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Viking FK: El experimento de dos entrenadores en la Champions

En un continente acostumbrado a la figura del técnico todopoderoso, Viking FK llega a la Champions League con una propuesta que rompe el molde: dos entrenadores principales, un solo mando compartido. Morten Jensen y Bjarte Lunde Aarsheim no forman el clásico tándem de entrenador y asistente. Son, sencillamente, dos jefes con el mismo peso en cada decisión.

La escena se traslada este miércoles al MHP Arena, donde los campeones noruegos se miden a VfB Stuttgart con su modelo a contracorriente bajo los focos de Europa. No es un experimento improvisado ni un recurso de emergencia. Es una filosofía de club.

Una revolución silenciosa en Stavanger

Desde enero de 2021, Jensen y Lunde Aarsheim reparten por igual responsabilidades de partido, carga de trabajo y apariciones ante la prensa. No hay jerarquías ocultas ni títulos maquillados: ambos mandan, ambos responden. Y los resultados han respaldado la apuesta.

Bajo su mando, Viking ha pasado de aspirante a referencia en Noruega. El punto culminante llegó en 2025, cuando el club de Stavanger conquistó su primer título de la Eliteserien en 34 años. Tres décadas y media de espera derribadas por una estructura que muchos miraban con escepticismo al principio.

La regularidad tampoco se ha quedado atrás. Viking se mantiene instalado en la pelea por el campeonato, hombro con hombro con Bodo/Glimt, confirmando que lo suyo no es una racha pasajera sino un proyecto consolidado.

Lunde Aarsheim, además, no es un recién llegado. Es historia viva del club: figura octava en la lista de jugadores con más partidos disputados con la camiseta de Viking. Conoce las entrañas de la entidad, el vestuario, la grada. Jensen aporta la otra mitad del tándem, y juntos han convertido la idea de la “doble dirección” en el sello de identidad del campeón noruego.

El capitán como bisagra

En el césped, la pieza que engrana la teoría con la práctica tiene nombre propio: Zlatko Tripic. Capitán, referencia y extensión de los dos entrenadores en el campo, el atacante se ha convertido en el ejecutor de la visión compartida de Jensen y Lunde Aarsheim.

Tripic fue decisivo en el play-off frente a Dinamo Zagreb. Marcó en ambos partidos y empujó a Viking hacia un territorio que el club no pisaba desde 1992: la fase principal de la Champions League. Treinta y tres años después, el equipo regresa al gran escaparate continental con un brazalete que simboliza mucho más que liderazgo futbolístico. Es el puente entre la pizarra doble y un vestuario que ha comprado la idea.

Tras la clasificación ante Dinamo Zagreb, Jensen no escondió la carga emocional del momento. Describió el logro como “abrumador y todo con lo que siempre hemos soñado”. No son palabras huecas: para un club que ha tenido que esperar más de tres décadas para volver al máximo nivel europeo, cada paso cuenta.

Un viaje de 1.150 kilómetros y una prueba de concepto

La visita a Alemania no es solo un desplazamiento más en el calendario. Los 1.150 kilómetros que separan Stavanger del MHP Arena representan el trayecto desde una liga periférica hasta el centro del escaparate europeo. Un viaje físico y simbólico.

Allí, ante VfB Stuttgart, Jensen y Lunde Aarsheim exponen su modelo en la que quizá sea la prueba más exigente hasta la fecha. Su libreto no cambia: decisiones compartidas, lectura conjunta del partido, responsabilidad repartida en cada detalle. Lo que para otros podría ser una fuente de conflicto, en Viking se ha convertido en una ventaja competitiva.

El reto es mayúsculo. El escenario, ideal. Un club que ha reinventado su estructura técnica se mide a un histórico del fútbol alemán con la oportunidad de firmar un resultado que quedaría grabado en la memoria del fútbol noruego.

Viking viaja con una idea clara: ejecutar el plan diseñado por sus dos entrenadores con la misma precisión que en casa. Si lo logran, no solo estarán más cerca de un resultado histórico. Estarán demostrando, ante toda Europa, que un equipo puede tener dos voces en el banquillo y una sola, muy poderosa, sobre el campo.