logo

NBA multa récord a los Clippers por el caso Kawhi Leonard

La NBA ha dado un golpe sobre la mesa. Los LA Clippers han sido sancionados con 30 millones de dólares de multa, la mayor en la historia de la liga, por violar las normas salariales para canalizar millones hacia su estrella, Kawhi Leonard, a través de ingresos fuera de la cancha.

No es solo dinero. La franquicia angelina deberá entregar cinco elecciones de primera ronda del draft entre 2029 y 2033, un castigo deportivo de enorme calado en una liga donde el futuro se construye a golpe de picks. Y el dueño, Steve Ballmer, queda suspendido de toda actividad de liga y de equipo durante 12 meses por su papel en los acuerdos de patrocinio ligados a Leonard durante su etapa en la franquicia.

Un patrón de irregularidades

El informe de la NBA es contundente. La liga acusa a los Clippers de “buscar de forma consciente ayudar al señor Leonard a obtener oportunidades de ingresos fuera de la cancha” y detalla “un patrón de mala conducta y múltiples violaciones significativas de las reglas por parte de la organización”, a la que recuerda como reincidente en materia de eludir el tope salarial.

Adam Silver no se escondió. El comisionado se declaró “profundamente decepcionado” por las “flagrantes violaciones” de las normas y subrayó que la dureza del castigo responde directamente a la gravedad de lo ocurrido. El mensaje es claro: el límite salarial no es un campo gris para creatividades financieras, es la columna vertebral de la competitividad de la liga.

El golpe alcanza también a las oficinas. Gillian Zucker, presidenta de operaciones de negocio de la franquicia, ha sido suspendida un año sin sueldo por ofrecer “declaraciones engañosas a los investigadores”, según la propia liga.

Leonard, en el centro del huracán

Kawhi Leonard, dos veces campeón de la NBA y dos veces MVP de las Finales, tampoco sale indemne. La liga le ha impuesto una multa de 700.000 dólares. El alero, de 35 años, reconoció su responsabilidad tras conocerse la resolución y trató de bajar el ruido.

“Acepto toda la responsabilidad por mis actos y lamento la distracción que esta situación ha causado a los aficionados y a mi familia”, escribió en Instagram. Leonard defendió que firmó su contrato con los Clippers y los acuerdos ahora cuestionados “de buena fe”, asegurando que estaba “plenamente comprometido con cumplir” sus obligaciones y que no tenía conocimiento de “ninguna intención por parte de nadie de eludir el tope salarial”.

Leonard llegó a los Clippers en 2019 como la gran pieza de un proyecto construido para pelear por el título de inmediato. Permaneció siete años en la franquicia antes de salir a comienzos de este año. Su fichaje marcó una era; ahora, su nombre también queda ligado a uno de los mayores escándalos de control salarial que se recuerdan.

Vigilancia a largo plazo

El castigo no termina con la multa, las suspensiones y la pérdida de rondas de draft. La NBA ha impuesto un programa de cumplimiento y supervisión sobre la organización y su personal durante cinco años, bajo control directo de la liga. Una tutela prolongada que coloca a los Clippers bajo lupa en cada movimiento de despacho.

Para una franquicia que aspiraba a consolidarse entre las élites deportivas de la ciudad y de la liga, el veredicto supone algo más que un revés económico. Es una mancha en el proyecto, una advertencia al resto de la NBA y una pregunta abierta: ¿cómo se reconstruye la credibilidad cuando el castigo más duro de la historia reciente lleva tu nombre?