La nueva batalla por la portería de Alemania: Matthäus elige a sus favoritos
Lothar Matthäus no suele hablar por hablar. Cuando el hombre récord de la selección alemana analiza la portería de la Mannschaft, el debate deja de ser teórico y empieza a parecer un plan de transición real. En su columna para Sky, el campeón del mundo dibujó el mapa del futuro bajo los palos… y no faltan nombres ni aristas.
El primero, el más ruidoso: Marc-André ter Stegen. Ahora en el Ajax, el ex guardameta del Barcelona vuelve a asomarse como posible heredero de Manuel Neuer, otra vez retirado de la selección. Matthäus lo ve dentro del proyecto sin rodeos: está convencido de que “estará definitivamente involucrado” y subraya que, si mantiene el nivel en Ámsterdam, es “candidato al puesto de número uno en la portería de Alemania”.
Ter Stegen, a sus 34 años, se juega quizá su última gran oportunidad con la selección. Nunca ha arrancado un gran torneo como titular. Siempre a la sombra de Neuer, siempre frenado por lesiones en el momento equivocado. Llegó a perfilarse como portero principal para el Mundial 2026… hasta que Neuer dio marcha atrás en su retirada con la DFB y recuperó el trono. Después, el cuerpo volvió a traicionarle y la caída en el Barcelona fue tan rápida como cruel: problemas físicos, operación de espalda, pérdida de jerarquía y un largo culebrón antes de salir cedido.
Pasó por Girona en invierno, donde una lesión en el muslo le cortó el ritmo. Este verano aceptó otra cesión, esta vez al Ajax, hasta final de temporada. Allí intenta reconstruirse: siete partidos, once goles encajados y un error pesado en la previa de la Conference League. Su contrato con el Barcelona se estira hasta 2028, pero su futuro en el club está cerrado. Si Alemania le abre de nuevo la puerta, será —piensa su entorno— solo con la promesa de ser algo más que un simple suplente de lujo.
Urbig, el proyecto de futuro
Mientras tanto, Matthäus mira más lejos. Para él, el futuro número uno de Alemania ya tiene nombre: Jonas Urbig, ahora en el Bayern München y aprendiz directo de Neuer en la que se espera sea la última temporada del mito. No habla de una opción más, sino de un proyecto a construir.
El ex capitán reclama a la DFB que “construya” a Urbig para que Alemania vuelva a tener una jerarquía clara en los grandes torneos. La clave, la edad: es el que, por ciclo, puede disputar más citas internacionales que el resto. No se trata solo de talento, sino de continuidad, de darle peso desde ya para que no haya dudas dentro de unos años.
En esa lista de porteros con presente y futuro, Matthäus también incluye a Loris Karius, ahora en Schalke 04, y a Noah Atubolu, de Eintracht Frankfurt. Dos caminos muy distintos, un mismo objetivo: entrar en la primera gran convocatoria de la era Jürgen Klopp.
Karius, del trauma de Kiev a la segunda vida en Schalke
El caso de Karius es el más cargado de historia. Matthäus lo sitúa “por encima de todos” en cuanto a opciones de llamada si el criterio es el estado de forma. No se esconde: para él, el guardameta tiene “una buena oportunidad” de volver a la selección. Argumentos no le faltan. La temporada pasada fue clave en el ascenso de Schalke, con actuaciones que rozaron lo impecable. Y ya en la Bundesliga, partidos como el 0-0 ante el Bayern han servido para recordar al portero que deslumbró antes de su caída.
Porque su pasado pesa. Bajo las órdenes de Klopp en Liverpool, Karius fue titular hasta 2018, hasta aquella final de Champions ante el Real Madrid que marcó su carrera. Los errores en Kiev, el título perdido, la etiqueta de villano. Después, cesiones a Besiktas y Union Berlin, un vínculo con Klopp que, según informó kicker, se enfrió en Turquía hasta el punto de que no volvió a jugar con él. En 2022, salida definitiva de Liverpool como agente libre. Parecía el final de una historia grande.
En enero de 2025, su fichaje por Schalke cambió el guion. Fue un golpe de suerte para todas las partes. Él encontró un lugar donde volver a sentirse portero importante; el club, un líder silencioso bajo palos. Matthäus lo resume con una frase que pesa tanto como un perdón: “El pasado que vivió con Klopp en Liverpool debe quedarse en el cajón”. Si el seleccionador alemán decide juzgar solo el presente, Karius puede volver a la escena grande que un día le devoró.
Una lista larga… y un descarte sonado
Matthäus calcula que hay “siete u ocho” guardametas en la pelea por entrar en la primera lista de Klopp. A los cuatro que ha señalado con más fuerza —ter Stegen, Urbig, Karius y Atubolu— se suman otros nombres que han sonado con insistencia en las últimas semanas: Alexander Nübel (Besiktas), Finn Dahmen (Augsburg), Mio Backhaus (Freiburg) y Oliver Baumann (Hoffenheim).
Pero no todos parten con las mismas opciones. Según Bild, Klopp no tiene intención de nominar a Baumann, uno de los porteros más fiables de la Bundesliga en los últimos años. Un descarte que abre todavía más el campo para los perfiles emergentes y para quienes llegan con viento a favor en cuanto a rendimiento.
Klopp, una era nueva y una portería abierta
El contexto tampoco es menor. Alemania estrenará la etapa Klopp con una salida de alto voltaje: visita a Países Bajos en la Nations League. El técnico medita arrancar su mandato con una convocatoria XXL, amplia, casi experimental, para ver de cerca a la nueva generación y medir el pulso de los veteranos que aún quieren sitio.
El primer bloque de partidos incluye, además de ese duelo ante los neerlandeses, dos encuentros contra Grecia y un choque en casa ante Serbia. Cuatro citas, varios escenarios, muchas oportunidades para probar porteros, combinaciones y jerarquías.
La portería de Alemania, durante años territorio casi exclusivo de Neuer, se ha convertido de repente en el foco central del nuevo proyecto. Ter Stegen busca la gran oportunidad que siempre se le escapó. Urbig espera que le construyan como futuro indiscutible. Karius quiere cerrar definitivamente la herida de Kiev. Y Klopp, entre todos ellos, debe elegir quién será la nueva cara de un puesto que, en Alemania, pesa tanto como la camiseta número 10.






