Rybakina y Zheng: Cuartos de final en Nueva York
Elena Rybakina ha llegado a Nueva York con piloto automático. Ni un solo set cedido camino a los cuartos de final y apenas 25 juegos perdidos. Cifras de campeona en un torneo donde cada ronda suele dejar cicatrices.
La campeona del Australian Open domina además el cara a cara con Qinwen Zheng: cuatro victorias en cinco duelos, incluidas las dos de esta temporada, en Madrid y Doha. Hasta aquí, el guion parece claro.
Pero Zheng ha decidido reescribirlo.
La china, que cayó fuera del top 100 tras una operación en el codo y se presenta ahora como número 121 del mundo, vuelve a parecer la jugadora que se colgó el oro olímpico en 2024 y escaló hasta el cuarto puesto del ranking. Su tenis ha recuperado filo, y su confianza, también.
Lo demostró con dos remontadas que ya forman parte del relato de este US Open. Primero, ante Madison Keys: de 0-5 abajo, salvando una bola de partido, hasta darle la vuelta al marcador. Después, el lunes, repitiendo la misma hazaña ante una rival de otro planeta competitivo: Iga Swiatek, seis veces campeona de Grand Slam. Zheng volvió a levantar un 0-5 y terminó imponiéndose 7-5, 6-3.
Rybakina lo tiene claro: la versión actual de Zheng es peligrosa. Muy peligrosa. Llega lanzada, con victorias encadenadas y la sensación de que, por fin, el cuerpo acompaña al talento.
En Arthur Ashe, el duelo enfrenta la frialdad implacable de la kazaja con la furia competitiva de una Zheng que ha regresado del quirófano para reclamar su sitio entre las mejores. Una jugadora que domina el cuadro y otra que desafía la lógica del ranking. El choque, más que un simple cuarto de final, huele a examen mayor para ambas.
Zverev contra el reloj y contra Van de Zandschulp
Alexander Zverev empezó este US Open al borde del desgaste. Casi diez horas en pista en sus dos primeros partidos, ambos resueltos en cinco sets, dejaron la sensación de que el torneo podía hacerse muy largo para él.
Respondió con autoridad: dos victorias consecutivas en sets corridos, tenis limpio, gestión de energía y la sensación de que el campeón de Roland Garros ha encontrado el equilibrio justo entre agresividad y control. En Nueva York, donde ya fue finalista en 2020, persigue algo histórico: convertirse en apenas el cuarto jugador de la era profesional, desde 1968, en ganar sus dos primeros títulos de Grand Slam en el mismo año natural.
La historia le guiña un ojo, pero enfrente tendrá a un rival que llega curtido en otro tipo de batalla.
Botic van de Zandschulp viene de sobrevivir a una odisea: salvó bola de partido y remontó dos sets en contra ante el lucky loser Arthur Gea. Cinco horas y 13 minutos de resistencia pura, el cuarto partido más largo en la historia del US Open. El premio: regresar a los cuartos de final en Flushing Meadows, escenario de su gran irrupción en 2021.
El neerlandés, lejos de minimizar su gesta, la pone por encima de aquella primera aventura en Nueva York. No es el jugador sorpresa de hace tres años: ahora se planta en la pista central sabiendo que ya ha pasado por casi todo en este torneo.
De un lado, un campeón de Grand Slam que ha aprendido a gestionar maratones y favoritismos. Del otro, un tenista que ha demostrado que puede sobrevivir a cualquier tormenta. La noche en Arthur Ashe promete más que un simple pulso de octavos: huele a partido que puede marcar el tono del resto del cuadro masculino.
Gauff–Andreeva: choque generacional con aroma a clásico
Coco Gauff vuelve a sentirse en casa. Diez victorias seguidas, 20 sets consecutivos ganados y un regreso a los cuartos de final de su Grand Slam de casa por primera vez desde que levantó el trofeo en 2023. La cuarta cabeza de serie pisa Arthur Ashe con la naturalidad de quien ya sabe lo que es mandar en este escenario.
Su siguiente obstáculo no es menor: Mirra Andreeva, vigente campeona de Roland Garros y quinta cabeza de serie. Juventud, descaro y un tenis que ha irrumpido sin pedir permiso en la élite.
Los números, sin embargo, se inclinan con claridad hacia Gauff. Ha ganado los cinco enfrentamientos previos entre ambas. Cinco de cinco. Un dominio que coloca sobre los hombros de la estadounidense el papel de favorita en este cuarto de final.
Para Gauff, el objetivo es nítido: seguir avanzando en la búsqueda de su tercer título de Grand Slam. Para Andreeva, el reto es romper por fin esa barrera psicológica y táctica que supone una rival que la ha tenido siempre bajo control en el marcador.
La pista dirá si el peso de la historia reciente se impone o si la rusa encuentra, por fin, la llave para abrir un duelo que, por talento y carácter, apunta a convertirse en un clásico de los próximos años.
El menú del miércoles en Arthur Ashe Stadium
La jornada central en Arthur Ashe Stadium ofrece un cartel a la altura de la segunda semana de un grande:
- 2-Elena Rybakina vs Qinwen Zheng
- 5-Mirra Andreeva vs 4-Coco Gauff
- Karen Khachanov vs 28-Alexander Blockx
- 1-Alexander Zverev vs Botic van de Zandschulp
Cuatro partidos, cuatro historias distintas y un denominador común: cualquiera que salga vivo de este miércoles dará un paso que puede cambiar el rumbo de su temporada. Y quizá, de su carrera.






