El verano de los Lakers: ¿Daniel Gafford como solución en el pívot?
El caótico verano de Los Angeles Lakers sumó otro giro esta semana. Un nombre que la afición angelina preferiría borrar de su memoria firmó por dos años con Minnesota Timberwolves y dejó otra vez la sensación de que la franquicia se queda corta en el mercado. Otro golpe en un receso ya marcado por una segunda venta de la propiedad en apenas 14 meses.
En medio de ese terremoto institucional, el problema deportivo es claro: la plantilla sigue incompleta. Y hay una urgencia que se impone sobre el resto. El puesto de pívot suplente. El nuevo cinco titular del equipo apenas disputó cinco partidos la temporada pasada. El margen de error es mínimo.
Kessler, la pieza que por fin llegó… pero no basta
Los Lakers, al menos, cerraron una operación que perseguían desde hace años. Walker Kessler aterrizó en un sign-and-trade con Utah Jazz para, por fin, darle a Luka Doncic el tipo de interior con el que suele explotar sus virtudes.
“Los Lakers cubrieron su mayor necesidad al conseguir a Walker Kessler en un sign-and-trade con los Jazz para emparejar al pívot de 2,18 y 111 kilos junto a Doncic y Austin Reaves — poniendo fin a una saga de varios años intentando llevar a Kessler a Los Ángeles y dándole por fin a Doncic el tipo de grande con el que suele brillar”, escribió el periodista Khobi Price en el California Post.
Kessler encaja. Protege el aro, finaliza cerca del aro, corre bien la pista. Es el ancla defensiva que pedía el esloveno. Pero la pregunta que ahora recorre los pasillos de la franquicia es otra: ¿qué pasa si Kessler se lesiona o simplemente necesita descanso? Hoy, la respuesta no existe.
El mercado tampoco ayuda. A estas alturas del verano, la agencia libre ya ha sido saqueada. No quedan interiores llamativos. Los Lakers no necesitan una estrella para el rol de suplente, pero sí a alguien capaz de jugar minutos pesados si el titular cae. Un seguro de vida, no un relleno de banquillo.
Ahí es donde el foco vuelve a apuntar a Dallas.
Gafford, el socio conocido de Doncic que asoma como oportunidad
El nombre de Daniel Gafford lleva casi dos años orbitando alrededor de los Lakers, prácticamente desde que Doncic fue traspasado a Los Ángeles hace 19 meses. La conexión es evidente: se entendieron muy bien en Dallas y el perfil del pívot encaja con lo que el equipo angelino necesita detrás de Kessler.
Según el insider Brett Siegel, los Mavericks pusieron a Gafford en conversaciones de traspaso mientras buscaban una salida para Klay Thompson, que finalmente se marchó a Miami Heat como agente libre.
“Creían que podían conseguir algo en un traspaso por Thompson”, explicó Siegel esta semana. “No había nada. Hablaron con equipos sobre Daniel Gafford, sobre la posibilidad de traspasarlo. De nuevo, no llegó a pasar nada”.
El simple hecho de que Dallas esté dispuesto a escuchar ofertas ya es una señal alentadora para los Lakers. Gafford, elección de primera ronda en 2019, se consolidó como titular junto a Doncic en la temporada 2023-24, año en el que los Mavericks alcanzaron las Finales de la NBA.
Sus números entonces hablan por él: 11,2 puntos, 6,9 rebotes y 1,9 tapones por partido como pívot titular de Dallas. Productivo, eficiente y con una química probada con el actual líder de los Lakers. Para una franquicia que necesita tamaño, intimidación y continuidad táctica cuando Kessler se siente, el encaje es casi obvio.
El problema de siempre: poco margen, mucha necesidad
La teoría suena perfecta. La práctica, no tanto. El traspaso por Kessler dejó la despensa de Los Ángeles prácticamente vacía. Khobi Price lo resumió sin rodeos: sin Jonathan Kuminga, la quinta pieza del quinteto titular probablemente ya esté en la plantilla. El mercado de aleros y ala-pívots de nivel titular, o casi titular, se agotó. Y los Lakers carecen de capital de draft suficiente para entrar en grandes operaciones.
Ese mismo problema se traslada al caso Gafford. El pívot de 27 años cobrará alrededor de 17 millones de dólares la próxima temporada. Para igualar salarios, los Lakers tendrían que mover a alguien como Jarred Vanderbilt, que percibirá cerca de 12 millones. El resto habría que cuadrarlo con otros contratos menores.
Y no es solo una cuestión de salarios. Desde Dallas se ha filtrado que los Mavericks buscan una primera ronda a cambio de Gafford. Esa es la moneda que los Lakers, hoy por hoy, no pueden poner sobre la mesa.
Aquí entra en juego el tiempo. Si ningún equipo se decide a pagar el precio que pide Dallas, la postura de los Mavericks podría suavizarse. Un interior sólido, útil en playoffs, pero sin estatus de estrella, rara vez mantiene un valor desorbitado cuando el mercado se enfría.
¿Oportunidad o espejismo para los Lakers?
Para los Lakers, la ecuación es clara: necesitan otro pívot y conocen de primera mano lo que Gafford puede ofrecer junto a Doncic. El encaje deportivo está resuelto de antemano. El riesgo es financiero y de activos futuros.
Dallas, por su parte, no tiene prisa desesperada. Ya sabe que puede competir con Gafford en la rotación. Si nadie se acerca a su precio, siempre puede mantenerlo. Pero cada semana que pasa sin ofertas serias acerca un poco más la posibilidad de una rebaja.
En un verano en el que los Lakers han visto cómo se les escapaba talento y cómo se estrechaba su margen de maniobra, la figura de Gafford se presenta como una de las pocas ventanas reales para reforzar una zona pintada que hoy depende en exceso de la salud de Walker Kessler.
La cuestión ya no es si encaja. Eso está resuelto. La verdadera duda es otra: ¿se atreverán los Lakers a exprimir lo poco que les queda para ir a por un pívot suplente… o aceptarán el riesgo de llegar a la temporada con un solo ancla para sostener a Luka Doncic?






