Reacción de la Federación Saudí tras cánticos a Ruben Neves
Los cánticos dirigidos a Ruben Neves desde la grada de Al-Taawoun no pasaron de largo. No esta vez. La escena, durante el duelo de la Saudi Pro League entre Al-Taawoun y Al-Hilal, obligó a reaccionar con contundencia a las más altas instancias del fútbol saudí.
La Federación de Fútbol de Arabia Saudí y la Saudi Pro League Association emitieron un comunicado conjunto tan rápido como tajante. Hablaron de “prácticas inaceptables” y marcaron una línea roja: explotar tragedias personales para insultar o provocar no tiene cabida en el fútbol del país. No es una cuestión de imagen, sino de principios. Según remarcaron, este tipo de comportamientos choca de frente con los valores que dicen sostener el juego saudí y el espíritu deportivo sobre el que se construye la competición.
Reacción institucional inmediata
Las autoridades no se limitaron a las palabras. La Federación confirmó que los comités competentes habían seguido lo ocurrido desde el mismo momento en que se produjo y que ya han iniciado los procedimientos regulatorios previstos en las normas vigentes. El mensaje es claro: el caso está en manos disciplinarias y las decisiones se harán públicas en cuanto queden cerradas.
Mientras los organismos preparan el castigo, el foco también se desplaza a los clubes implicados. Al-Hilal no dejó pasar el episodio y presentó una queja oficial ante la Federación, denunciando “cánticos colectivos ofensivos e inaceptables” procedentes de un sector de la afición de Al-Taawoun contra el centrocampista portugués durante el reciente enfrentamiento entre ambos equipos.
Al-Taawoun se desmarca de los cánticos
Al-Taawoun, por su parte, se adelantó al dictamen federativo y trató de cortar de raíz cualquier asociación entre el club y lo ocurrido. En un comunicado oficial, la entidad condenó y rechazó sin matices los cánticos, subrayando que cualquier comportamiento que traspase los límites del apoyo deportivo son “actos individuales que no pueden atribuirse a la afición de Al-Taawoun”.
El club defendió a sus seguidores, reivindicando su historial de apoyo “con espíritu deportivo y responsable” y su conciencia a la hora de respaldar al equipo. Al mismo tiempo, dejó claro que rechaza cualquier forma de abuso, venga de donde venga y se dirija a quien se dirija.
El caso deja una pregunta incómoda flotando sobre la Saudi Pro League: ¿será este el punto de inflexión para que las gradas asuman, de una vez, que el resultado nunca puede justificar cruzar la línea de lo humano?






