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Michael Vaughan critica aumento de precios para el Ashes en Edgbaston

La batalla por las Ashes del próximo verano todavía queda lejos, pero el primer gran incendio ya está encendido. No en el césped, sino en las taquillas.

El antiguo capitán de Inglaterra, Michael Vaughan, ha criticado con dureza el aumento del 43% en el precio de las entradas para el Test masculino del Ashes del año que viene en Edgbaston, calificándolo de “realmente pobre” en redes sociales.

Un Hollies Stand mucho más caro

El emblemático Hollies Stand de Edgbaston, corazón ruidoso y colorido de muchas jornadas de Ashes, será también uno de los más caros. Las entradas en esa grada, con capacidad para casi 6.000 espectadores, pasan de las 115 libras de 2023 a 165 libras para el Test del próximo verano.

Un salto brusco. Y, para muchos aficionados, difícil de digerir.

En el resto del estadio, los socios podrán comprar entradas por 92 libras, pero el mensaje es claro: el mínimo para un adulto en los tres primeros días del Test se sitúa en 115 libras. A todo ello se suma una tasa de gestión de 2,50 libras por entrada.

Vaughan no tardó en reaccionar. Ante la noticia, escribió un escueto pero contundente “This is really poor” en sus redes. Un dardo directo a la política de precios en un momento en el que el cricket inglés presume de conexión con el público tras el último Ashes.

De llenos totales a butacas vacías

La comparación con 2023 es inevitable. La última serie Ashes en Inglaterra terminó 2-2 tras las victorias iniciales de Australia en Edgbaston y Lord’s, pero el resultado deportivo fue solo parte de la historia.

La England and Wales Cricket Board (ECB) presumió entonces de un éxito rotundo de público: “cada día se vendió por completo por adelantado, con una asistencia total superior a 545.000 personas”. Un escaparate perfecto para el formato Test, defendido como el corazón del juego.

Ahora el contexto es distinto. Edgbaston opera con un aforo reducido por la construcción de un hotel en el recinto, pero ni siquiera ese factor ha garantizado el lleno en el presente verano: las entradas para el tercer Test entre Inglaterra y Pakistán, que se disputará la próxima semana con precios para adultos entre 57,50 y 87,50 libras, aún no se han agotado.

Un contraste que alimenta la sensación de que el listón económico para ver a Inglaterra en Test cricket se está elevando a una altura peligrosa para muchos bolsillos.

Londres, todavía más arriba

Mientras se desata el debate, la maquinaria comercial del Ashes 2027 ya está en marcha. El sorteo de entradas se abrió el miércoles y los precios vuelven a escalar, sobre todo en Londres.

En Lord’s y The Oval, las mejores entradas alcanzan las 190 y 185 libras respectivamente. Cifras que colocan a la capital en la cúspide del mercado, pero también en el centro de la discusión sobre hasta dónde se puede tensar la cuerda del aficionado.

Un calendario de alto voltaje

En lo deportivo, Inglaterra tiene marcada en rojo la próxima serie. Tras caer 4-1 el pasado invierno en Australia, el equipo de Ben Stokes iniciará su intento de recuperar la urna en Trent Bridge, Nottingham, el 18 de junio.

El segundo Test en Lord’s arrancará el 30 de junio, y el tercero en Edgbaston el 8 de julio, bajo la sombra de la polémica por los precios.

El cuarto Test llevará las Ashes a un nuevo escenario: el Utilita Bowl, en Southampton, que se convertirá en el décimo estadio del Reino Unido en albergar un Test masculino de Ashes cuando el partido comience el 21 de julio. La serie concluirá en el Kia Oval a partir del 29 de julio.

Mientras tanto, BBC Sport ha solicitado comentarios a la ECB y a los cinco estadios que acogerán Test, pero el ruido ya está instalado. El producto nunca ha sido tan deseado. La pregunta es si el cricket inglés está a punto de descubrir el punto exacto en el que el precio empieza a vaciar las gradas.