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Usyk rechaza tercer combate con Fury mientras Joshua sigue en el aire

Oleksandr Usyk no piensa hacer de salvavidas para Tyson Fury. No esta vez.

Mientras el esperado duelo británico entre Fury y Anthony Joshua vuelve a enredarse en discusiones sobre la sede, el campeón ucraniano ha dejado claro, a través de su equipo, que no será el plan B del “Gypsy King”.

Con las negociaciones atascadas y sin acuerdo sobre dónde disputar una pelea prevista para noviembre, Fury recurrió a las redes sociales el lunes para lanzar un mensaje claro: busca nuevo rival. Y lo hizo apuntando directamente a un viejo conocido. Quiere una tercera pelea con Usyk, el hombre que en 2024 le arrebató todo y se coronó campeón indiscutido del peso pesado tras vencerle dos veces a los puntos.

“Usyk no es el plan de respaldo de Tyson”

En declaraciones a Sky Sports News, el mánager de Usyk, Sergey Lapin, fue tajante: «Usyk no es el plan de respaldo de Tyson».

Nada de medias tintas. Lapin incluso sugirió a Fury que, si necesita rival, acuda a la plataforma Ready to Fight para encontrar uno “digno”. El mensaje es transparente: si Fury quiere a Usyk de nuevo delante, tendrá que hacerlo con algo más que vídeos en Instagram.

«Oleksandr siempre está abierto a grandes desafíos. Pero las intenciones serias se respaldan con una oferta concreta, no con declaraciones en la prensa», remató Lapin.

Usyk, de 39 años, anunció en junio que dejaba vacantes los tres cinturones del peso pesado que aún conservaba, pero dejó claro que no se retiraba. Al contrario, su nombre ha empezado a sonar con fuerza ligado a un posible combate contra Deontay Wilder. El ucraniano, invicto con un impecable 25-0 como profesional, ya sabe lo que es tumbar a grandes campeones: derrotó a Joshua en 2021 y 2022, y desde hace un año forma parte del propio equipo de entrenamiento del británico.

Fury presiona mientras el Joshua-Fury se complica

Sobre el papel, Joshua y Fury ya han hecho su parte: ambos han firmado contratos individuales para una pelea programada para noviembre. Falta lo más delicado: dónde. Las posturas, de momento, chocan.

Eddie Hearn, promotor de Joshua, insiste en que su boxeador quiere que el combate se celebre en Londres. Del otro lado, Fury acusa a su rival de intentar esquivar una pelea que lleva más de una década gestándose. En medio del ruido, ha surgido incluso la posibilidad de que el escenario sea Nueva York.

Mientras el acuerdo no llega, Fury ha decidido subir la temperatura del ambiente. En un vídeo publicado en Instagram, lanzó un dardo envenenado hacia Joshua… y una invitación directa a Usyk.

«Esto solo me llevará a una pelea con Oleksandr Usyk», dijo Fury en el mensaje. Se dirigió al ucraniano recordándole que ahora es parte del equipo de Joshua, su “sensei”, y cuestionó la fortaleza mental del británico, asegurando que “nunca pelearía con el Gypsy King”, algo que, según él, Usyk sí tuvo el valor de hacer dos veces.

Reconoció las derrotas: «Te llevaste las decisiones la última vez, justo para ti. Buena suerte, hagámoslo otra vez. Volvamos a hacerlo en noviembre». Y remató dejando la pelota, al menos de cara al público, en el tejado de Usyk: «La pelota está ahora en tu campo… ¿quieres pelear conmigo este año, 2026, o lo dejas? Avísame, porque ahora busco nuevo rival».

Un campeón con otras prioridades

El problema para Fury es que Usyk ya no gira en su órbita. El ucraniano ha cambiado de horizonte, de cinturones y, sobre todo, de rol en el tablero del peso pesado. Ha derrotado a Fury dos veces, ha limpiado la categoría y ahora se mueve entre la posibilidad de un choque de alto voltaje con Wilder y su papel dentro del campamento de Joshua.

No necesita a Fury para validar su legado. Y su equipo se ha encargado de recordarlo.

La gran incógnita, mientras tanto, sigue en el mismo sitio: ¿se cerrará por fin el Fury-Joshua en un escenario que satisfaga a todos, o el combate que el boxeo británico lleva esperando más de diez años volverá a escaparse entre discusiones, sedes y egos?