Verstappen elogia la resurrección de Kubica en Le Mans
Max Verstappen no suele regalar elogios. Cuando los da, pesan. Y con Robert Kubica, el neerlandés fue directo al corazón de una de las historias más duras y, a la vez, más admirables del automovilismo moderno.
El polaco vio su carrera de Fórmula 1 destrozada por aquel brutal accidente de rally en 2011. Desde entonces, su nombre quedó ligado a la palabra “qué habría pasado si…”. Catorce años después, Kubica volvió a la cima por otra vía: victoria en Le Mans 2025 con el Hypercar #83 de AF Corse Ferrari, compartiendo volante con Yifei Ye y Phil Hanson.
Verstappen lo resumió con una mezcla de respeto y melancolía: para él, Kubica fue —y sigue siendo— un talento enorme, un piloto que en el paddock muchos veían destinado a mucho más en Fórmula 1 antes de que todo se torciera. El triunfo en la resistencia no borra el pasado, pero sí reescribe su legado. Kubica ya no es solo la gran incógnita perdida de la F1; es el hombre que se negó a desaparecer.
Norris y un McLaren que ya no se parece a un McLaren
Mientras tanto, en la parrilla actual, Lando Norris vive su propio proceso de adaptación. El campeón defensor reconoce que el coche de McLaren de esta temporada poco tiene que ver con el que llevó el año pasado.
Lo dice sin rodeos: el monoplaza es “muy diferente” y le ha obligado a reaprender. Norris insiste en que, desde que está en el equipo, todos los pilotos que han pasado por Woking describen el coche con las mismas palabras: raro, único, distinto de todo lo demás. Y este año no es la excepción.
La clave está en la forma de conducirlo. El británico admite que ha tenido que cambiar muchos automatismos al inicio del curso para entender este nuevo concepto, aunque ni siquiera se atreve a asegurar si lo que siente es “algo McLaren” o simplemente una característica de esta generación de coches. Lo que sí es evidente es que el margen de comodidad se ha reducido; el rendimiento, en cambio, puede dispararse si el piloto encuentra el punto justo.
El gran salto de McLaren en Bakú: nuevo suelo y el regreso del ‘Macarena’ H-Wing
Ese potencial quiere explotarlo McLaren en Bakú, donde llegará el paquete de evolución más grande del año para el equipo. El coche estrenará suelo, piezas aerodinámicas revisadas y, sobre todo, el regreso de un viejo conocido: el H-Wing de estilo “Macarena”, ahora en versión renovada.
El talón de Aquiles del McLaren han sido las curvas rápidas. El nuevo suelo apunta directamente a ese déficit, con la intención de estabilizar el coche en alta velocidad y darle a Norris y a su compañero una base más predecible. El ala en H, que ya generó titulares cuando apareció por primera vez, vuelve tras haber sido retirada en Madrid, donde el nivel de carga aerodinámica requerido no encajaba con su funcionamiento.
En un circuito urbano tan rápido y exigente como Bakú, el experimento no será menor. Si funciona, puede cambiar el orden en la zona alta. Si no, será otra vuelta de tuerca en la eterna búsqueda de identidad aerodinámica de McLaren.
Red Bull protege a Hadjar: paciencia con la muñeca, cero prisas
En el otro garaje de la parrilla, Red Bull ha dado una lección poco habitual en su historia reciente: paciencia. Laurent Mekies dejó claro durante semanas que Isack Hadjar no sería forzado a volver antes de tiempo tras su lesión de muñeca. Ni un riesgo de más.
El recuerdo cercano de Lance Stroll planeaba sobre la decisión. El canadiense, tras fracturarse la muñeca en 2023, volvió en tiempo récord, firmó un heroico sexto puesto… y luego pagó el precio con dolores crónicos, una segunda operación y una ausencia en carrera igualmente inevitable. Red Bull no quería ese camino para un piloto cuya trayectoria va en línea ascendente.
Hadjar viene de un debut muy sólido en Fórmula 1 y ya ha subido al podio con Red Bull. Es, además, el primer compañero de Verstappen en años que no se ha desmoronado bajo la presión del asiento. Con ese contexto, precipitar su regreso habría sido una apuesta temeraria.
