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Supervivientes en Flushing Meadows: Osaka, Swiatek y más

Un día de supervivientes y avisos serios en Flushing Meadows

En un día cargado de nombres grandes y nervios a flor de piel, el US Open dejó claro quién está preparado para una segunda semana… y quién sigue buscando respuestas. Naomi Osaka, Iga Swiatek, Amanda Anisimova, Madison Keys y Karen Khachanov salieron adelante, cada uno a su manera, en una jornada que retrató tanto autoridad como fragilidad.

Osaka sufre, pero sigue viva

Naomi Osaka, dos veces campeona en Nueva York, continúa siendo un enigma competitivo. Derrotó a Katerina Siniakova por 6-2, 5-7 y 6-1, un marcador que esconde un tramo central lleno de dudas.

Arrancó como en sus mejores tiempos: ritmo alto desde el fondo, servicio dominante, 6-2 y 3-1 arriba, todo bajo control. Parecía cuestión de cerrar la puerta y marcharse pronto a vestuarios. Pero se atascó. El saque se volvió errático, el lanzamiento de bola la traicionó y Siniakova, cargada de errores hasta entonces, se metió en el partido a base de insistir. De 6-2, 5-3 a favor, Osaka vio cómo la checa encadenaba cuatro juegos seguidos para llevarse el segundo set.

El tercer parcial fue otra historia. Osaka volvió del descanso con gesto serio, ajustó el servicio y apretó con el forehand. Rompió pronto, se colocó 3-0 y esta vez no dudó. Volvió a quebrar, se puso 5-1 y cerró con autoridad. No fue un triunfo limpio, pero sí revelador: tiene tenis para ganar a casi cualquiera en pista dura, pero la consistencia mental sigue siendo su gran interrogante.

La espera ahora se llama Elise Mertens. Un examen que dirá si Osaka está para una carrera larga o solo para fogonazos.

Swiatek, modo rodillo silencioso

Mientras tanto, en Grandstand, Iga Swiatek jugó como si todo el ruido del torneo no fuera con ella. Venció a Nadia Podoroska por 6-3 y 6-2, sin ceder el servicio y sin levantar la voz.

Tres juegos en blanco para arrancar, break temprano en el segundo set y una sensación constante de control. El marcador nunca se desbocó, pero tampoco dio la impresión de estar en peligro. Swiatek, que llega con el impulso del título en Toronto, se plantó en tercera ronda tras perder solo cinco juegos en dos partidos en Nueva York.

Su próximo obstáculo será Marie Bouzkova, que despachó a Harriet Dart por 6-2 y 6-2. La checa es sólida, competitiva, pero hoy por hoy la polaca se mueve de nuevo con el aire de candidata seria al título.

Anisimova sufre ante la adolescente Tagger

En la misma pista, Amanda Anisimova vivió un día muy distinto. La finalista del año pasado necesitó tres sets y mucho carácter para frenar a la debutante Lilli Tagger: 6-3, 3-6 y 6-1.

Anisimova se llevó el primer set con oficio, pero la austriaca de 18 años, sin complejos, atacó de inicio el segundo parcial y rompió en el primer juego. La estadounidense perdió el hilo, cedió la manga y se vio obligada a gestionar un partido que, sobre el papel, debía ser más cómodo.

La reacción llegó en el tercer set. Ajustó el resto, apretó en los intercambios largos y comenzó a castigar el servicio de Tagger. Rompió para 2-0, consolidó para 3-0 tras un juego maratoniano con hasta seis bolas de break, y terminó abriendo brecha hasta el 4-0. Desde ahí, ya no soltó el cuello del partido. El 6-1 final no refleja lo mucho que tuvo que trabajar, pero sí deja una conclusión clara: salió fortalecida de una tarde incómoda.

En tercera ronda la espera Anastasia Potapova o Leolia Jeanjean. Más adelante, si se cumple el cuadro, podría cruzarse con Mirra Andreeva en un duelo generacional que huele a gran cita.

