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Mudryk listo para debutar con Tottenham: De Zerbi lo confirma

Tottenham por fin tiene su fichaje más enigmático disponible. Roberto De Zerbi confirmó que Mykhailo Mudryk está apto para debutar este sábado con los Spurs, casi dos años después de desaparecer del escaparate competitivo.

El técnico italiano no quiso prometer titularidad, pero sí minutos reales, de verdad: «No sé cuánto tiempo necesita para estar disponible para empezar el partido. Una parte del partido, creo que está listo ahora mismo para jugar 20, 15, 30 minutos», explicó en la rueda de prensa previa.

Para un Tottenham que busca encender su temporada bajo el mando de De Zerbi, es un impulso enorme. El ucraniano llevaba semanas entrenando con la plantilla de Chelsea de Xabi Alonso durante la pretemporada, pero su larga sequía competitiva sigue siendo el gran interrogante mientras el cuerpo técnico intenta integrarlo en el engranaje del equipo.

De la suspensión al regreso: casi dos años en pausa

La carrera de Mudryk se detuvo en seco a finales de 2024. Una concentración baja de meldonium en su organismo desembocó en una suspensión provisional. El medicamento, usado para enfermedades cardíacas, está estrictamente prohibido por su capacidad para mejorar la recuperación y la resistencia. El resultado: casi dos años fuera de los focos.

El caso se cerró en julio, cuando la WADA alcanzó un acuerdo con la Federación inglesa. Se determinó que los niveles detectados en 2024 no se considerarían un positivo según la normativa actual. Con esa resolución, Mudryk quedó habilitado de inmediato.

Mientras cumplía la sanción, el extremo se vio obligado a entrenarse lejos de cualquier dinámica colectiva. Sesiones individuales, sin automatismos, sin táctica organizada, sin vestuario. Solo trabajo físico y paciencia. Pese a todo, De Zerbi nunca perdió la fe en el futbolista al que ya había guiado en el Shakhtar Donetsk.

Un viejo vínculo y un nuevo comienzo

El italiano insiste en que, a partir de ahora, no habrá trato especial. Mudryk deberá ganarse el sitio como cualquier otro.

«Ahora creo que es un jugador normal como Micky van de Ven, como otro jugador. Si lo merece, jugará o no», sentenció el entrenador.

La mudanza a Tottenham es mucho más que un cambio de camiseta. Es una limpieza de pizarra para un jugador que jamás logró justificar el precio astronómico que pagó Chelsea por él. En Londres oeste cargó con el peso del fichaje y de las expectativas; en el norte de la ciudad, se reencuentra con el técnico que lo lanzó al escaparate europeo y que muchos en el entorno del jugador describen como una especie de “padre futbolístico”.

De Zerbi evocó aquellos meses compartidos en Ucrania, en pleno estallido del conflicto, cuando la relación entre ambos se forjó en circunstancias extremas. «El último problema, la suspensión, pero al final el potencial estaba claro, está claro, y ahora su reto es respetar todas sus cualidades, porque es un gran jugador», recordó el italiano.

El año de la verdad

El mensaje del técnico es tan claro como exigente: talento hay, ahora toca sostenerlo durante una temporada completa, sin excusas.

«Tiene que sentir esta temporada, vivir esta temporada de la manera correcta, sin demasiada presión», subrayó De Zerbi. «Es el momento adecuado para que muestre a toda la gente cosas, porque si Chelsea pagó 100 millones hace cuatro años –compraron muchos, muchos grandes jugadores, ¿no?– pensaron muy bien en las cualidades de Mudryk».

Tottenham ve en él una chispa distinta, una amenaza por fuera que puede cambiar partidos cerrados. De Zerbi ve algo más: la oportunidad de cerrar un círculo que quedó abierto en Donetsk y truncado por una sanción que lo dejó casi dos años en la sombra.

Este sábado no será el capítulo final. Será apenas el primer paso. Pero cuando Mudryk cruce la línea de banda y pise el césped con la camiseta de los Spurs, la pregunta dejará de ser qué pasó con aquel extremo que apuntaba al Balón de Oro y pasará a ser otra mucho más incómoda: ¿está preparado, por fin, para demostrarlo cada semana en la Premier League?