La apuesta fue otra: protegerlo. Aunque el baile de pilotos en las últimas tres carreras haya sido incómodo para los dos equipos de la estructura, la decisión se ha mantenido firme. Y ahora, con el visto bueno médico para soportar las enormes fuerzas que sufre la muñeca a 200 mph, Hadjar vuelve justo a tiempo para el Gran Premio de Azerbaiyán.
Hadjar vuelve, Lawson se baja… pero no se esconde
El regreso del francés quedó sellado en un comunicado oficial: Isack Hadjar estará de nuevo en el monoplaza de Red Bull en el Baku City Circuit desde el jueves, tras completar con éxito su recuperación. En el mismo texto, el equipo agradece de forma explícita el trabajo de Liam Lawson, que ha cubierto su ausencia durante tres fines de semana complicados.
Lawson, llamado a última hora, dejó huella: sexto en el Gran Premio de España y otra actuación sólida en Monza, donde un toque con Nico Hülkenberg y los daños en el alerón delantero arruinaron una posible repetición de puntos. No fue una sustitución discreta; fue una demostración de que puede responder cuando lo lanzan al fuego.
Mekies lo defendió con firmeza ante las críticas de Nico Rosberg, que en televisión lo calificó de “no lo suficientemente bueno” para el estándar que Red Bull busca junto a Verstappen. El jefe de equipo recordó lo obvio para quien conoce el paddock: saltar a un coche diferente, en un equipo diferente, sin preparación real, es uno de los desafíos más duros que puede afrontar un piloto.
Aun así, Lawson cumplió. Sumó puntos clave con el sexto puesto, repitió nivel en Zandvoort y solo la mala fortuna en Monza impidió otro resultado similar. Para Mekies, la foto de este Lawson poco tiene que ver con el de las dos primeras carreras de 2025, cuando estaba de inicio en el equipo. Y en Red Bull lo saben.
Rosberg sube el listón: solo vale “el próximo Verstappen o el próximo Vettel”
La exigencia, sin embargo, no baja. Rosberg lo dejó claro al analizar el futuro compañero de Verstappen: para Red Bull, todo lo que no sea encontrar “al próximo Max Verstappen o al próximo Sebastian Vettel” se queda corto.
En su opinión, Lawson aún no ha mostrado estar en ese nivel. El alemán sí deja abierta la puerta a nombres como Arvid Lindblad o el propio Hadjar, a quienes coloca todavía “en las discusiones” internas de la marca. El mensaje es contundente: en Red Bull no buscan un buen segundo piloto; buscan otra superestrella.
Ese listón explica muchas decisiones recientes, desde las rotaciones constantes en el segundo coche hasta la presión que rodea a cualquier joven que se sube a un Red Bull. No todos aguantan. Algunos ni siquiera tienen tiempo de intentarlo.
Revolución en la Fórmula 1: carreras más cortas, más gas a fondo
Mientras los equipos ajustan plantillas y paquetes aerodinámicos, la F1 se prepara para un cambio estructural. La FIA confirmó, tras la última reunión de la F1 Commission, un paquete de modificaciones que alterará la fisonomía de los Grandes Premios a partir del próximo año.
Primero, se acaba la regla de las dos horas de carrera dentro de una ventana de tres. Las interrupciones tendrán más margen de maniobra y se evitarán finales comprimidos por el reloj cuando la pista o las banderas rojas alarguen el espectáculo.
Al mismo tiempo, la distancia estándar de carrera baja de 305 km a 290 km. Solo el Gran Premio de Mónaco se mantiene en sus 260 km tradicionales. El detonante está en los cambios ya acordados para la estructura de las unidades de potencia del próximo año, un paso más dentro del camino hacia las regulaciones de 2026, que recibieron fuertes críticas en su presentación.
Con menos kilómetros y un nuevo mapa energético, la idea es clara: permitir que los pilotos vayan más tiempo a fondo en cada vuelta, sin tener que gestionar tanto el consumo ni la entrega de potencia. Menos ahorro, más ataque.
También se elimina la homologación de las cajas de cambios. El Sporting Advisory Committee defiende que este movimiento preservará la libertad de desarrollo de los proveedores. Traducido: más margen para innovar, más diferencias técnicas entre equipos, más variables en juego.
En un campeonato donde se busca a la vez espectáculo, sostenibilidad y competitividad, la pregunta ya no es si los cambios son necesarios. La cuestión es otra: quién se adaptará más rápido a este nuevo tablero que la F1 está dibujando a toda velocidad.





