Noche de contrastes para los Mbappé: gol en Madrid y roja en Lille
La Champions League volvió a cruzar los destinos de los hermanos Mbappé en una noche que lo tuvo todo: brillo, polémica y un giro brusco de guion.
En Madrid, Kylian hizo lo que ya parece rutina. En Lille, Ethan descubrió el lado más cruel del máximo torneo europeo.
Kylian, instinto de killer en su partido 99
En el Santiago Bernabéu, Kylian Mbappé volvió a marcar el ritmo de un gigante europeo. Con 27 años y en su partido número 99 en la Champions League, el delantero de Real Madrid firmó su gol número 71 en la competición. Cifras de leyenda, pero envueltas en la naturalidad con la que se mueve en este escenario.
Su tanto llegó pronto, en el minuto 14, y nació de lo que mejor define su fútbol: agresividad sin balón y determinación en el área. Ayudó a robar la posesión a Inter muy arriba, en campo italiano, y sin dudar se estiró para conectar un disparo de primeras, raso, directo a la red. 1-0 y una sensación clara: la noche en Madrid iba a ser de control blanco.
Mientras Kylian encarrilaba el duelo para Real Madrid, a más de 1.500 kilómetros, su hermano pequeño vivía un inicio de partido muy distinto… pero igual de prometedor.
Ethan arranca con una asistencia… y acaba expulsado
En Lille, Ethan Mbappé firmó un arranque de encuentro que invitaba al optimismo. En apenas 12 minutos ya había dejado su huella: un centro preciso con la zurda, medido al segundo palo, que encontró a Ayase Ueda prácticamente sobre la línea de gol. El japonés solo tuvo que poner la cabeza para empujar el balón y adelantar a Lille ante Real Betis.
Era apenas su tercer partido en la Champions League y solo su segunda titularidad. A sus 19 años, el mediocampista seguía construyendo su propia historia en un torneo que conoció por primera vez en enero de 2025, también con Lille. Aquella temporada ya se quedó sin un duelo muy especial: una lesión le impidió jugar cuando el equipo francés recibió a Real Madrid y a su hermano mayor, en el primer curso de ambos lejos de Paris Saint-Germain.
La noche pintaba como un paso adelante en su crecimiento. Pero se torció de golpe.
Con Lille perdiendo 3-2 en casa y el reloj marcando el minuto 56, llegó la acción que cambió su partido. En un lance lejos del balón, Ethan levantó el codo derecho y golpeó en la cara al defensa de Betis, Natan, que pasaba por detrás. La jugada no pasó desapercibida para el equipo arbitral.
Tras la revisión en video, la decisión fue contundente: tarjeta roja. Expulsión directa. Lille se quedó con diez y el menor de los Mbappé vio cómo una noche que había comenzado con una asistencia de calidad terminaba camino del vestuario, antes de tiempo y entre la frustración.
El hilo familiar: de los Mbappé a los Ancelotti
La historia de los Mbappé en esta Champions tiene además un curioso reflejo en los banquillos. Detrás de cada hermano, un Ancelotti.
Kylian vive su etapa en Real Madrid bajo la dirección de Carlo Ancelotti, uno de los grandes nombres de la historia de la competición y técnico del club blanco en la primera temporada del francés en el Bernabéu, en el curso 2024-25.
Ethan, mientras tanto, trabaja día a día con Davide Ancelotti, hijo de Carlo y actual entrenador de Lille. Dos generaciones de técnicos guiando a dos hermanos que comparten apellido, talento y escenario: la Champions League.
En Madrid, el mayor sigue ampliando cifras de superestrella. En Lille, el pequeño aprende a golpes que en este torneo cada gesto cuenta. La pregunta ya no es si los Mbappé marcarán esta era de la Champions, sino de qué manera quedará escrita, lado a lado, la historia de ambos.






