Stephen Fleming y su ambición por llevar a Inglaterra a la cima
Stephen Fleming aterriza en el banquillo de la selección de Test de Inglaterra con un mensaje nítido: quiere al equipo en lo más alto del ranking mundial… y con la casa en orden fuera del campo. Ambición y disciplina, en el mismo paquete.
El nuevo seleccionador, según recoge Sky Sports News, no esquivó los temas incómodos. Al contrario, los puso en primer plano.
Verdad incómoda: noches de fiesta, Tests perdidos
El verano dejó heridas abiertas. En junio, Ben Stokes y Gus Atkinson fueron suspendidos para el segundo Test de la serie ante New Zealand, que Inglaterra acabaría perdiendo por 1-2. La sanción llegó tras un incidente en una discoteca después del triunfo en el primer partido en Lord’s. Una victoria en el campo, una derrota en el comportamiento.
No fue el único caso. El mes pasado, Brydon Carse fue esposado cerca de un club nocturno en Derby. Se perdió el segundo y el tercer Test de la serie frente a Pakistan. La policía cerró la investigación sin presentar cargos, pero el daño deportivo ya estaba hecho: otra pieza menos en un calendario comprimido, otra polémica innecesaria en un vestuario bajo el foco.
Fleming calificó estos episodios de “lamentables” y dejó claro que, para él, cuenta tanto cómo juegan sus hombres como cómo representan a Inglaterra cuando se apagan los focos. La camiseta no se cuelga a la salida del estadio.
Root, el ejemplo que Fleming quiere multiplicar
En ese contexto, el técnico respaldó con firmeza la postura del capitán de Test, Joe Root, que ya había mostrado su hartazgo por la acumulación de incidentes ligados al alcohol. Para Fleming, Root encarna el modelo de conducta que debe tener un internacional: profesional, constante, sin sobresaltos extradeportivos.
Desde que aceptó el cargo el 30 de julio, el entrenador ha mantenido un contacto frecuente con Root para alinear ideas, estilo y exigencia. La sintonía entre capitán y seleccionador será la base del nuevo ciclo.
También ha hablado con Stokes, que puso fin a su carrera internacional en junio. Fleming dice respetar la decisión del all-rounder de 35 años, pese a las especulaciones sobre un posible regreso para la serie de Ashes del próximo verano en casa. De momento, nada de promesas ni guiños: solo respeto a una retirada que ha cambiado el mapa del vestuario.
Un banquillo de élite y un equipo con margen
Fleming no disimula la magnitud del reto. Define el puesto de seleccionador de Inglaterra en Test como uno de los más prestigiosos del cricket mundial y subraya que la materia prima existe.
Le gustó lo que vio de los fast bowlers en la serie contra Pakistan, una línea que considera clave para sostener cualquier asalto a la élite. También destacó la irrupción de Jordan Cox y Dan Lawrence, dos nombres que empujan desde atrás y añaden competencia real. En su libreta aparece, además, Jacob Bethell, al que se espera ver de vuelta en la convocatoria y que puede ofrecer nuevas opciones en la construcción del equipo.
Sobre el papel, el presente no deslumbra. Inglaterra es sexta en el ciclo 2025-2027 del World Test Championship y no ha alcanzado la final en ninguna de las tres ediciones anteriores. La brecha con los mejores está ahí, escrita en la tabla. Fleming, sin embargo, insiste en que el rendimiento puede ser mucho mejor. El matiz importante: no promete atajos. Habla de “mucho trabajo por delante”, de un proceso largo más que de una sacudida instantánea.
Mantener la chispa, afinar la cabeza
En lo puramente deportivo, el neozelandés no llega para borrar lo anterior. Al contrario. Elogia los cambios impulsados por Stokes y por el actual seleccionador de formatos cortos, Brendon McCullum. Ese cricket agresivo, positivo, que ha redefinido la identidad reciente de Inglaterra, no se va a tirar por la borda.
La idea de Fleming es otra: conservar esa valentía, pero añadirle un punto más de cálculo en los momentos calientes. Seguir golpeando, sí, pero eligiendo mejor cuándo y cómo. Menos decisiones al filo del abismo cuando el partido se decide en una sesión, en un último spell, en una asociación clave con el bate.
Entre la disciplina fuera del campo y la madurez dentro de él se dibuja el plan. Inglaterra quiere volver a mirar de frente a las grandes potencias del Test cricket. Fleming ha puesto el objetivo en la cima del ranking mundial. Ahora falta comprobar si un vestuario que ha vivido noches largas y series perdidas está dispuesto a cambiar hábitos para volver a jugar, y comportarse, como un aspirante serio al trono.






