El regreso de De Ligt: de la cirugía a ser clave en Países Bajos y United
Durante casi un año, Matthijs de Ligt ha vivido donde ningún futbolista quiere estar: lejos del césped, atrapado entre el dolor físico y la incertidumbre. Una lesión persistente en la espalda lo apartó en noviembre de 2025 y convirtió su recuperación en un laberinto sin salida clara.
Seis meses de tratamiento conservador. Seis meses de trabajo silencioso, sin recompensa. Al final, no hubo más margen para el optimismo: la cirugía se volvió inevitable.
La operación que le robó un Mundial
En mayo, el central neerlandés tomó la decisión más dura de su carrera reciente. Pasar por el quirófano significaba renunciar de forma definitiva al sueño de disputar el Mundial 2026. Él mismo lo admitió públicamente, con una mezcla de frustración y resignación: tras medio año intentando evitar la operación, no quedaba otra vía.
La intervención cerró de golpe una puerta —la del torneo más grande—, pero abrió otra: la posibilidad real de volver a competir sin dolor. El precio fue altísimo. De Ligt no solo se perdió la cita mundialista, también vio cómo Manchester United y la selección seguían adelante sin él, justo cuando debía estar en plena madurez futbolística.
Carrington, punto de partida
Hoy el escenario ha cambiado. El defensa ya entrena de nuevo en Carrington y las noticias internas son alentadoras. Los informes médicos hablan de “avances significativos” en su estado físico y, si no hay contratiempos, estará disponible para ser convocado una vez termine el parón internacional actual.
En Manchester lo esperan con los brazos abiertos. Michael Carrick, que ha tenido que improvisar soluciones en la zaga durante meses, sabe que recuperar a De Ligt puede cambiar el tono de la temporada. Tras el reciente 1-1 ante Fulham, el técnico dejó entrever ese alivio que se aproxima al vestuario:
“Amad [Diallo], ojalá para cuando volvamos ya haya entrenado con el grupo. Matta [De Ligt] también está trabajando para recuperar su estado físico”, señaló, subrayando que el central ya ha dejado atrás la fase más oscura de la rehabilitación y se acerca al ritmo competitivo.
El calendario no espera. United retoma la Premier League con un duelo de alto voltaje frente a Tottenham Hotspur el 10 de octubre. Carrick evitó prometer la presencia del neerlandés ante Spurs, pero el simple hecho de que ya se entrene con el grupo apunta a que su reaparición oficial está muy cerca.
Xavi no le suelta la mano
Mientras tanto, en Países Bajos nadie se ha olvidado de él. Bajo el mando del nuevo seleccionador, Xavi, De Ligt sigue siendo pieza central del proyecto. El técnico, leyenda del Barcelona, no ha dejado pasar ni un solo paso en la recuperación del zaguero.
“Sí, estamos en contacto con él y con Manchester United”, explicó el seleccionador neerlandés en la previa de una exigente serie de partidos de Nations League ante Alemania, Serbia y Grecia. “Ha pasado por un momento muy duro. También he hablado con Frenkie de Jong y Xavi Simons recientemente. Necesitamos a todos nuestros jugadores, especialmente a estos chicos”.
El mensaje no fue de cortesía, sino de jerarquía. Xavi quiso remarcar el peso específico del central dentro del vestuario de la Oranje:
“Está bien. Estamos comprobando cómo están. Queremos revisar porque necesitamos a todos los jugadores. En este caso, De Ligt es un jugador importante. Podría ser importante en el futuro”.
Las palabras dibujan un rol claro: si el físico responde, el ex capitán del Ajax no solo volverá, sino que volverá para liderar.
Un camino que quema
La operación no solo fue un procedimiento médico. Fue un golpe emocional. De Ligt lo dejó claro en redes sociales cuando anunció que pasaba por el quirófano: tras seis meses de trabajo incesante, la única salida era la cirugía. En el mismo mensaje lamentó no poder ayudar a United y perderse el Mundial.
Ese tipo de confesión pública revela lo que no se ve: las sesiones en solitario, la presión por los plazos, la sensación de fallarle al club y a la selección. Para un jugador acostumbrado a cargar con responsabilidades desde muy joven, el parón forzado ha sido una prueba de carácter tanto como de resistencia física.
Un refuerzo de peso para el United
Ahora, la perspectiva es muy distinta. Si el neerlandés logra demostrar su forma en las próximas semanas, su impacto puede ser inmediato. United necesita solidez, liderazgo y autoridad en la línea defensiva. De Ligt ofrece exactamente eso.
Su regreso no solo supone recuperar a un central de élite. Significa devolver equilibrio a todo el equipo. Con él disponible, Carrick gana variantes tácticas, altura en las áreas y una voz fuerte en la organización defensiva.
Y hay algo más en juego: el escaparate de la Premier puede ser el trampolín definitivo para su vuelta estable a la selección. Un regreso sólido con United reabriría de par en par las puertas de la próxima convocatoria de Xavi, en un momento en el que Países Bajos mira claramente hacia el futuro.
La pregunta ya no es si volverá. La verdadera cuestión es cuán rápido podrá recuperar el nivel que un día lo convirtió en uno de los centrales más codiciados de Europa. Y qué tan distinto se verá United —y la Oranje— cuando lo consigan tener otra vez en el corazón de su defensa.






