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Tresoldi: El delantero que espera su momento entre Italia y Alemania

Nicolo Tresoldi está marcando goles en Bélgica, alimentando rumores en Italia y generando preguntas en Alemania. Pero, por ahora, no está tomando decisiones definitivas por nadie.

Varios medios italianos coinciden: el delantero de Club Brugge no ha cerrado todavía la puerta a la selección alemana ni ha sellado su futuro con la azzurra. En la sede de la FIGC, en una reunión con Roberto Mancini y el director técnico Claudio Ranieri, el atacante de 22 años pidió algo que en el fútbol moderno casi nadie concede: tiempo.

Tiempo para pensar. Y, sobre todo, tiempo para terminar un ciclo.

Un “no” temporal a Italia

Tresoldi solicitó expresamente no ser convocado para los próximos partidos de la Nations League. No es un desplante, es una pausa. Quiere acabar primero su etapa con la selección Sub-21 de Alemania antes de cambiar de bandera.

Según “Gazzetta dello Sport” y “La Repubblica”, la FIGC ha congelado la solicitud de cambio de asociación ante la FIFA. Todo queda en suspenso, a la espera de que el propio jugador se decida.

La situación contrasta con el ruido generado a finales de agosto, cuando desde Italia se aseguró que el delantero ya había elegido vestir de azzurro. En Alemania, “Bild” mantenía otra versión: Tresoldi seguía dudando. Hoy, los hechos le dan la razón a la versión alemana. No hay decisión tomada.

Goles en Brugge, miradas en media Europa

Mientras tanto, el césped habla por él. En Club Brugge, Tresoldi firma un inicio de temporada poderoso: cinco goles en siete partidos. El martes volvió a dejar huella con un tanto en la derrota por 3-2 ante Aston Villa en Champions League. No es un contexto menor: goles en Europa, escaparate global, cámaras apuntando.

Su rendimiento no es flor de un día. Ya en su primera temporada en Bélgica se ganó un lugar central en el proyecto del club. Ese impacto, unido a su edad y a su perfil de delantero de área, ha disparado el interés de varios países y alimenta un mercado de rumores que no se detiene.

Un camino entre tres países

La historia de Tresoldi no se entiende sin sus raíces. Nació en Cagliari, hijo de padre italiano y madre argentina. Sus primeros pasos los dio en Italia, pero a los 13 años su vida cambió de escenario: mudanza a Alemania con la familia y formación en Hannover 96.

Allí terminó de pulir un estilo muy alemán en la intensidad y muy italiano en el instinto dentro del área. En 2025, Bruges apostó por él y pagó 7,5 millones de euros. Una inversión que hoy parece barata.

Con la camiseta de la DFB, Tresoldi ha sido un fijo desde la Sub-19. Con la Sub-21 acumula 12 goles en 24 partidos. Números de delantero serio, de proyecto real, no de moda pasajera.

El “casi” Mundial con Nagelsmann

Su nombre ya estuvo a un paso de la élite absoluta. Durante el ciclo de Julian Nagelsmann, Tresoldi fue candidato firme para el Mundial. No entró en la lista final, pero el técnico dejó claro lo cerca que estuvo.

“Estuvo realmente muy cerca durante mucho tiempo”, explicó Nagelsmann. Definió al delantero como un jugador “con ese instinto especial en el área”. Palabras pesadas, que en un vestuario de élite no se regalan.

Esta vez no le alcanzó, pero el propio entrenador dejó una frase que resuena ahora más que nunca: el “tiempo de Tresoldi” llegará.

Nuevo seleccionador, viejo dilema

Ese tiempo podría llegar pronto. Pero ya no será bajo el mando de Nagelsmann. Tras un Mundial desastroso en Estados Unidos, Canadá y México, el seleccionador dejó el cargo. Alemania decidió entregarle el proyecto a Jürgen Klopp, que anunciará su primera lista el 17 de septiembre.

Klopp, por ahora, no se ha pronunciado sobre Tresoldi. Silencio calculado o simple prudencia, el resultado es el mismo: la expectativa crece. ¿Llamará al delantero de Brugge y forzará, de facto, su decisión? ¿O le dará margen para seguir con la Sub-21 y madurar su elección?

Italia también aprieta

En Italia, el contexto no es menos convulso. La selección vuelve a reconstruirse tras quedarse otra vez fuera de un Mundial. Roberto Mancini ha regresado al banquillo con la misión de levantar un proyecto herido, rejuvenecer la plantilla y devolver identidad a la azzurra.

El calendario no da tregua. En el próximo parón, Italia se mide a Bélgica (25 de septiembre), Francia (2 de octubre) y Turquía por partida doble (28 de septiembre y 5 de octubre) en la Nations League. Partidos grandes, escenarios ideales para integrar a un nuevo nueve con hambre.

Pero Tresoldi ha pedido no estar. No ahora. No en esta ventana. Un mensaje claro: su decisión no se tomará por impulso ni por presión mediática.

Entre dos himnos y un futuro abierto

Italia le ofrece raíces, idioma, una narrativa potente: el hijo pródigo que vuelve a casa para liderar la nueva generación. Alemania le ofrece continuidad, un recorrido completo en las categorías inferiores, la promesa explícita de que su momento llegará.

Mientras los despachos esperan y los seleccionadores trazan planes, Tresoldi sigue marcando en Bélgica. Cada gol añade una capa de tensión a un dilema que ya trasciende lo deportivo. ¿Qué himno querrá escuchar cuando suene el de verdad, el de un gran torneo?

La respuesta, por ahora, solo la tiene él. Y cada partido con Club Brugge hace que esa elección pese un poco más.