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Rangers acelera por Bouanani: fichaje a contrarreloj

A pocas horas del cierre del mercado, Rangers se mueve al límite. Según la información de Rangers Review, el club de Ibrox está a punto de cerrar la cesión de Badredine Bouanani desde VfB Stuttgart, con el jugador ya pasando reconocimiento médico para un préstamo de una temporada que incluye una opción de compra de 18 millones de euros. Solo un contratiempo de última hora puede frenar un acuerdo que se considera inminente en Glasgow.

Bouanani, nacido en Lille hace 21 años, es uno de esos perfiles que el fútbol moderno persigue: técnico, vertical, formado en una cantera de élite y con experiencia internacional temprana. Creció en la academia de LOSC Lille, donde también tuvo minutos con el filial en la campaña 2021-22, y eligió el camino más exigente cuando dejó su club de infancia libre para unirse a Nice.

En la Costa Azul tuvo que ganarse el sitio desde abajo. Primero, un paso por el equipo juvenil. Después, apariciones esporádicas en la Ligue 1, suficientes para llamar la atención y justificar una cesión a Lorient. Fue en el curso 2024-25 cuando su nombre empezó a sonar con más fuerza: más presencia, más peso, más foco en el escaparate francés. Tanto que Stuttgart apostó el pasado verano por él con un traspaso de 15 millones de euros.

Cambio de bandera, mismo talento

Su trayectoria internacional también dibuja bien el perfil de Bouanani. Tras representar a Francia en varias categorías inferiores, en 2023 decidió cambiar de federación y comprometerse con Argelia. Desde entonces suma cinco partidos con la selección argelina absoluta. Un salto que habla de carácter y de ambición en un jugador todavía en fase de construcción.

En Stuttgart, sin embargo, el guion no ha sido el esperado. Bouanani disputó 28 encuentros entre todas las competiciones, pero la mayoría saliendo desde el banquillo. Solo dos goles y dos asistencias en la temporada pasada para un atacante que vive de la confianza y de la continuidad. Para un futbolista de su perfil, minutos y responsabilidad no son un lujo: son una necesidad.

Ahí aparece Rangers.

Un trato que encaja para todos

El movimiento encaja como pocas operaciones de final de mercado. Stuttgart protege su inversión con una cesión que puede revalorizar al jugador y una opción de compra alta. Bouanani encuentra un escenario donde puede ser protagonista. Y Rangers se asegura el perfil que llevaba tiempo buscando: un extremo zurdo que parta desde la derecha, capaz de agitar partidos y romper defensas cerradas.

El club ya había incorporado a Daisuke Yokota, pero seguía rastreando el mercado en busca de otro atacante para ese costado, con el joven Amario Cozier-Duberry, de Brighton & Hove Albion, sonando en los despachos. La opción Bouanani llega con más recorrido en la élite y con un techo todavía por explorar.

Contexto exigente en Ibrox

Derek McInnes no ha tenido un inicio de curso sencillo. Rangers se ha despedido prematuramente de Europa, eliminado tanto en las rondas previas de Europa League como en las de Conference League. El golpe deportivo y económico es evidente. El horizonte, de momento, se reduce a las competiciones domésticas.

Y ahí el margen de error es mínimo. Celtic ya se ha escapado cinco puntos en lo alto de la Premiership, pleno de victorias en liga hasta la fecha. La presión en Ibrox es inmediata: no hay tiempo para reconstrucciones pausadas ni para largos periodos de adaptación.

Rangers ha reaccionado con dos triunfos consecutivos ante Aberdeen y Falkirk, pero el juego no ha disipado las dudas. El equipo ha recuperado algo de ritmo, sí, aunque la sensación de falta de chispa en los últimos metros persiste. Lawrence Shankland ha vuelto a ver puerta, pero ni Findlay Curtis ni Yokota han logrado adueñarse de la banda derecha con actuaciones convincentes.

Lo que puede aportar Bouanani

Ahí es donde la figura de Bouanani cobra sentido. Su fútbol vive de la explosión en los primeros metros, del cambio de ritmo y del control ajustado en espacios reducidos. Es el típico extremo que no se esconde en el uno contra uno, que encara, amaga, recorta hacia dentro y obliga a las defensas a desordenarse.

Sus diagonales hacia el interior, sus centros tras ganar línea de fondo y la calma que muestra en el último toque pueden aportar justo lo que le ha faltado a Rangers: imaginación y filo en el tercio final. No se trata solo de números, sino de sensaciones. De obligar al rival a defender más atrás. De abrir huecos para el ‘9’ y para los llegadores de segunda línea.

El movimiento tiene además una lectura táctica interesante. El club ha permitido la salida de Thelo Aasgaard rumbo a Anderlecht en calidad de cedido después de la llegada del surcoreano Kim Min-Su, utilizado principalmente como ‘10’ pero con capacidad para caer al costado izquierdo. Bouanani, por su parte, se siente cómodo partiendo desde la derecha, pero también puede aparecer por dentro como mediapunta.

Para McInnes, eso significa algo clave: flexibilidad. En su 4-2-3-1, el técnico puede permutar posiciones por detrás del delantero centro sin perder estructura. Un tridente de mediapuntas con Kim Min-Su, Bouanani y otro perfil de banda ofrece variantes para atacar bloques bajos y para salir rápido al contragolpe.

Operación riesgo-recompensa

Rangers asume un riesgo medido. Hablamos de un futbolista aún por consolidar, que llega tras una temporada con más apariciones que protagonismo. Pero el potencial está ahí. Y la opción de compra, elevada pero clara, convierte el préstamo en una especie de examen de alto nivel: un año para demostrar si puede convertirse en pieza fija del proyecto a medio plazo.

En un curso en el que el margen se ha reducido a la lucha interna en Escocia, el club de Ibrox necesita algo más que resultados: necesita una chispa que cambie la dinámica y devuelva la sensación de equipo dominante. Si el fichaje se concreta a tiempo, la pregunta es directa: ¿será Bouanani el hombre que encienda de nuevo la banda derecha de Rangers y reabra la carrera por el título?