Siniakova y Townsend logran un Grand Slam histórico en Nueva York
Katerina Siniakova y Taylor Townsend levantaron el título de dobles femenino del US Open y cerraron algo mucho más grande que una quincena perfecta en Nueva York: firmaron un histórico Grand Slam de carrera como pareja.
En la Arthur Ashe, las primeras cabezas de serie remontaron un inicio turbulento para derrotar a las invitadas locales Ashlyn Krueger y Robin Montgomery por 5-7, 6-0 y 6-2, un marcador que no cuenta toda la tensión de una final que empezó torcida y terminó en exhibición.
De la doble falta al dominio total
Siniakova y Townsend habían paseado por el cuadro sin ceder un solo set. Todo parecía encaminado a una coronación tranquila. Hasta el último juego del primer parcial.
Con el 5-6 en contra, la checa se bloqueó con el saque y encadenó tres dobles faltas que entregaron el set a las estadounidenses. De golpe, la final se llenó de dudas. Krueger y Montgomery, alentadas por el público neoyorquino, olieron la sangre.
La respuesta fue brutal.
En el segundo set, la pareja número uno del torneo subió una marcha y no volvió a mirar atrás. Después del primer juego, ganaron 23 de los siguientes 27 puntos. Un 6-0 demoledor que cambió el tono de la tarde y dejó claro quién mandaba realmente en la pista.
Un tercer set sin concesiones
Con el impulso completamente de su lado, Siniakova y Townsend salieron al tercer parcial a cerrar la historia, no a especular con ella. Rompieron pronto, consolidaron el quiebre y se colocaron 3-1 arriba, manejando el marcador con la autoridad de quienes ya conocen el peso de una final de Grand Slam.
Krueger y Montgomery intentaron reaccionar, pero cada intento de rebelión se estrelló contra la solidez de la checa desde el fondo y la agresividad de la estadounidense en la red. Sin dramas, sin titubeos, el 6-2 final selló el título y el lugar de la pareja en la historia reciente del dobles.
Un Grand Slam completo y un récord único
Con este US Open, Siniakova y Townsend ya pueden presumir de haber ganado los cuatro grandes juntas: Wimbledon 2024, el Abierto de Australia 2025, Roland Garros este año y ahora Flushing Meadows. Un ciclo perfecto en un lapso fulgurante.
Para Siniakova, el logro tiene una dimensión aún más grande. Es su 12.º título de Grand Slam en dobles y entra en un club diminuto: solo ocho mujeres en la Era Abierta han alcanzado, al menos, esa cifra en la modalidad. Pero hay algo que la separa del resto: se convierte en la primera jugadora en completar el Grand Slam de carrera en dobles con dos parejas distintas.
Ya lo había logrado antes junto a su compatriota Barbora Krejcikova. Ahora lo repite con Townsend. Dos etapas, dos socias, el mismo resultado: dominio.
La checa, a sus 30 años, no solo acumula trofeos; también apunta a otra marca histórica. Si termina la temporada como número uno del mundo en dobles, será la sexta vez que cierre el año en lo más alto. Superaría así a Martina Navratilova en el récord de finales de curso como líder del ranking WTA en dobles. Palabras mayores.
Townsend, redención en casa
Para Townsend, también de 30 años, la victoria tiene un matiz muy personal. El año pasado se quedó a un paso del título en Nueva York: cayó en la final del US Open junto a la propia Siniakova ante Gabriela Dabrowski y Erin Routliffe. Aquella herida se cerró en la misma pista, con la misma compañera, pero con un desenlace radicalmente distinto.
Esta vez no hubo final amarga. Esta vez, la estadounidense pudo alzar su primer título de dobles del US Open en casa, frente a un público que la ha visto crecer, caer y levantarse.
La imagen final, con Siniakova y Townsend abrazadas en el centro de la pista, no solo resume un torneo exitoso. Anuncia algo más incómodo para sus rivales: si juntas ya han conquistado los cuatro grandes y aún parecen tener margen para seguir mejorando, ¿quién se atreve a discutirles el trono del dobles en los próximos años?






