logo

Sacha Boey: de transferible a pieza clave en el Bayern

El verano apuntaba a final de etapa para Sacha Boey en el Bayern. El club alemán llevaba semanas escuchando ofertas y estaba dispuesto a abrirle la puerta de salida. Pero el mercado se cerró en Alemania sin acuerdo y el guion ha dado un giro inesperado: el francés, a sus 25 años, está ahora más cerca de seguir en Múnich que de marcharse.

Christoph Freund, director deportivo del Bayern, lo dejó claro en rueda de prensa este viernes. Sin rodeos: «La probabilidad es ahora mayor de que se quede aquí», afirmó ante los medios. Una frase corta, pero muy reveladora del cambio de postura interno.

El plan inicial era otro. El propio Freund lo admitió: «El plan era diferente, pero esto puede pasar en el fútbol». El Bayern buscaba aligerar plantilla, hacer hueco y ajustar roles. Boey aparecía en la lista de posibles salidas. No hubo acuerdo, no llegó la oferta adecuada o no se cerró a tiempo. Y el reloj del mercado no perdona.

Lo que sí ha pesado a favor del lateral es su comportamiento puertas adentro. Freund subrayó que Boey «siempre se ha comportado de manera impecable». Profesional, sin gestos de rebeldía pese a la incertidumbre, sin ruido externo. En un vestuario grande, ese detalle cuenta.

Ahora el escenario es sencillo: cuando se cierren todas las ventanas de fichajes y si Boey sigue sin moverse, el Bayern lo integrará de pleno en la plantilla. «Cuando todas las ventanas de fichajes estén cerradas y él siga aquí, entonces seguirá siendo un jugador de nuestra plantilla», remató Freund.

El francés pasa así de moneda de cambio potencial a opción real para el lateral derecho. El mercado ha hablado. Ahora le toca al césped decidir qué papel tendrá Boey en este Bayern que, casi sin querer, se ha dado una segunda oportunidad con él.