Smit sancionado por dopaje: suspensión hasta 2030
La carrera de Smit ha quedado en punto muerto antes casi de despegar. El jugador de críquet ha sido sancionado con cuatro años de suspensión por violaciones a las normas antidopaje, un castigo severo que lo mantendrá alejado de toda competición oficial hasta el 26 de mayo de 2030.
La Sport Integrity Commission concluyó que Smit incurrió en dos infracciones claras: posesión de una sustancia prohibida y tentativa de uso. El caso se apoyó en un envío de Dianabol, un esteroide anabólico, interceptado el 31 de diciembre de 2025, y en la falta de colaboración del propio jugador durante la investigación.
Smit alegó que había encargado el Dianabol a China en 2022, cuando aún estaba en el colegio. Según su versión, lo hizo para ganar masa muscular en el gimnasio, sin relación con su rendimiento en el críquet. El paquete, sostuvo, llegó de forma inesperada tras un largo retraso, cuando ya no le interesaba.
El relato no convenció.
La comisión señaló que no existía prueba alguna de que Smit hubiera cancelado la compra. Pese a ello, el jugador insinuó que el retraso había cambiado sus intenciones respecto a la sustancia cuando finalmente apareció el envío.
Los investigadores pidieron más documentación: mensajes con el proveedor, comprobantes de pago, cualquier rastro de la transacción. Smit respondió que no tenía nada que aportar. Afirmó que había pagado el pedido con bitcoin y que ya no disponía de esa cuenta.
El tribunal deportivo fue tajante. No aceptó la explicación y consideró que la operación de 2025 constituía, en la práctica, un nuevo pedido, realizado cuando Smit ya estaba plenamente sometido a la normativa antidopaje. Esa interpretación resultó clave: situó la infracción en un periodo en el que el jugador no podía ampararse en errores de juventud ni en vacíos reglamentarios.
Con ese marco, el tribunal se declaró satisfecho de que Smit no solo poseyó el esteroide, sino que planeaba utilizarlo. Las dos violaciones imputadas quedaron acreditadas.
La sanción, dura pero en línea con el código, se fijó en cuatro años de inhabilitación, retroactivos al 26 de mayo de 2026, fecha de su suspensión provisional. Hasta el 26 de mayo de 2030, Smit no podrá participar en ningún deporte competitivo.
Para la Sport Integrity Commission Te Kahu Raunui, el caso va más allá de un simple expediente disciplinario. Su directora ejecutiva, Rebecca Rolls, subrayó que lo ocurrido con Smit expone con crudeza los riesgos de adquirir sustancias prohibidas por internet y recordó que las normas antidopaje “se aplican a los deportistas de todos los niveles y los protegen”.
Comprar esteroides desde la comodidad de un teléfono puede parecer un atajo inocuo. Lo que ha quedado sobre la mesa es otra cosa: consecuencias profundas sobre la salud, el bienestar, las relaciones personales y, como en el caso de Smit, sobre el futuro en el deporte que se ama.






