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Smriti Mandhana lidera a India a las semifinales del Asia Cup femenino

En una noche abrasadora en el Dubai International Stadium, el Asia Cup femenino encontró su imagen icónica: Smriti Mandhana, bate al aire, 124 carreras a su nombre y un récord mundial derribado. India aplastó a Hong Kong China por 137 carreras y se convirtió en la primera selección en asegurar su lugar en las semifinales. Pero el marcador, 193/5 contra 56 todo Hong Kong, apenas cuenta la historia completa.

Mandhana, por encima de Mithali Raj y de todo el mundo

India fue enviada a batear tras perder el sorteo. A Harmanpreet Kaur no le molestó. “Queríamos batear”, había avisado. Mandhana se encargó de demostrar por qué.

Arrancó con calma, leyendo un campo que empezaba a mostrar grietas muy pronto. Un par de drives controlados ante Iqra Sahar, un slog sweep temprano frente a Kary Chan, y el tono quedó marcado: India no iba a especular.

Shafali Verma, en el otro extremo, encendió la mecha en el powerplay. Un over brutal ante Marina Lamplough —cuatro, seis, cuatro, seis— llevó el marcador a 60/0 tras seis overs y dejó a Hong Kong persiguiendo sombras. El plan de Natasha Miles de “mantenerlas por debajo de 150” ya parecía una quimera.

Cuando Ruchitha Venkatesh logró romper la apertura al retirar a Shafali por 28 (17), India ya estaba lanzada. Entró Pratika Rawal, recién llegada al escenario internacional, y se dedicó a rotar el strike mientras Mandhana aceleraba.

El primer hito llegó en el over 11: Mandhana, a dos de su medio siglo, decidió que no valía la pena esperar. Un seis majestuoso para alcanzar los 50 y, en la misma over de Sahar, un cuatro más para llevar a India a 100/1. El dominio ya era total.

Después, cambió de marcha.

Chan y Lamplough probaron con variaciones de ritmo. No alcanzó. Llegaron los golpes por encima de extra cover, los scoops, los arrastres hacia el lado leg, los seis sobre square leg. En el 14º over, ante Maryam Bibi, Mandhana encadenó dos seis que dejaron a Hong Kong sin ideas. India 129/2 y la zurda en pleno trance.

El momento histórico cayó en el 18º over, con Ruchitha de vuelta. Mandhana, en 90 y tantos, cargó pista arriba y lanzó un seis, luego otro. Con ese segundo golpe superó a Mithali Raj para convertirse en la máxima anotadora de la historia del cricket internacional femenino en todas las modalidades. Un récord que llevaba años blindado, derribado con una mezcla de violencia y elegancia.

No se detuvo ahí. Un tercer seis en el mismo over la llevó más allá de su propio tope personal. El estadio, de pie. India, 179/3 a falta de dos overs. Hong Kong, sin respuestas.

El cierre tuvo algo de ironía. En el último over, de Alison Siu, Mandhana abrió con otro cuatro, pero un malentendido en la corrida la dejó fuera por 124, una entrada cortada por un run-out más que por la habilidad rival. Salió entre aplausos ensordecedores. India terminó en 193/5, un total enorme en una superficie que no se comportaba de forma sencilla.

Hong Kong, atrapada en una telaraña

Si el objetivo ya parecía intimidante en el papel, el ataque indio se encargó de convertirlo en una misión imposible desde la primera over.

Kranti Gaud arrancó con una maiden casi perfecta salvo por un solitario sencillo. La presión se instaló de inmediato. Nandni Sharma, con su brazo girando con naturalidad, la aprovechó en la segunda over: Mariko Hill, sin respuesta ante el giro, fue limpiada por 0 (4). 1/1 y el tono del chase quedó marcado.

Hong Kong nunca encontró ritmo. Tras tres overs, el marcador mostraba 3/1. Tras cuatro, apenas 4/1. Los intentos de Yasmin Daswani de improvisar ramps ante Kranti terminaron en bolas muertas y un maiden que subrayó la diferencia entre ambos conjuntos.

