Mokoena salva a Mamelodi Sundowns en el último minuto
Mamelodi Sundowns salió vivo de King Zwelithini Stadium con una victoria que sabe a título. Un 2-1 sufrido ante Golden Arrows, resuelto a dos minutos del final, que refuerza el liderato y, al mismo tiempo, desnuda los detalles que aún inquietan a Miguel Cardoso.
Durante muchos minutos el partido olió a empate. Ritmo alto, ida y vuelta, poco control real. Hasta que apareció Teboho Mokoena en el borde del área, con el marcador 1-1 y el reloj ya en rojo. Control, mirada rápida y un disparo seco, imparable, que se clavó para firmar tres puntos que pueden pesar mucho más adelante en la temporada.
Antes, el encuentro ya había tenido su propia montaña rusa.
Un debutante que golpea primero
El nuevo fichaje Siyanda Ndlovu tardó poco en justificar la apuesta. En la primera parte, el defensor se adelantó a todos y abrió el marcador para los brasileños. Gol de manual: lectura de espacios, determinación y un estreno soñado con la camiseta de Sundowns.
Ese 1-0 parecía encarrilar la tarde. El líder tenía el control emocional del partido y la sensación de que el segundo tanto estaba más cerca que el empate. Pero Golden Arrows se negó a aceptar el guion.
En la segunda mitad, Junior Dion castigó una desconexión defensiva y devolvió el choque a la casilla de salida. El estadio se encendió. Arrows olió sangre. Y Sundowns tuvo que demostrar por qué manda en la tabla.
Carácter de líder… y un aviso del técnico
Ahí apareció la parte del equipo que Cardoso quiso subrayar después: la mentalidad.
“Estoy contento con el carácter que hemos mostrado porque a veces, cuando encajas un gol así, no tienes la capacidad mental para ser resiliente y pelear por algo”, explicó el técnico, satisfecho con la respuesta de sus jugadores tras el empate.
El mensaje que repite en el vestuario empieza a calar. “Significa que el mensaje, el carácter y la actitud que intentamos construir son fuertes. Nadie puede destruir la actitud y eso es algo que tenemos que afirmar todo el tiempo”, remarcó.
La fe tuvo premio. Mokoena no solo marcó, sino que encarnó esa insistencia que reclama el entrenador: “No va a pasar siempre que marquemos en el último minuto, pero si creemos, pasará más a menudo y el equipo mostró creencia”.
Con el triunfo, Sundowns se va a 16 puntos tras seis jornadas, tres por encima de Orlando Pirates, que aún tiene un partido pendiente. Ventaja corta, pero simbólica en este tramo inicial.
Victoria sí, gestión no
No todo fue elogio. Cardoso también salió del estadio con una preocupación clara: cómo manejó su equipo los últimos minutos después del 2-1.
“Lo que no me gustó es que, después de marcar el 2-1, seguimos atacando como si fuera el último minuto del partido y estuviéramos perdiendo por dos goles”, advirtió. La crítica no es menor. Habla de control, de saber cerrar encuentros, de la diferencia entre un buen equipo y uno campeón.
Para el portugués, la clave estaba en otra parte del campo, no en la portería rival: “Necesitábamos tener la madurez en ese momento para gestionar el partido y mantener el balón en los lugares correctos para terminarlo en los pocos minutos que quedaban”.
Esa falta de pausa permitió que Arrows siguiera vivo hasta el silbatazo final. El choque se jugó a un ritmo frenético, más cercano al caos que a la gestión calculada que exige un aspirante serio al título.
Cardoso lo tiene claro: “Hay cosas que aprender de este partido para que podamos ser más fuertes en el futuro”.
Próxima parada: Loftus Versfeld
El calendario no da tregua. El miércoles, Sundowns vuelve a escena en Loftus Versfeld frente a Siwelele FC, con una racha de cuatro victorias consecutivas en todas las competiciones y la obligación tácita de seguir marcando territorio en la cima.
La inercia es buena. El carácter, evidente. La pegada, incuestionable. Pero el propio Cardoso ya ha puesto el listón más alto: ahora quiere un equipo que no solo gane en el último suspiro, sino que sepa dormir los partidos cuando toca.
Si Sundowns encuentra ese punto de madurez, ¿quién se atreverá a discutirle el trono?






