Vaibhav Sooryavanshi: El joven vicecapitán que impresiona en la Duleep Trophy
NUEVA DELHI – En el MA Chidambaram Stadium, en una final de Duleep Trophy dominada por los números estratosféricos, un detalle se impuso por encima de la montaña de runs: la mente fría de un chico de 15 años. Vaibhav Sooryavanshi, vicecapitán de East Zone, no solo aguantó la presión del escenario; la moldeó a su gusto.
Su equipo había dejado prácticamente escrito el guion del partido con un 708 monumental, construido sobre la exhibición de 270 runs del capitán Ishan Kishan. Con semejante total, el trabajo parecía medio hecho. Pero las finales rara vez se ganan solo con el bate. South Zone empezaba a asentarse en su respuesta. El ritmo del juego se adormecía. Y ahí apareció el adolescente.
El olfato para el DRS que cambia un partido
Mukesh Kumar cargó desde el extremo, una pelota rápida, tensa, hacia la pierna de Ricky Bhui. El bateador intentó desviar el envío, hubo una ligera reacción detrás del wicket, un amago de apelación, y el árbitro… nada. Silencio. Mano abajo.
En muchos equipos, esa jugada muere ahí. No con Vaibhav Sooryavanshi en el campo.
El joven, situado en el infield, no dudó. Señaló, insistió, casi ordenó: había que ir al Decision Review System. Ishan Kishan, el capitán, confió en su vice. La pantalla gigante hizo el resto. UltraEdge mostró un pico nítido cuando la pelota pasó junto al bate. Kumar Kushagra ya tenía la bola en las manos. Bhui, camino al vestuario.
La escena corrió como la pólvora en redes. La BCCI compartió el video con una frase que lo decía todo: Sooryavanshi insistiendo, el review tomado, la decisión revertida. Más que una simple corrección arbitral, fue una declaración de intenciones. Un adolescente, en una final, imponiendo su lectura del juego por encima de la duda colectiva.
El momento exacto para llamar a Mohammed Shami
El impacto de Sooryavanshi no se quedó en esa jugada. Minutos antes del té del tercer día, el encuentro entraba en una zona gris. South Zone estaba en 174/4, todavía lejos de la montaña de 708, pero lo bastante estable como para soñar con sobrevivir al día. En ese tramo, Kishan había dejado el campo y el brazalete de capitán, aunque fuera de manera temporal, quedó en manos del vicecapitán de 15 años.
Muchos, en su lugar, habrían optado por conservar recursos, proteger a los veteranos, dejar pasar los minutos hasta el descanso. Sooryavanshi eligió lo contrario. Llamó de vuelta a Mohammed Shami.
El plan tenía riesgo. El seamer ya había cumplido un primer esfuerzo duro de siete overs, había requerido tratamiento en el cuello del fisioterapeuta y solo había lanzado dos veces tras el almuerzo. No era, sobre el papel, el momento más lógico para exprimirlo.
Pero el cricket no siempre recompensa la prudencia; premia el instinto. Y el instinto de Sooryavanshi fue claro: un breve, agresivo sprint de Shami justo antes del intervalo podía romper el partido.
La recompensa llegó de inmediato. Smaran Ravichandran, máximo anotador de la última temporada de Ranji Trophy, mordió el anzuelo. Shami lo tentó afuera del off stump, Ravichandran fue al golpe y tocó la bola. Otra vez, el árbitro se negó a levantar el dedo. Esta vez, la voz que empujó hacia el DRS fue la de Kushagra. Y otra vez, UltraEdge mostró el contacto. Ravichandran, fuera. South Zone, hundida en 176/5. Y, de nuevo, el adolescente en el centro de la decisión.
Dos wickets clave, dos revisiones, dos lecturas correctas del momento. En una final. Con 15 años.
Un patrón, no una casualidad
Lo de Chennai no es un destello aislado en la campaña de Duleep Trophy de Vaibhav Sooryavanshi. Ya en la semifinal contra Central Zone, en Bengaluru, había dejado claro que su relación con el DRS no es cuestión de suerte.
En aquel partido, Aryan Juyal, en 46, empujó duro una pelota de Mukesh Kumar, afuera del off. Apelación inmediata de los jugadores de East Zone. El árbitro negó el out. La duda se instaló. Algunos miraban al capitán, otros al marcador, otros al reloj. El tiempo para decidir se evaporaba.
Sooryavanshi esperó hasta el último segundo. Y pidió el review.
De nuevo, la tecnología respaldó su corazonada: un pico claro en UltraEdge, edge confirmado, wicket vital para frenar el avance rival. El tipo de decisión que puede cambiar una semifinal. El tipo de decisión que, tomada por un adolescente, dice tanto de su talento como de su carácter.
Un “wicket-taker” que piensa como estratega
Hasta ahora, el nombre de Vaibhav Sooryavanshi circulaba en el radar del cricket indio sobre todo por su bate. Sus innings lo habían convertido en uno de los adolescentes más comentados del circuito. Pero esta Duleep Trophy está revelando otra capa: la del jugador que entiende el ritmo del juego, que no se esconde a la hora de decidir, que asume responsabilidad sin mirar el DNI.
Durante el torneo, él mismo bromeó sobre su rol con la bola, asegurando que se considera un “wicket-taker”. Contó que, en un momento en que los wickets rivales no caían, le dieron dos o tres overs casi como apuesta arriesgada de Ishan Kishan. Él lo interpretó como una oportunidad, no como un gesto de desesperación.
Esa mezcla de confianza, descaro juvenil y lectura táctica empieza a perfilar a un perfil poco común: un bateador prodigio que, a la vez, influye en el juego como si fuera un veterano de vestuario. No se limita a sumar runs; suma decisiones correctas.
En un torneo que suele servir de termómetro para el futuro inmediato del cricket indio, East Zone ya ha encontrado algo más que un talento precoz. Ha encontrado a un vicecapitán de 15 años que, cuando el partido se pone espeso, no mira a otro lado. Mira al árbitro, mira al capitán, mira al marcador… y pide el review. Y, de momento, casi siempre tiene razón.






