logo

Monza hierve: calor extremo y lío judicial en el Gran Premio de Italia

El verano no afloja en el norte de Italia y Monza se ha convertido en un horno de alta velocidad. La FIA ha declarado el Gran Premio de Italia como carrera de “peligro por calor” por segunda vez esta temporada: se esperan más de 31ºC durante el domingo y temperaturas ambiente en la zona de los 35ºC durante todo el fin de semana. En un trazado que ya castiga frenos, motor y neumáticos, ahora también pondrá al límite a los pilotos.

La normativa permite a los equipos montar un sistema de refrigeración con líquido frío, como glicol, que circula por una camiseta ignífuga bajo el mono. No es obligatorio, pero tiene trampa: quien decida no usarlo deberá cargar 5 kg extra de lastre. En un circuito donde una décima puede decidir tres filas de parrilla, pocos se pueden permitir ese lujo.

El rebufo como oro y un Ferrari que gana una décima

La pista, mientras tanto, cuenta su propia historia. En la clasificación de F2 ya se vio el caos: 22 coches peleando por encontrar un hueco y, sobre todo, un rebufo. Monza es eso: velocidad punta, trenes de coches y pilotos calculando a la perfección a quién seguir y a qué distancia.

En F1 se espera algo similar. Rebecca Clancy lo resumió desde el paddock: el rebufo aquí será esencial. Alpine llega a un terreno que conoce bien: Franco Colapinto debutó en F1 en este escenario y Pierre Gasly logró aquí su primera victoria en 2020. Ahora, ambos parecen haber encontrado una buena sintonía dentro del garaje.

El otro gran foco está en Ferrari. Andrew Benson, desde Monza, cifra en unas diez milésimas por vuelta el nuevo empuje del motor. Suena a poco, pero en Silverstone y Spa, también circuitos de potencia, el coche italiano ya había compensado parte de su déficit de motor con velocidad en curva. Ganaron ambas carreras con algo de fortuna, sí, pero estaban en la pelea. Si a ese chasis se le añade ahora un poco más de caballería, Ferrari vuelve a entrar de lleno en la conversación por la victoria ante su propia afición.

Mientras tanto, en los primeros compases de los libres, apenas un puñado de coches se atrevió a salir. De ellos, solo Carlos Sainz montó el neumático blando; el resto, con medios. Pasados casi diez minutos, nadie había marcado aún un tiempo. Calma tensa antes de la batalla por las décimas.

Hadjar, KO por la muñeca; Lawson repite oportunidad

No todas las noticias giran en torno al asfalto. Red Bull seguirá sin Isack Hadjar por segundo Gran Premio consecutivo. El francés, de 21 años, continúa recuperándose de la fractura de muñeca sufrida en verano mientras boxeaba. Se perdió Zandvoort y tampoco estará en Monza.

Su lugar lo ocupará de nuevo Liam Lawson, habitual piloto de Racing Bulls, que volverá a subirse al coche junto a Max Verstappen tras firmar un séptimo puesto en la carrera anterior. El asiento de Lawson en Racing Bulls lo heredará otra vez el piloto reserva Yuki Tsunoda.

Red Bull ha dejado claro que Hadjar progresa bien, pero que no asumirá “riesgos innecesarios” en su regreso. El equipo marcha cuarto en el Mundial de constructores, por detrás de Mercedes, Ferrari y McLaren, y no está en posición de regalar puntos por una vuelta precipitada de su joven promesa.

La justicia deportiva entra en escena: Gasly pierde el podio de Mónaco

En paralelo, el paddock ha vivido un terremoto jurídico con consecuencias directas en la clasificación del campeonato. McLaren y Red Bull han ganado sus apelaciones contra el resultado del Gran Premio de Mónaco, centradas en una cadena de sanciones erróneas por exceso de velocidad en el pit lane.

El veredicto golpea de lleno a Alpine: Pierre Gasly pierde el podio que había recuperado en los despachos tras la primera apelación de su equipo. El francés, tercero en pista en Mónaco, vuelve a caer al séptimo puesto de la clasificación oficial de aquella carrera, el mismo que figuraba inicialmente.

