Norris logra la pole en España, Lawson destaca y Sainz y Alonso eliminados
La noche de clasificación del Gran Premio de España dejó un guion inesperado: Lando Norris en la pole, Kimi Antonelli a solo 11 milésimas, Max Verstappen tercero… y Liam Lawson colándose de nuevo en el top 10 en lo que apunta a ser su última carrera con Red Bull, mientras la afición española digería un golpe duro: Carlos Sainz y Fernando Alonso fuera en Q1.
Lawson, otra vez al escaparate
“Fuimos muy competitivos en la primera parte de la quali. Desafortunadamente, en la Q3 se nos escapó”, explicó después. No sonaba a excusa, sino a diagnóstico frío de una oportunidad que se quedó a medias.
El neozelandés, que se juega buena parte de su carrera en este breve paréntesis con Red Bull antes de que Isack Hadjar recupere el asiento para el Gran Premio de Azerbaiyán, volvió a responder en el momento clave: segunda salida entre los diez primeros en tres intentos, con la tercera frustrada por una sanción de motor en Monza. No es un dato menor para los que decidirán la alineación de 2027.
Su clasificación tuvo orden, calma y un punto de descaro. En Q1, uno de los últimos en salir, clavó un 1:33.316 que lo puso al frente de la tabla y lo dejó a una eternidad de la zona de eliminación: 3,728 segundos de margen una vez que todos, salvo Ollie Bearman –que ni siquiera pudo tomar parte tras su accidente en la última sesión de libres–, habían marcado tiempo. Estaba dentro con ese giro, pero quiso más: mejoró hasta 1:33.310 y pasó a Q2 como tercer coche más rápido.
En Q2 repitió guion: esperó, respiró, atacó tarde. Su primera vuelta, 1:32.874, lo colocó cuarto, casi un segundo lejos del peligro. No dio opción a sobresaltos: bajó a 1:32.780 y se metió en Q3 por segunda vez en tres carreras con Red Bull, una estadística que empieza a pesar en los despachos.
En la fase final, el techo apareció. Su primer intento, 1:32.633, lo dejó octavo. Mejoró en su último giro, pero no lo suficiente como para escalar posiciones. Se quedó donde estaba. Octavo, otra vez dentro del grupo que cuenta.
“Todos dieron un gran paso en Q3 y nosotros nos quedamos cortos. Es una pena, creo que hoy fuimos muy competitivos”, admitió. No sonó a lamento, sino a mensaje: si el coche acompaña, él está ahí.
Norris resiste, Antonelli se acerca y Verstappen acecha
En la parte delantera, el crono habló por sí solo. Lando Norris firmó la pole con un 1:31.824, solo 0.011 por delante del líder del campeonato, Kimi Antonelli. Una diferencia microscópica en la tabla, enorme en términos de confianza.
La pole del británico tiene todavía más valor si se mira el contexto: pasó buena parte de la segunda sesión de libres del sábado encerrado en el box de McLaren por un problema de caja de cambios. Parecía un fin de semana torcido. Respondió con la vuelta perfecta cuando todo contaba.
Detrás, Max Verstappen, compañero circunstancial de Lawson, saldrá tercero. Se quedó a 0.140 de Norris, pero con un colchón de 0.352 sobre el neozelandés. No es la posición dominante que acostumbra, pero lo mantiene en zona de ataque para la carrera.
Más atrás, el otro Red Bull de la estructura, el de Arvid Lindblad, prolongó su buena racha de sábados con otro inicio entre los diez primeros: décimo. El hombre que ocupa ahora el lugar de Lawson en Racing Bulls, Yuki Tsunoda, no pudo pasar de la 15ª posición.
Golpe al público español: Sainz y Alonso, fuera en Q1
Mientras Lawson y los hombres de cabeza se acomodaban en la parte alta, la grada vivía una noche amarga. El rugido se convirtió en murmullo cuando se confirmó lo impensable: Carlos Sainz y Fernando Alonso eliminados en Q1.
El Gran Premio de casa, con la tribuna teñida de banderas y camisetas, se quedó sin sus dos ídolos en la batalla por las posiciones nobles. No hubo remontada milagrosa en el último intento, ni vuelta salvadora sobre la bocina. Solo frustración y un largo domingo por delante.
Una madrugada con muchas cuentas pendientes
El Gran Premio de España arrancará a la 1:00 de la madrugada del lunes (hora de Nueva Zelanda). Norris defenderá una pole trabajada al milímetro. Antonelli buscará convertir la presión en un golpe al campeonato. Verstappen, desde la tercera plaza, no suele desaprovechar este tipo de escenarios.
Y Lawson, octavo, encara lo que puede ser su último escaparate con Red Bull. Ya ha demostrado que puede estar. Falta por saber si alguien en la planta noble está dispuesto a apostar por él a largo plazo.






