lanzó un mensaje de apoyo sin matices a Al-Ahli, llamado a representar al fútbol saudí ante el campeón africano.

Un dardo a la federación en plena previa

Al-Farraj no se anduvo con rodeos. Puso sobre la mesa una cuestión que, para muchos, pasa desapercibida pero que él considera simbólica: la presencia —o ausencia— de los máximos dirigentes en una noche grande.

Planteó quiénes se dignarían a estar en el estadio para acompañar a Al-Ahli en la final. Y se colocó él mismo en el lugar del presidente federativo para dejar clara su postura.

“Si yo fuera el presidente de la federación de fútbol en lugar de Al-Ruzaiza, estaría presente con Al-Ahli en la final de la Intercontinental Cup”, afirmó en antena, subrayando la importancia del gesto institucional en una cita que mide al campeón de Asia con el campeón de África.

Detrás de la crítica late una idea sencilla: Al-Ahli, reciente ganador de la AFC Champions League Elite, no solo juega por un título más, sino por la imagen del fútbol saudí en un escenario internacional. Para Al-Farraj, eso exige respaldo total desde los despachos hasta la grada.

Arenga pública a Al-Ahli

Tras el golpe al presidente, llegó el mensaje emocional. El tono cambió de la denuncia a la motivación. El periodista dejó claro de qué lado está en esta final.

“Espero que Al-Ahli regrese con la copa. Algunos no quieren eso, pero espero que sea de Al-Ahli”, lanzó, consciente de que sus palabras resonarían tanto en la afición como en el vestuario.

El choque ante Sundowns, en terreno sudafricano, se presenta como un examen de carácter: campeón de Asia contra campeón de África, con el conjunto saudí persiguiendo otro trofeo continental en un entorno hostil. La dificultad del reto no hizo que el discurso de Al-Farraj se moderara; al contrario, reforzó su llamada a cerrar filas alrededor del club de Yeda.

Su intervención añadió tensión y narrativa a una final ya cargada de expectación. Entre la crítica al dirigente ausente y el respaldo explícito a Al-Ahli, el comunicador puso palabras a un sentimiento que muchos aficionados comparten: si el equipo va a la batalla lejos de casa, no puede sentirse solo.

La pregunta ya no es solo si Al-Ahli podrá doblegar a Sundowns en su propio feudo, sino si el fútbol saudí mostrará, de arriba abajo, la unidad que exige una noche de campeones.