US Open 2026: Un hito del tenis universitario
Tempe, Arizona – El US Open 2026 todavía no ha empezado… y ya es histórico para el tenis universitario.
El sorteo de los cuadros individuales masculino y femenino ha confirmado una tendencia que ya no es moda, sino estructura: el camino universitario es hoy la autopista más fiable hacia el Top 100. Y los números en Nueva York lo gritan.
Un US Open con acento universitario
En total, más de 30 jugadores y jugadoras con pasado en el tenis universitario aparecerán en los cuadros principales de individuales. Es una presencia masiva, sostenida, que refleja una producción constante de talento.
El dato que rompe moldes llega en el cuadro femenino: 13 jugadoras con vínculos universitarios disputarán el US Open 2026. Nunca, en toda la Era Abierta, se había visto una cifra así en Nueva York. Es el nuevo techo… de momento.
En el cuadro masculino, la oleada mantiene su fuerza. Serán 22 jugadores con pasado en el circuito universitario, igualando el récord de la última década, fijado en 2025. No es un pico aislado, es una línea ascendente que no se frena.
De las aulas a los grandes escenarios
No se trata solo de ocupar plazas en el cuadro. Se trata de llegar lejos.
Este año ha marcado un hito: por primera vez en lo que va de siglo, en los tres primeros Grand Slams de la temporada ha habido, al menos, un exjugador universitario en cuartos de final o mejor.
En el Australian Open, Learner Tien y Ben Shelton llevaron el sello del college a la segunda semana. En Roland Garros, fue Rafa Jodar quien se coló entre los ocho mejores. En Wimbledon, Arthur Fery mantuvo viva la racha sobre la hierba del All England Club.
Tres torneos, tres superficies, cuatro nombres distintos, un mismo origen: el circuito universitario como plataforma de élite.
Un camino que ya no admite dudas
Los datos del US Open 2026 solo confirman lo que el año viene insinuando desde enero: el sistema universitario ya no es una vía alternativa, es una cantera principal del tenis profesional.
Con 13 mujeres y 22 hombres con pasado en college en los cuadros individuales, Nueva York se prepara para otro capítulo de esta revolución silenciosa.
La pregunta ya no es si el tenis universitario puede producir estrellas. La pregunta es cuántas de las próximas grandes historias del US Open saldrán, otra vez, de ese mismo camino.






