La roca de Mohamed Salah en Trabzon
En la meseta de "Kürtdere", en la provincia de Trabzon, había una roca más entre tantas. Anónima, perdida en el paisaje del noreste de Turquía. Hasta que se sentó Mohamed Salah.
Bastó una visita, unas fotos y una publicación en redes sociales. El capitán de Egipto, de paso por la zona, apareció en las imágenes sentado sobre una de esas rocas, contemplando el paisaje. Nada espectacular en la escena. Pero el protagonista lo cambia todo.
Las fotos volaron por las plataformas digitales. En cuestión de horas dejaron de ser simples postales de montaña para convertirse en un mapa del tesoro para aficionados y turistas. Había que encontrar “la” roca. La misma en la que se había apoyado Salah.
La respuesta no tardó. Decenas de visitantes comenzaron a subir a la meseta, móvil en mano, buscando el lugar exacto para repetir la pose del delantero. El juego se convirtió en ritual. Foto, sonrisa, y la sensación de estar, por un instante, donde estuvo una de las grandes estrellas del fútbol mundial.
Los vecinos reaccionaron con rapidez y con humor. Bautizaron la roca como “Salahtaşı”, “la roca de Salah” en turco. En muy poco tiempo, lo que era un pedazo de piedra perdido en medio del altiplano pasó a ser un pequeño punto de peregrinación futbolera, un nuevo hito turístico ligado al nombre del egipcio.
Los medios turcos recogieron la fiebre con escenas tan cotidianas como reveladoras. Según relató el portal "Al Jazeera", una periodista preguntó a la dueña de unas instalaciones cercanas si, con tanta devoción, no habría que rebautizar la zona como “la meseta de Salah”. Ella respondió entre risas, recordando que aquello seguían siendo sus instalaciones “Subaşı”. El fútbol invade, pero no lo conquista todo.
En otro rincón, el propietario de una tienda próxima a la roca lanzó un mensaje sencillo y directo al jugador: le invitó a regresar, a pasar por su negocio y a compartir una taza de té. Nada de grandes campañas de marketing, solo la ilusión de recibir al hombre que ha convertido su entorno en un punto de interés nacional.
La ola no se detuvo. Plataformas turcas comenzaron a publicar vídeos explicando cómo llegar exactamente al lugar donde se sentó Salah. Rutas, referencias visuales, planos improvisados. El camino a la roca ya forma parte del relato. Según los reportes locales, incluso se ha instalado un cartel direccional para guiar a quienes quieran subir, cámara en mano, hasta “Salahtaşı”.
Todo esto llega en un contexto muy particular: el de la explosión reciente de Salah con la camiseta de Trabzonspor. Su actuación estelar en la goleada 4-0 ante Galatasaray, con tres goles y una asistencia, lo colocó en el centro de la conversación futbolística en Turquía. Dominó el partido y ahora, de algún modo, también domina el paisaje.
Primero fue el césped, luego la roca. Un triplete en el campo, una roca convertida en símbolo en la montaña. La popularidad de Salah ya no se mide solo en estadísticas o títulos, también en la cantidad de gente dispuesta a subir una meseta para sentarse exactamente donde él se sentó. Y en Trabzon, esa fila no deja de crecer.






