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Vaibhav Sooryavanshi: El futuro del cricket en India

En Nueva Delhi, el murmullo habitual alrededor del cricket ha cambiado de tono. Ya no se trata solo de resultados, de tablas o de promedios. El nombre que lo está alterando todo es el de un chico de 15 años: Vaibhav Sooryavanshi.

Kris Srikkanth, exopener de India y voz respetada del juego, no se anda con medias tintas. En su canal de YouTube, se ha lanzado sin freno: si se le guía bien, asegura, el adolescente puede convertirse en una de las figuras más grandes del cricket mundial y en el hombre que devuelva al Test cricket su antigua grandeza.

No habla solo de talento. Habla de impacto.

Sooryavanshi ya había encendido la Indian Premier League y dejado destellos en el escenario internacional. Ahora, ha llevado ese ruido al Duleep Trophy, un torneo que rara vez acapara la atención masiva. Esta vez fue distinto. Según Srikkanth, “todo el mundo” miró hacia ahí por él. Incluso su propia esposa, confesó, se sentó a ver el torneo por seguir al joven bateador. Esa es la dimensión del fenómeno.

El inicio de su campaña con East Zone no fue perfecto. En el triunfo de cuartos de final ante North East Zone pasó prácticamente desapercibido. Para muchos, un simple tropiezo de un chico que aún está aprendiendo. Para él, al parecer, un aviso.

La respuesta llegó con una contundencia que no suele verse en un jugador de 15 años. En la semifinal frente a Central Zone, Sooryavanshi desató un 92 de 81 bolas en la primera entrada, un golpeo agresivo, sin miedo, que cambió el tono del partido. Cuando el duelo se apretó en la última entrada, volvió a aparecer: 40 carreras cruciales para cerrar una victoria por cuatro wickets y llevar a East Zone a la final.

En el camino, firmó un pedazo de historia. Con 15 años y 157 días, se convirtió en el bateador más joven en lograr un medio siglo en la historia del Duleep Trophy, rompiendo un récord que llevaba 57 años intacto. No es solo un dato estadístico: es la señal de que su irrupción no es una anécdota de un torneo menor, sino un hito que marca época.

Lo que más deslumbra a Srikkanth no son únicamente los números, sino la forma. La actitud. La manera en que este adolescente afronta el red-ball cricket como si llevara años haciéndolo al más alto nivel. Habla de un jugador que “está jugando de forma sobresaliente”, que no debe ser frenado ni desanimado, que si se moldea con cuidado será “un superstar en formación” y “un gran activo para el cricket mundial” en el futuro cercano.

El exopener se detiene en un detalle que define a los grandes: la ausencia de miedo. Describe cómo Sooryavanshi se planta ante los medium pacers en red-ball cricket y los manda por encima de la cabeza en straight sixes, sin rastro de duda, “jugando” con los lanzadores. Para Srikkanth, cuestionar si este chico puede jugar a un nivel superior carece de sentido. Está convencido de que puede hacerlo “en todos los formatos” y que “va a dominar el cricket mundial en poco tiempo”.

La etiqueta de “sensación de la IPL” ya se le queda corta. Lo que está construyendo ahora, en un torneo tradicional como el Duleep Trophy, tiene otro peso: atrae a quienes normalmente no mirarían este tipo de competición, reaviva el interés por el Test cricket y despierta una expectativa poco habitual en torno a un jugador que, en cualquier otro contexto, estaría todavía en categorías juveniles.

Con solo 15 años, Sooryavanshi no solo está sumando carreras. Está obligando a una potencia como India a preguntarse cuánto tiempo podrá mantenerlo lejos del centro absoluto de la escena internacional. Y esa respuesta, por cómo golpea la pelota y por cómo ha cambiado el foco del país hacia un torneo doméstico, parece que llegará antes de lo que nadie imaginaba.