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Nico O’Reilly regresa al City para el derbi contra el United

El Manchester City llega a Old Trafford con una noticia que cambia el gesto de todo el vestuario: Nico O’Reilly está listo para jugar. Superada la molestia de espalda que le dejó fuera de los dos últimos partidos, el internacional inglés, una de las irrupciones más llamativas del pasado curso a las órdenes de Pep Guardiola, vuelve justo a tiempo para el primer gran examen liguero del año.

Enzo Maresca lo confirmó sin rodeos en la rueda de prensa previa al choque. El técnico italiano, ahora dueño del banquillo celeste, despejó cualquier duda sobre el canterano, reconvertido por Guardiola en ese híbrido entre lateral izquierdo y centrocampista que tanto ha potenciado al campeón. O’Reilly, aseguró, está “al cien por cien disponible” para entrar directamente en la batalla ante el United.

El regreso del joven inglés alivia un frente, pero no todos. Maresca también dejó claro que Jeremy Doku seguirá sin vestirse de corto. El belga, castigado por un inicio de temporada áspero y una lesión en el gemelo, no juega con el City desde la derrota en la Community Shield ante el Arsenal. Un contraste duro para un futbolista llamado a ser desborde puro en las bandas.

El italiano no quiso fijar una fecha exacta para su vuelta. Se limitó a marcar una frontera prudente: Doku “necesita algunos días más” antes de estar en condiciones de competir. Nada de prisas, nada de riesgos innecesarios con un jugador que, por perfil, puede cambiar partidos cuando esté en plenitud física.

Primer derbi como jefe

El duelo del domingo tiene un matiz especial para Maresca. Será su primer derbi de Mánchester como entrenador principal, aunque conoce bien el ruido y la temperatura del partido. Ya vivió la rivalidad desde dentro como asistente de Guardiola, cuando el City empezaba a acostumbrarse a dominar el fútbol inglés pero seguía encontrando resistencia emocional y futbolística en estos choques.

Los números recientes lo recuerdan con crudeza. Pese al dominio general del City en la Premier League, el equipo celeste solo ha ganado dos de los últimos seis enfrentamientos directos ante el United y no celebra una victoria en Old Trafford desde hace tres años. El escenario, por tanto, pide carácter, precisión y una gestión fría de los momentos calientes.

Maresca no rebajó la carga simbólica del encuentro, aunque sí marcó la línea: respetar la identidad del equipo por encima del ruido. “Es muy importante por diferentes razones. Sabemos lo importante que es un derbi, especialmente aquí”, subrayó, consciente de lo que significa cruzar la ciudad con la camiseta celeste después de un triunfo. Para explicar la magnitud del ambiente, tiró de memoria y de sus experiencias en otras grandes noches europeas: “Un partido especial. Lo más importante que podemos hacer es intentar ser nosotros mismos y luego veremos el resultado final”.

Pulso con el Arsenal en la cima

El contexto de la tabla añade una capa extra de tensión. El City llega al derbi en lo más alto de la Premier League, enganchado en un pulso milimétrico con el Arsenal. Ambos han ganado sus tres primeros partidos, comparten diferencia de goles y solo un tanto más a favor mantiene al conjunto de Maresca en la cumbre.

Cada punto pesa, cada tropiezo se amplifica. Ganar en Old Trafford no solo tendría valor emocional para la grada celeste; también consolidaría al City en el liderato y enviaría un mensaje directo a un Arsenal que no afloja. En septiembre, sí, pero con aroma de primavera adelantada en la lucha por el título.

Maresca no escondió su ambición. Sabe que los entrenadores del City se miden, también, por su historial en los derbis. “Es muy importante ganar al United. Es mi primer derbi y quiero ganar el partido”, remató. O’Reilly está de vuelta, Doku aún espera su momento y Old Trafford ya asoma en el horizonte. Ahora le toca al City demostrar si su nuevo jefe también está hecho para las noches que marcan una era.