Alpine fue el único equipo que no cumplió las dos penalizaciones de cinco segundos durante la prueba, convencido de que se habían aplicado de forma incorrecta. El nuevo fallo resta nueve puntos a Gasly: pasa de 44 a 35, pero se mantiene décimo en el Mundial. En el otro lado de la balanza, Isack Hadjar recupera el tercer lugar, Oscar Piastri asciende a cuarto, y Liam Lawson y Arvid Lindblad suben a quinto y sexto respectivamente.

La tensión aumentó cuando Flavio Briatore, jefe de Alpine, insinuó que uno de los jueces de la corte de apelación tenía “vínculos” con McLaren. La respuesta de la máxima instancia judicial de la FIA fue tajante: recordó que los jueces están sujetos a estrictos requisitos de independencia y confidencialidad, que presentan declaraciones anuales de intereses y firman una declaración específica de independencia para cada caso. Mensaje claro: no se tolerará que se ponga en duda la imparcialidad del tribunal sin pruebas sólidas.

Mercedes manda, McLaren acecha y Ferrari sueña

En el Mundial de constructores, Mercedes sigue al frente. El triunfo de George Russell en la carrera sprint de Países Bajos y las seis victorias de Kimi Antonelli esta temporada han impulsado a la escudería alemana. McLaren, empujada por las victorias consecutivas de Lando Norris, se ha metido en la pelea, pero Ferrari aguanta el segundo puesto a menos de 100 puntos de Mercedes.

La resolución del caso de Mónaco ha recortado ligeramente el botín de Alpine, que pierde parte de los puntos logrados entonces. Al otro extremo de la tabla, Cadillac sigue sin estrenar su casillero en su temporada de debut en la F1.

En el campeonato de pilotos, Antonelli manda con mano firme: lidera con 59 puntos de ventaja sobre un dúo británico de lujo, George Russell y Lewis Hamilton, empatados, con Russell por delante gracias a sus dos victorias. Norris, revitalizado tras su triunfo en Países Bajos, está a 83 puntos del líder, pero su ritmo reciente lo ha metido de lleno en la caza.

El juego de sombras en el paddock

Lejos de los cronómetros, Monza ofrece otra carrera: la de los fotógrafos. A las puertas del paddock, el acceso de los pilotos se convierte en una cacería diaria. Equipos de profesionales cargan con miles de euros en cámaras y objetivos, listos para capturar el gesto, la mirada o el detalle que defina el fin de semana.

No siempre lo consiguen. Si un piloto decide esquivar la entrada principal, comienza un juego del gato y el ratón. Ocurrió con Lewis Hamilton: un rumor, un movimiento en el fondo del paddock, una nube de fotógrafos corriendo hacia la parte trasera de los motorhomes. Pantallas levantadas para proteger la privacidad, apenas uno o dos disparos lejanos que salvan el día.

Cuando todos volvieron a la entrada principal, otro Ferrari se escabulló casi sin ser visto, esta vez ante una multitud aún mayor. Entre el ruido de un coche de F2 empujado de vuelta al box y el calor pegajoso, algún móvil al rojo vivo logró la foto que todos perseguían. Monza no perdona despistes, ni dentro ni fuera de la pista.

Italia, ronda 13: Antonelli al fondo, Russell al acecho

La Fórmula 1 aterriza en Monza para la ronda 13 del campeonato con un guion sugerente. George Russell terminó los segundos libres en lo más alto con su Mercedes, decidido a recortar la brecha con su compañero y líder del Mundial, Kimi Antonelli.

El italiano, sin embargo, arrancará desde el fondo de la parrilla por un cambio de motor. Penalización dura en cualquier circuito, pero especialmente en este templo de la velocidad donde adelantar es posible, pero no gratis. El escenario es perfecto para que Russell reduzca la diferencia de puntos… siempre que resista la presión de Ferrari y el rugido de los tifosi.

Porque esa es la otra gran incógnita del fin de semana. ¿Será capaz Mercedes de imponer su ritmo y su gestión en un asfalto abrasador, o el nuevo empuje del motor Ferrari, aliado con el ambiente de Monza, encenderá de verdad el campeonato?