Madison Keys: cinco bolas de partido en contra y un milagro

El drama del día, sin discusión, lo firmó Madison Keys en Stadium 17. La campeona del Australian Open y finalista aquí en 2017 levantó cinco bolas de partido antes de imponerse a Anna Bondar por 5-7, 6-4 y 7-6(5).

Bondar tuvo el partido en la mano. Sirvió dos veces para cerrar el encuentro en el tercer set. Tuvo oportunidades claras. Pero cuando el pulso se estrechó, apareció el cañón de derecha de Keys. La estadounidense, irregular durante buena parte del duelo y ya tocada en su estreno, se negó a caer.

En el supertiebreak, con el público volcado, su juego se encendió. Una derecha monumental le dio el mini-break para 6-5; otra, esta vez sobre su servicio, la lanzó hacia el 7-5. Desde ahí, encadenó puntos hasta colocarse 9-5 y cuatro bolas de partido, justo después de haber salvado cinco en contra. Bondar, que había tenido la victoria al alcance de la mano, se marchó con una derrota que le va a pesar durante mucho tiempo.

Keys, en cambio, se mete en tercera ronda con el subidón de quien ya ha mirado al abismo y ha vuelto. Su siguiente rival saldrá del duelo entre Qinwen Zheng y Yulia Putintseva. Si quería un impulso emocional para este torneo, ya lo tiene.

Khachanov desborda a un Auger-Aliassime mermado

En Louis Armstrong, el gran duelo masculino del día se quedó a medias. Felix Auger-Aliassime, tercer cabeza de serie, empezó bien, ganó el primer set en el tie-break, pero se fue deshaciendo físicamente ante Karen Khachanov, que terminó imponiéndose por (5)6-7, 6-3, 6-2 y 6-2.

El canadiense arrancó con un 3-0 fulgurante y se llevó la muerte súbita con una derecha cruzada de enorme calidad. Parecía el inicio de una actuación sólida del número 3 del cuadro. Sin embargo, a partir del segundo set algo se torció. Su movilidad se redujo, el apoyo de pies fue más pesado y su juego perdió mordiente. Todo apuntaba a un problema en el pie, aunque sin gestos claros ni petición de asistencia llamativa.

Khachanov leyó la situación con frialdad. No necesitó buscar golpes imposibles: alargó los puntos, cargó contra el segundo saque de Felix y fue acumulando ventajas. Se llevó el segundo set 6-3, dominó el tercero con un doble break para 6-2 y repitió guion en el cuarto, también 6-2, ante un rival incapaz de competir al máximo. El ruso, ex semifinalista en este torneo, avanza con una victoria importante y medirá ahora a Benjamin Bonzi o Ignacio Buse.

Para Auger-Aliassime, la derrota abre un interrogante incómodo: en un torneo donde partía como cabeza de serie número 3 y con historial brillante en Nueva York, volvió a quedarse corto cuando el cuadro le pedía un paso adelante.

Bouzkova cumple, Fritz acelera, el cuadro se ordena

En las pistas exteriores, Marie Bouzkova no dio opción a Harriet Dart: 6-2 y 6-2, una actuación sobria que la coloca frente a Swiatek en una tercera ronda con sabor a trampa para la checa. Taylor Fritz, por su parte, arrancó con autoridad en Arthur Ashe ante Mattia Bellucci, dominando el primer set con un 5-0 inicial que marcó territorio desde el primer intercambio.

Mientras tanto, el torneo va tomando forma. Swiatek vuelve a parecer peligrosa. Osaka gana, pero deja dudas. Anisimova y Keys sobreviven a días complicados y salen reforzadas. Khachanov se reengancha a la conversación en un cuadro masculino que busca candidatos sólidos.

Flushing Meadows ya ha enseñado sus primeras curvas. La cuestión es quién llegará con gasolina al final de la recta.