Tottenham llega a Anfield con bajas clave: Tonali, Porro y Richarlison ausentes
Tottenham afronta esta noche un viaje incómodo a Anfield para jugarse el pase a la cuarta ronda de la Carabao Cup con más dudas que certezas. El rival es Liverpool. El escenario, uno de los más intimidantes de Inglaterra. Y el contexto, preocupante: el equipo de Roberto De Zerbi llega golpeado por las lesiones, sin gol y con un vestuario en el que alguna estrella permanece en el congelador.
Golpe doble antes de pisar Anfield
La expedición de Spurs parte sin dos piezas clave. Sandro Tonali y Pedro Porro no estarán en Liverpool. Dos ausencias que se suman a un verano irregular, una pretemporada interrumpida y una plantilla que todavía persigue su mejor tono físico.
De Zerbi confirmó que Tonali sufrió un pequeño golpe tras el empate ante Everton, un contratiempo que, aunque menor, basta para dejarle fuera de un duelo de máxima exigencia. Porro, por su parte, continúa con los problemas musculares que ya le impidieron participar el fin de semana. Dos titulares menos en un partido que no admite concesiones.
La única noticia positiva llega por el costado izquierdo: Destiny Udogie está de vuelta. El lateral fue reservado ante Everton por precaución y el técnico italiano sí podrá contar con él esta noche. Un alivio mínimo en un panorama cargado de malas noticias.
Quince años sin ganar… y sin Richarlison
Tottenham aterriza en Anfield con una losa histórica: no gana allí desde hace 15 años. Y lo hace, además, tras encadenar dos 0-0 ante Nottingham Forest y Everton. Falta pegada, falta confianza. Sobra presión.
En ese contexto, cualquier recurso ofensivo parecería bienvenido. Pero no será el caso de Richarlison. El brasileño continúa apartado pese a ser elegible para la Carabao Cup. Su verano estuvo marcado por su deseo explícito de abandonar el club, una salida que no se concretó en los últimos días de mercado y que le ha dejado en tierra de nadie: fuera de la lista de la Premier League y sin hueco en los planes de De Zerbi.
El técnico fue tajante en la previa: Richarlison no viajará a Merseyside. “La situación es la misma”, explicó, subrayando que nada ha cambiado para el delantero ni en liga ni en copa. Un mensaje claro: el ex de Everton sigue totalmente desconectado del proyecto, al menos a corto plazo.
A su caso se suma el de Dejan Kulusevski, otro nombre importante que continúa en la enfermería. “Kulusevski no disponible. Pedro sigue sin estar disponible. Udogie sí”, detalló De Zerbi, dibujando un parte médico que condiciona cualquier plan de rotación.
Rotaciones obligadas y un ojo en la cantera
El calendario aprieta y las piernas pesan. Tottenham necesita competir en Anfield, pero también proteger a varios titulares que arrastran fatiga y falta de ritmo. De Zerbi no lo esconde: tiene un rompecabezas en cada línea.
El técnico admitió que jugadores como Mateus Fernandes, Conor Gallagher y Mohammed Kudus aún no están al cien por cien. Necesitan minutos, pero medidos. No pueden jugarlo todo, pero tampoco quedarse al margen. De ahí que la gestión de esfuerzos se convierta en un arte delicado en una noche de eliminación directa.
En ese escenario aparece un nombre de la academia: Luca Williams-Barnett. El joven extremo podría tener sus primeros minutos serios con el primer equipo. De Zerbi lo dejó caer: muchos necesitan jugar, quizá no 90 minutos, pero sí media hora de partido real. Una ventana que se abre para el canterano si el guion del encuentro lo permite.
Un once entre la necesidad y la ambición
Con tantas variables, el once de Tottenham mezcla urgencias y apuestas. La alineación prevista apunta a un bloque competitivo, pero con matices de rotación:
Dubravka; Gray, Tosin, Senesi, Udogie; Bentancur, Bergvall, Gallagher; Kudus, Solanke, Marmoush.
En la lista de ausentes, el parte es largo: Simons, Odobert, Kulusevski, Tonali, Porro y Mudryk, todos fuera por lesión. A ellos se suma Richarlison, no disponible por decisión técnica pese a estar inscrito para la competición.
Anfield, 8 de la tarde, Carabao Cup en juego. Tottenham llega tocado, sin victorias recientes, sin gol y con su vestuario bajo la lupa. El escenario es perfecto para una reacción… o para que la crisis se haga mucho más ruidosa. ¿Responderá el equipo a la altura del estadio o se alargará otra noche oscura en Liverpool?