Cuando por fin llegó algún alivio, fue a cuentagotas: un boundary por sweep de Daswani ante Shree Charani en el sexto over, cuatro byes al final de la misma over. Powerplay concluido en 16/1. Con 194 por perseguir, la ecuación ya rozaba lo imposible.

La exigencia del rate hizo el resto. Daswani intentó romper las cadenas ante Deepti Sharma en el noveno over. Error. Jugó en el aire hacia el lado leg y encontró a Bharti Fulmali. Se fue por 11 (23), dejando a Hong Kong 26/2 tras ocho overs y con la tasa requerida por encima de 13.

Natasha Miles, capitana y referencia, resistió algo más. Un cuatro aislado ante Deepti, singles sueltos, una lucha más con el orgullo que con la esperanza. Prema Rawat terminó con su resistencia en el 10º over: un cut mal ejecutado, un fino desvío, y Richa Ghosh no perdonó detrás de los palos. Miles cayó por 15 (27). El marcador, 31/3, reflejaba ya un derrumbe en cámara lenta.

Deepti hace historia, el resto remata

Si Mandhana se adueñó de la noche con el bate, Deepti Sharma reclamó su cuota de historia con la pelota.

Entró en el medio juego, cuando Hong Kong ya estaba contra las cuerdas, y convirtió la situación en una exhibición clínica. Primero, atrapó a Daswani. Después, en su siguiente spell, hizo añicos los restos de la resistencia.

Alison Siu fue la siguiente en caer: castillo derribado, sin respuesta, por 1 (3). Poco después, Iqra Sahar intentó sobrevivir, pero sólo consiguió un ligero desvío que viajó manso a las manos de Richa. Cero en 3 bolas. Con ese wicket, Deepti se convirtió en la máxima wicket-taker de la historia en T20I femeninos. Otro récord mundial, otra marca resquebrajada en la misma noche para India.

El resto del ataque no se quedó atrás. Nandni volvió para retirar a Maryam Bibi por 7 (10), cazada cómodamente por Shafali. Prema había aportado antes con la pelota, deshaciéndose de Kary Chan por 1 (6) con un envío volado que invitó al error.

Shree Charani sumó su nombre a la fiesta con el wicket de Marina Lamplough, la única bateadora de Hong Kong que amagó con algo de intención, con 14 (15). La engañó en el vuelo y encontró una espectacular atrapada a la carrera de Nandni. Cada intento de reconstrucción encontraba un muro distinto.

Cuando el colapso ya era total, llegó el caos en las corridas. Joyleen Kaur fue víctima de un run-out fulminante, combinación de Smriti Mandhana y Richa Ghosh, por 1 (1). Poco después, Shanzeen Shahzad quedó fuera en una jugada milimétrica: su pierna trasera en el aire, los bails ya en el suelo. El tercer árbitro confirmó lo que el ojo desnudo intuía. Fin de la historia.

Hong Kong se desplomó “como un castillo de naipes”, tal como lo describiría cualquier crónica fría. Pero en el césped la sensación fue más dura: un equipo sobrepasado por el peso del contexto, la calidad del rival y la magnitud del reto.

India, en modo torneo grande

Cuando el último wicket cayó y las jugadoras indias se abrazaron en el centro, el dato frío decía: victoria por 137 carreras, clasificación temprana a semifinales, récords individuales para Mandhana y Deepti. Lo que no dice el marcador es el mensaje que India envió al resto del continente.

Sin Jemimah Rodrigues, lesionada, con una debutante reciente como Pratika Rawal en el XI, el equipo no mostró fisuras. El orden superior castigó, el medio orden aportó lo justo, el ataque de giro estranguló, el ritmo inicial de Kranti fijó el tono. Hong Kong, que había llegado con ilusión y un plan claro, salió de Dubai con una lección dura sobre lo que exige competir contra una potencia consolidada.

Quedan partidos por jugar en la fase de grupos, quedan rivales de más peso por delante, pero la pregunta ya empieza a rondar: con Mandhana en este estado de gracia y Deepti manejando los hilos con tanta autoridad, ¿quién se atreve a apostar en contra de India en este Asia Cup?