Serena Williams en Nueva York: familia y un nuevo capítulo en el US Open
Serena Williams está exprimiendo sus días en Nueva York mucho más allá de las pistas. La leyenda estadounidense, retirada del circuito individual pero todavía muy presente en el mundo del tenis, compartió en redes sociales una serie de fotos bajo el mensaje “New York State of Mind”, una ventana íntima a cómo vive su regreso a una ciudad que marcó su carrera.
Una Serena distinta, lejos del foco competitivo
En las imágenes, Serena aparece disfrutando de la ciudad y de algo que durante años tuvo que dosificar: el tiempo en familia. En una de las fotos más llamativas posa junto a su hermana Venus Williams, mientras sostiene en brazos a su hija Adira. No hay raquetas, no hay gradas repletas ni tensión de partido. Solo una escena cotidiana, relajada, casi doméstica, en una ciudad que tantas veces la vio en modo imparable.
La sencillez del momento también se refleja en la ropa. Serena viste shorts negros de Nike, zapatillas blancas, camiseta gráfica y gorra blanca. Venus opta por unos jeans y un blazer verde, combinados con piezas en blanco y negro estampadas. Nada de estilismos de alfombra roja ni atuendos de gran noche en Arthur Ashe: dos hermanas, una niña y un paseo más en la ciudad que nunca se detiene.
Nueva York, escenario especial para Serena
Este respiro llega después de días especialmente intensos para Serena en Nueva York. Invitada a disputar el torneo de dobles mixtos junto a Carlos Alcaraz, la pareja firmó un debut victorioso el 25 de agosto, un guiño a la mezcla de generaciones que hoy define al tenis mundial. La aventura, sin embargo, se frenó en cuartos de final, donde cayeron ante Belinda Bencic y Flavio Cobolli.
El golpe competitivo no cierra, ni mucho menos, su presencia en el US Open. Serena y Venus también han sido invitadas a jugar juntas en el cuadro de dobles femenino, una nueva oportunidad para verlas compartir pista en un escenario que ayudaron a engrandecer. Su debut está previsto para el 3 o 4 de septiembre, cita marcada en rojo para quienes crecieron viendo cómo ambas hermanas cambiaban las reglas del juego.
Entre el mito y la vida cotidiana
Antes de volver a una de las pistas que definieron su legado, Serena ha querido mostrar otra cara de este regreso: la de una mujer que se permite bajar el ritmo, pasear, abrazar a su hija y caminar al lado de su hermana sin la presión del marcador. No es la campeona levantando trofeos en Flushing Meadows; es Serena, a secas, apropiándose de la ciudad a su manera.
El próximo paso será reencontrarse con el ruido del estadio y la complicidad de Venus al otro lado de la red. Mientras tanto, sus fotos en Nueva York dejan una sensación clara: la carrera puede haber cambiado de forma, pero el escenario sigue siendo el mismo. Y Serena Williams aún tiene capítulos que escribir en él.






