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NEC busca aire ante Go Ahead Eagles en jornada clave

El Goffertstadion se prepara para una tarde incómoda. NEC Nijmegen recibe este domingo a unos Go Ahead Eagles que llegan con pólvora arriba, dudas atrás y la sensación de que, si el partido se rompe, suelen salir vivos del intercambio de golpes. Justo lo contrario de lo que le está pasando al equipo de Dick Schreuder.

NEC, posesión sin colmillo y una defensa al límite

NEC aterriza en la séptima jornada con un dato que pesa: ocho goles encajados sin respuesta en sus dos últimos partidos oficiales. Primero, el 3-0 en liga en el campo del Cambuur, donde Ilyes Hamache castigó a ambos lados del descanso y Iwan Henstra remató la faena en el añadido. Después, el 5-0 en Turín ante la Juventus en Europa League, un marcador que retrata a un equipo partido en dos.

Lo llamativo es que los números con balón no son malos. En Italia, NEC completó 497 pases con un 91% de acierto. Dominó tramos largos de posesión. Pero de 11 remates solo dos encontraron portería. El patrón se repite: línea defensiva muy adelantada, espacio a la espalda para el rival y una delantera que no transforma la cuota de balón en ocasiones claras.

El bloqueo ofensivo se refleja en el marcador: NEC no ha visto puerta en sus dos últimos encuentros. Esta sequía coincide con las dudas físicas de Clement Bischoff, uno de los extremos más desequilibrantes del equipo. Sin su desborde, el ataque se vuelve más previsible.

La responsabilidad recae, una vez más, en el capitán. Tjaronn Chery sigue siendo el máximo goleador liguero del club con tres tantos y, pese al bache, NEC es el equipo con más penaltis a favor de la Eredivisie, con dos señalados en seis jornadas. Una señal de que, cuando pisa área, algo pasa.

El problema es todo lo que hay alrededor. La aventura veraniega en las rondas previas de Champions League ha pasado factura. Calendario comprimido, viajes, exigencia máxima para una plantilla corta. A medida que avanza septiembre, las piernas pesan y las lesiones se acumulan.

En ese contexto, Schreuder podría apostar por un once continuista: Polster bajo palos; Kabar, Storm y Sandler sosteniendo la zaga; Tahaui, Geiger, Nejasmic y Thomas en la sala de máquinas; Chery y Tadic por detrás de Sierhuis como referencia. Sobre el papel, talento de sobra para hacer daño. Sobre el césped, la duda es si el equipo puede sostenerse sin desmoronarse atrás.

Las bajas no ayudan. Emre Mor seguirá fuera por un problema en la ingle, al menos hasta mediados de octubre. Deveron Fonville continúa apartado por un esguince de tobillo que lo tendrá fuera hasta inicios de mes. Ahmetcan Kaplan es duda por una lesión de rodilla que se valora día a día, y el estado físico de Bischoff tras el viaje a Turín sigue sin confirmación oficial.

Go Ahead Eagles, vértigo arriba y agujeros atrás

Al otro lado aparece un Go Ahead Eagles que vive en el alambre, pero lo disfruta. Llega noveno con nueve puntos, tras dos empates seguidos que resumen bien su temporada: partidos abiertos, ida y vuelta constante y una sensación permanente de peligro.

El último, un 1-1 en Deventer ante Groningen. El equipo de Joseph Oosting colgó 35 centros al área y solo encontró premio en el minuto 82, cuando Soren Tengstedt cazó el empate. Poco después, Stefan Sigurdarson desperdició una ocasión clarísima para darle la vuelta al marcador. Una jugada que retrata al conjunto: genera mucho, no siempre remata la faena.

Antes, un 3-3 frenético en casa del FC Utrecht y un 5-2 encajado frente al AZ Alkmaar, partidos que enmarcan el 3-1 logrado ante ADO Den Haag. Goles, alternativas, desajustes. Go Ahead Eagles no sabe jugar a otra cosa.

Tengstedt es el rostro de esa propuesta. Máximo goleador de la Eredivisie con cinco tantos y dos asistencias, parte desde la derecha, se mete por dentro, ataca los espacios y castiga cualquier despiste. Su movilidad desordena defensas enteras.

A su lado, Victor Edvardsen funciona como engranaje clave. Ante Groningen generó siete ocasiones de gol él solo, un registro que lo define: enlace entre la medular y el frente ofensivo, siempre disponible entre líneas, siempre girando al rival.

El precio de tanta ambición ofensiva está atrás. Trece goles encajados en seis jornadas obligan a Go Ahead Eagles a vivir con la idea de que tendrá que marcar más que el contrario. No hay red de seguridad. La estructura defensiva se sostiene sobre el capitán Joris Kramer, eje de la línea de cuatro por delante de Kjetil Haug. Su salida de balón desde atrás se ha vuelto esencial para escapar de la presión rival jugando por dentro, no a la desesperada.

Oosting afronta el viaje con un bloque reconocible. Seguirá sin poder contar con Gerrit Nauber, aún entre algodones por una lesión en la pierna, y Pim Saathof continúa fuera por un problema de rodilla. El resto, disponible y rodado. El once probable: Haug en portería; Sampsted, Dirksen, Kramer y James atrás; Meulensteen y Linthorst en el doble pivote; Tengstedt, Edvardsen y Suray por detrás de Sigurdarson como nueve.

Un partido para valientes

El choque se dibuja abierto, con errores castigados al instante. NEC tiene argumentos para hacer daño, sobre todo si Chery y Tadic encuentran espacios entre líneas y provocan duelos en la frontal. El factor Goffertstadion empuja, y un gol local parece una apuesta razonable.

Pero los números pesan. Ocho tantos encajados sin marcar en dos partidos no se corrigen de un día para otro. La línea alta de NEC invita a Tengstedt y compañía a atacar la espalda, justo el escenario en el que Go Ahead Eagles se siente más cómodo.

La defensa visitante tampoco ofrece garantías, sin una sola portería a cero en seis jornadas. Todo apunta a un intercambio constante. Y en ese contexto, la pegada actual de los de Deventer marca la diferencia.

Pronóstico: NEC 1-2 Go Ahead Eagles. Un resultado corto para lo que promete el guion, pero suficiente para que el equipo de Oosting confirme que, en este tramo de temporada, vive mejor cuanto más se descontrola el partido.