Pakistán avanza a semifinales tras remontada ante Tailandia
En un duelo reducido, tenso y lleno de giros en el Korogi Sports Park de Nisshin, la selección femenina de Pakistán esquivó el desastre y se metió en las semifinales de los Juegos Asiáticos. Venció a Tailandia por tres wickets, pero el marcador no cuenta toda la historia: a cuatro overs del final, el partido parecía escaparse.
El choque, recortado a 11 overs por un outfield húmedo, obligaba a decisiones rápidas y nervios de acero. Pakistán eligió empezar con la bola y su capitana, Fatima Sana, marcó el tono desde el principio. En el segundo over se llevó su primer wicket y, con una disciplina férrea en la primera mitad de la entrada, el equipo asiático mantuvo a raya a Tailandia.
Durante seis overs, Tailandia apenas encontraba resquicios. Entonces llegó el séptimo. Umm-e-Hani falló en la ejecución, y Nannapat Koncharoenkai olió sangre: dos fours consecutivos y un over de 14 carreras que cambiaba el pulso del partido.
El plan tailandés se afinó con un movimiento poco habitual pero calculado. Phannita Maya, que había avanzado a trompicones hasta 15 de 16 bolas, fue retirada con dos overs por jugarse. Entró en escena la capitana, Naruemol Chaiwai, y el riesgo se justificó de inmediato: seis a la primera bola, cuatro a la segunda. Puro impacto.
El impulso, sin embargo, duró poco. Chaiwai cayó de inmediato, pero Koncharoenkai sostuvo el cierre. Añadió otro four en el último over antes de ser atrapada lbw por Fatima Sana, quedándose a un solo paso del medio siglo: 49 vitales que llevaron a Tailandia hasta un respetable 91/4 en 11 overs. En un partido tan corto, era un total que pedía carácter para ser perseguido.
La respuesta de Pakistán arrancó con brío. Shawaal Zulfiqar salió a golpear y lo consiguió: tres boundaries y un seis en los tres primeros overs. El marcador avanzaba a buen ritmo, 33 carreras ya descontadas del objetivo, y la persecución parecía bajo control.
Hasta que todo se torció.
La salida de Zulfiqar en el cuarto over frenó en seco la fluidez paquistaní. La offspinner Onnicha Kamchomphu olió la inseguridad y atacó sin piedad: tres wickets que desarmaron la alineación y devolvieron el dominio a Tailandia. A su lado, Suleeporn Laomi apretó aún más la soga: apenas tres carreras concedidas en dos overs, con el wicket de Ayesha Zafar incluido. De repente, la ecuación se disparó: la tasa requerida subió a 11 por over y el nerviosismo cambió de vestuario.
Ahí apareció, de nuevo, la capitana.
Fatima Sana decidió que el partido no se le escaparía. Se fue directo contra Kamchomphu y volteó el guion con un solo over: tres fours y un seis que incendiaron la persecución. A su estallido se sumó Eyman Fatima con otro seis, para completar un over de 25 carreras que devolvía a Pakistán al centro de la escena.
El encuentro, sin embargo, se negó a morir sin drama. La caída de Sana reabrió la puerta a Tailandia. La posterior salida de Eyman en el penúltimo over volvió a sembrar dudas. Cada bola pesaba. Cada single se celebraba con el gesto contenido de quien sabe que un error puede costar el torneo.
En medio de esa tensión, Tuba Hassan eligió atacar. Un seis, luego un four, y la persecución quedó prácticamente resuelta. Su wicket posterior ya no cambió nada para Tailandia, que vio cómo su resistencia, valiente y disciplinada, se quedaba sin premio. Con cuatro carreras necesarias en el último over, Pakistán se limitó a trabajar en singles y cerró el duelo con dos bolas de margen: 92/7 en 10.4 overs, victoria por tres wickets y billete a semifinales asegurado.
Los números finales resumen el pulso: para Tailandia, 91/4 con Nannapat Koncharoenkai firmando 49, acompañada por los 15 de Phannita Maya y los 10 de Naruemol Chaiwai. Por Pakistán, 2-22 de Fatima Sana con la bola y, con el bate, 25 de Shawaal Zulfiqar y 21 cruciales de su capitana. Onnicha Kamchomphu se marchó con 3-37 y Sunida Chaturongrattana aportó 2-23, ambas rozando la hazaña.
Más temprano, el primer cruce de cuartos entre Bangladesh y Hong Kong, China ni siquiera arrancó. El mismo outfield húmedo que obligó a recortar el duelo de Pakistán-Tailandia terminó por cancelar el encuentro. Sin una sola bola lanzada, el reglamento habló: Bangladesh avanzó a semifinales gracias a su mejor clasificación en el seeding.
Con Bangladesh ya instalada y Pakistán clasificada tras caminar por el alambre, las semifinales se perfilan con un mensaje claro: en estos Juegos Asiáticos, ningún marcador corto está a salvo y ninguna favorita puede confiarse ni un solo over.






