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Toby Samuel avanza en el US Open: de la fase previa a vencer a Machac

Toby Samuel necesitó tres partidos al límite para salir vivo de la fase previa. Tres veces empezó un set por detrás. Tres veces remontó. Cuando por fin pisó el cuadro principal del US Open, lejos de acusar el desgaste, se desató.

Ante Tomas Machac, ex número 20 del mundo, no hubo suspense ni épica. Hubo autoridad. El británico de 23 años firmó un 6-2, 6-3, 6-2 en poco más de 90 minutos y celebró su primera victoria en un Grand Slam con la naturalidad de quien lleva toda la vida soñando este escenario.

“Significa todo para mí. Es lo que soñaba de niño viendo estos grandes torneos”, confesó en BBC Radio 5 Live. “Poder ganar mi primer partido de Grand Slam es increíble”.

De la lesión y el abismo al top 100

Hace apenas dos años, su carrera se asomaba al vacío. Una contusión ósea en el brazo derecho le dejó prácticamente fuera de combate durante buena parte de la temporada 2024 y lo empujó hacia el fondo de la clasificación, cerca del puesto 2.000 del ranking mundial.

Hoy, las cifras cuentan otra historia. Con este triunfo, Samuel se instala dentro del top 100 en el ranking en vivo de la ATP y se asegura el mayor premio económico de su carrera: 140.000 dólares, un salto gigantesco para alguien que hasta hace nada peleaba por sumar puntos en torneos menores.

Su reconstrucción empezó en el circuito Challenger. El año pasado encadenó 36 victorias en 39 partidos y regresó al top 300. Este curso ha roto definitivamente el techo.

Debutó en Grand Slam en Roland Garros, saliendo también desde la fase previa, sin haber disputado ni un solo encuentro en el circuito principal ATP. Desde ahí, el ascenso se aceleró: semifinales en Eastbourne sobre hierba, invitación para Wimbledon y un tercer título Challenger del año en las pistas duras de Winnipeg.

Ese impulso le ha llevado a una situación impensable hace poco: con su nueva clasificación, tendría billete directo para el cuadro principal del próximo Australian Open, completando así la colección de presencias en los cuatro grandes apenas un año después de estrenarse en el top 250.

Dominio total ante Machac

La forma en que despachó a Machac explica bien el momento que atraviesa. Samuel salió a la pista sin rastro del jugador que sufrió en la previa. Mandó desde el servicio, pegó con soltura y no ofreció resquicios.

En los dos primeros sets fue clínico: solo perdió cinco puntos en sus nueve juegos de saque, encadenó tres turnos consecutivos en blanco y enlazó una racha de siete juegos ganados que desarboló al checo.

Cuando parecía que el tercer set podía abrir una rendija —Samuel empezó 0-2 abajo—, el británico reaccionó con frialdad. Ajustó, apretó con la devolución y encadenó seis juegos seguidos, salvando además dos bolas de break en el tramo final. Machac se quedó sin respuestas; Samuel, con un billete a segunda ronda y la sensación de que el marcador reflejaba exactamente lo que había pasado en la pista.

Su próximo rival será el checo Jiri Lehecka, cabeza de serie número 18. Otro examen serio, esta vez ya con el foco bien puesto sobre el británico.

Aprender a convivir con las estrellas

El salto no es solo tenístico. También es mental. En Roland Garros, Samuel admitió haberse quedado deslumbrado en el vestuario al cruzarse con figuras como Alexander Zverev. Ese impacto inicial empieza a diluirse.

“Sigo un poco así, pero estoy mucho más cómodo estando cerca de esos jugadores top porque podría jugar contra ellos al día siguiente”, explicó. “Tengo que dejar de verlos como estrellas y verlos como rivales a los que puedo enfrentar”.

Esa frase encaja con la manera en que compitió ante Machac: sin reverencias, sin complejo de invitado inesperado.

Un británico en Nueva York… con alma de Carolina

Como Arthur Fery, su compañero en el dobles júnior de Wimbledon 2019 y otra de las irrupciones del año tras alcanzar las semifinales en SW19, Samuel ha exprimido al máximo el sistema universitario estadounidense.

Ex número 57 del mundo júnior, sus padres le animaron a marcharse a la University of South Carolina. Allí se curtió entre gradas ruidosas, ganó un título All American de dobles y se acostumbró a competir rodeado de un ambiente que él mismo define como “súper animado”.

En Nueva York, parte de esa universidad viajó con él. Varios excompañeros de Carolina estuvieron en la grada en su estreno en el cuadro principal, empujando cada punto. Samuel les atribuyó buena parte de la energía que mostró en la pista, esa “energía de lucha” que, según él, le ayudó a “rematar el trabajo” ante Machac.

Mientras tanto, sus padres, que le acompañaron durante toda la fase previa, se perdieron el gran día. Estaban al otro lado del país, ayudando a su hermano pequeño a instalarse en su propia aventura universitaria en Estados Unidos.

“Mi hermano acaba de empezar la universidad en América, así que volaron para ayudarle a asentarse, y creo que mi padre volará de vuelta para la segunda ronda”, contó Samuel.

Si lo hace, se encontrará con un hijo muy distinto al que hace dos años miraba el ranking desde el abismo. Ahora es un jugador de cuadro principal en Nueva York, a un partido contra Jiri Lehecka de seguir empujando una puerta que, por fin, ha dejado de estar cerrada.