Real Madrid TV critica el arbitraje tras el derbi
El 2-1 encajado ante el Atlético no se quedó en el césped. El derbi, ya de por sí caliente, terminó de arder en los estudios de Real Madrid TV, donde la derrota se leyó como un síntoma más de algo mucho más grave: un arbitraje que, a juicio del canal del club blanco, desvirtúa la competición.
El partido giró sobre una acción decisiva. Dean Huijsen derribó a Giuliano Simeone dentro del área, penalti y roja directa. La jugada cambió el guion y dejó al Real Madrid contra las cuerdas. Pero la indignación que emanó del entorno blanco no se centró en esa escena final, sino en lo que, según ellos, se había cocinado mucho antes.
Romero y Lee, en el centro de la polémica
Desde el descanso, y con más fuerza tras el pitido final, Real Madrid TV señaló dos nombres propios: Cristian Romero y Lee Kang-in. En la cadena sostienen que ambos futbolistas del Atlético debieron ser expulsados en la primera parte por entradas que, a su entender, superaban el límite de lo permisible.
Esas acciones, no castigadas con roja, se convirtieron en el eje del análisis. El canal habló abiertamente de un encuentro “manipulado” por las decisiones arbitrales y llevó el debate más allá del propio derbi. No se trataba solo de un mal día, sino de una tendencia.
“Nosotros no sabemos qué habría pasado si el Atlético se hubiera quedado con nueve jugadores. Estoy seguro de que muchos madridistas tienen ganas de levantarse e irse de esta competición”, se escuchó en la emisión, citado por Mundo Deportivo. “Te entran ganas de levantarte e irte. Ahora han apretado un poco más las tuercas. Antes intentaban taparlo; ahora ya no”.
El tono, lejos de rebajarse, fue subiendo.
Señalado el árbitro y el sistema
El siguiente paso fue personalizar la crítica. Real Madrid TV apuntó directamente al colegiado del encuentro, Miguel Ángel Ortiz Arias, recordando un episodio reciente: “Ortiz Arias estuvo hace unas semanas con jugadores del Barcelona, y ahora pasa esto. Es todo nauseabundo. Les da igual que la mierda salpique a la Liga de Javier Tebas. Lo que ha pasado esta temporada ha llevado a todo el mundo al límite”.
La acusación ya no se quedaba en errores puntuales. El canal habló de “sesgo flagrante” contra el Real Madrid, de un trato diferencial respecto al resto de clubes españoles. El lenguaje, cada vez más duro, buscaba dejar claro que, en su visión, no se trata de simple mala fortuna.
“Solo falta una directriz que permita a los rivales del Madrid saltar al campo armados con revólveres”, lanzaron desde la cadena. El comentario llegó acompañado de una nueva referencia a Lee Kang-in: “Cuando Lee Kang-in le entra a Fede y este se levanta para protestar, el árbitro se dirige a Valverde con una actitud chulesca, de matón”.
Cada frase añadía una vuelta de tuerca más a la sensación de persecución que el canal quiso transmitir a su audiencia.
“No les dejan competir”
Real Madrid TV presentó el escenario como un problema estructural. No se hablaba solo de Ortiz Arias ni de un derbi concreto, sino de un marco competitivo en el que, según su discurso, el Real Madrid parte en desventaja por decisiones arbitrales repetidas.
“Hay un rasero diferente cuando se trata del Madrid. No les dejan competir. Pero estos son los planes de La Liga y la RFEF”, insistieron desde el canal, elevando el foco hacia los organismos que rigen el fútbol español.
La jugada de Huijsen, la que selló la derrota y dejó al equipo con diez, sirvió para rematar la tesis: “Con el arbitraje que hemos visto, dudo que hubieran expulsado a un jugador del Atlético en el otro área, como han hecho con Huijsen. El debate futbolístico no tiene sentido”.
El mensaje era claro: para el canal oficial del club, el resultado queda en un segundo plano cuando, a su juicio, el marco arbitral invalida la discusión táctica o deportiva.
Un debate que no se apaga
El estallido de Real Madrid TV garantiza que el derbi no terminará en el marcador. El arbitraje, de nuevo, se instala en el centro del debate en España. La presión sobre los colegiados, ya elevada en esta temporada, sube otro peldaño tras una retransmisión tan agresiva como inusual incluso para los estándares del fútbol español.
Mientras el ruido crece fuera del campo, el equipo tiene otro desafío: recomponerse sin Huijsen, sancionado tras la roja, y levantar una línea defensiva tocada por el golpe del derbi. La Liga no se detiene. La cuestión es si el Real Madrid podrá centrarse en el césped mientras su propio canal insiste en que, tal y como están las cosas, competir en igualdad dentro de España es casi una quimera.






