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Michael Holding y la situación de Imran Khan: una herida abierta

Michael Holding rompe su habitual contención cuando habla de Imran Khan. La voz se le endurece, el recuerdo se mezcla con la indignación. Para él, no se trata solo de un antiguo rival ni de una vieja estrella del cricket convertida en líder político. Se trata de un hombre al que conoce, al que vio pedir donaciones puerta a puerta para levantar un hospital oncológico en Pakistán, y al que ahora ve encerrado en una prisión paquistaní desde 2023, sin libros, sin atención médica adecuada, según denuncia su familia.

El caso de Imran ha vuelto al centro de la escena después de que Sky Sports emitiera una entrevista de 18 minutos con sus hijos, Sulaiman y Kasim, grabada en los márgenes del Test en Lord’s entre England y Pakistan. En ese diálogo, los dos jóvenes relataron lo que consideran un trato injusto hacia su padre y describieron la falta de cuidados médicos básicos. La reacción fue inmediata: el PCB llegó a amenazar con retirarse del encuentro. La cadena, sin embargo, no reculó y emitió el material.

Para Holding, que compartió vestuario y campo con Imran durante su carrera internacional, la situación es algo más que un titular incómodo. Es una herida abierta.

“Es una historia triste”, recordó en declaraciones a Sports Now, dejando claro que no quería entrar en debates partidistas, pero sin esquivar el fondo del asunto. El exvelocista jamaicano repasó aquellos años en los que acompañó a Imran por Londres, cuando el entonces ídolo del cricket recorría la ciudad tratando de recaudar fondos para su hospital de cáncer. “Yo fui con él, intenté apoyarle todo lo que pude en ese tema. Conozco al hombre, sé exactamente qué tipo de persona es”, explicó.

Desde esa experiencia personal, lo que está viendo ahora le resulta insoportable. Holding habla de “situación extremadamente triste” y de un trato que considera inaceptable hacia uno de los rostros más reconocibles de Pakistan en el mundo.

El exjugador también se alineó sin matices con los excapitanes que firmaron una carta reclamando un trato digno para Imran Khan en prisión. “Estoy totalmente de acuerdo con los capitanes que escribieron esa carta. No sé qué efecto tendrá, pero apoyo por completo el intento de que se le trate como a otro ser humano. No se trata a los seres humanos de esa manera. Hay personas que han cometido asesinatos y no son tratadas así. No veo la razón por la que a este hombre se le deba tratar de esa forma”, sentenció.

Holding va un paso más allá y plantea una pregunta incómoda: ¿hay celos detrás de todo esto? “No sé si hay celos implicados, porque Imran Khan… No creo que haya un paquistaní más conocido en el mundo que Imran Khan. Es ridículo el modo en que se está tratando al hombre”, remarcó.

La figura de Imran, que pasó de capitán campeón del mundo a primer ministro de Pakistan, siempre ha generado adhesiones intensas y críticas feroces. Hoy, desde una celda y en medio de múltiples procesos judiciales, su legado se discute en los tribunales y en la arena política, pero también en los micrófonos del cricket mundial.

Holding, que lo vio de cerca cuando solo soñaba con levantar un hospital, no habla de táctica ni de estadísticas. Habla de humanidad. Y deja una pregunta flotando sobre el juego, la política y la memoria: ¿hasta dónde puede llegar un país con uno de sus iconos más grandes para ajustar cuentas con el presente?