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Mohammed Ben Sulayem defiende a Fernando Alonso: No podemos permitir que se vaya así

Mohammed Ben Sulayem no quiere ver a Fernando Alonso salir por la puerta de atrás. El presidente de la FIA fue tajante en Madrid: sería “no aceptable” que el asturiano abandonara la Fórmula 1 atrapado en un proyecto poco competitivo.

Alonso, dos veces campeón del mundo y ya con 45 años, termina contrato con Aston Martin a final de temporada. El jueves dejó claro que su decisión “no será pronto”, sin pistas sobre si renovará, buscará otra opción o pondrá punto final a una de las carreras más intensas que ha visto el campeonato.

El problema está en la pista. Aston Martin se arrastra en la clasificación: décimo en el Mundial de constructores, con un monoplaza lejos del nivel mostrado el año pasado. El motor Honda tampoco ayuda; según los datos internos del paddock, es la unidad de potencia menos competitiva de la parrilla.

En ese contexto, Ben Sulayem lanzó un mensaje tan emocional como político: “No hay manera de que podamos permitir que Fernando se vaya –Alonso, un gran campeón– solo por las circunstancias. No es la forma de dejar el escenario. Tiene que ser exitoso y luego se va cuando quiera, no porque se vea obligado por el rendimiento”.

El dirigente, cuya etapa al frente de la FIA ha estado marcada por polémicas sobre gobernanza interna y acusaciones de concentrar demasiado poder, desveló además una conversación reciente con el piloto español: “Hablé con él. Lo vi muy triste y le dije: ‘Fernando, lo entiendo, no es aceptable que vengas a tu propio país y ahora, después de ser dos veces campeón del mundo…’”.

Ben Sulayem explicó que la FIA ya había movido ficha meses atrás para tratar de aliviar la situación técnica del equipo: “Hicimos algo antes, en mayo, legalmente para el equipo respecto al motor, para ir y mejorar. Y luego le dije: ‘No te voy a decir lo que vamos a hacer. Por favor dime qué quieres, porque tú eres el piloto. Ven y dime qué quieres que hagamos para mejorar estos resultados’”.

Detrás de esas palabras está el sistema de oportunidades adicionales de desarrollo y mejora, conocido como Aduo, que la Fórmula 1 ha creado para evitar que un fabricante de motores se quede descolgado. Un portavoz de la FIA precisó que Ben Sulayem se refería exactamente a ese mecanismo.

El procedimiento es claro: si una unidad de potencia se evalúa como más de un 2% por detrás de la mejor, el reglamento abre la puerta a cambios de diseño y actualizaciones extra. Es una vía reglamentaria, no un atajo político, para que fabricantes como Honda puedan recortar la brecha sin romper el marco de congelación de motores.

“Es un comentario sobre el proceso Aduo y sobre que él espera que Fernando Alonso se quede en el deporte. Nada más”, matizó el portavoz.

Las palabras del presidente, sin embargo, levantan inevitablemente otra cuestión: ¿hasta dónde puede o debe llegar la FIA para influir en el destino deportivo de un piloto concreto? Preguntado por la posible interpretación de sus declaraciones como una injerencia o un exceso de poder en una institución que debe actuar con independencia y objetividad, la respuesta oficial rebajó el tono: “Es un apasionado de los pilotos, él mismo fue piloto, y yo no leería demasiado en esto”.

Ben Sulayem, en definitiva, se mueve en una línea fina: se declara decidido a no “perder” a una de las grandes figuras de la era moderna mientras insiste en que todo se hará dentro del marco legal ya existente. Alonso, mientras tanto, observa el panorama, mide tiempos y resultados, y guarda silencio sobre su futuro.

El motor Honda tiene margen de desarrollo regulado, Aston Martin necesita un salto urgente y la FIA ha dejado claro que no quiere que uno de sus campeones más carismáticos se despida con un coche que no le permite pelear. La próxima decisión será de Fernando. Y esa, por mucho ruido de fondo institucional, solo la puede tomar él.