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Mercedes marca territorio en el estreno del Madring

Bandera a cuadros en la primera sesión de entrenamientos libres en el nuevo Madring… y, de momento, sin sobresaltos mayores: ni banderas rojas ni parones. Ideal para que los equipos tomen notas en un circuito completamente desconocido.

En la tabla, un mensaje claro: doblete de Mercedes. George Russell manda con un 1:34.145 y supera por 0.286 segundos al líder del campeonato, su compañero Kimi Antonelli. Detrás, un bloque compacto de pesos pesados: Charles Leclerc tercero, Lewis Hamilton cuarto con el Ferrari, y el Red Bull de Max Verstappen en quinta posición.

Hamilton al límite, Russell al frente

Hamilton se llevó más de un susto. Rozó el muro en una de sus vueltas y protagonizó un par de momentos delicados en tráfico, incluido uno con Nico Hulkenberg. El alemán, noveno con el Audi y lanzado en un intento con neumático blando, se encontró al Ferrari del siete veces campeón en la trazada y no se mordió la lengua por radio: “I mean, that's nasty”.

En lo deportivo, Hamilton empezó marcando el ritmo con el compuesto medio C3. Su 1:36.066 le colocó en cabeza tras desbancar a Leclerc, que había marcado un 1:38.504 antes de ser superado por Antonelli y Verstappen. El británico volvió a mejorar, hasta firmar un 1:34.620 con el mismo compuesto, referencia de la sesión hasta que Russell y las gomas blandas entraron en escena.

Cuando Mercedes montó el C4, Russell exprimió el coche. Atacó el Madring con decisión, especialmente la espectacular curva peraltada La Monumental, y bajó el listón hasta ese 1:34.145 que cerró la sesión en lo más alto. Hulkenberg también sacó partido al blando, mejorando hasta el séptimo lugar con un 1:35.533.

Antonelli, mientras tanto, dejó una pequeña advertencia en forma de bloqueo en la curva 13. Sin consecuencias, pero síntoma de lo exigente que es el nuevo trazado. Aun así, el italiano completó vuelta, se colocó segundo y terminó a 0.345 de Hamilton cuando el británico aún lideraba con el Ferrari.

Ferrari, tensión apagada y ritmo encendido

El box de Ferrari venía cargado de historia reciente. Hamilton y Leclerc arrastraban la polémica de Monza, con el británico acabando en la grava en la primera vuelta tras el toque entre ambos. Los dos pilotos aseguraron haber “arreglado” el asunto cara a cara, sin esquivar la conversación.

En pista, la convivencia fue menos dramática de lo que sugería el guion. Leclerc, en plena vuelta rápida con el medio, se topó con un Ferrari lento delante. Era Hamilton. El monegasco lo gestionó con calma por radio: “No creo que Lewis supiera que venía”. Nada de fuegos artificiales internos… por ahora.

Leclerc cerró la sesión en tercera posición. Hamilton, pese a los sustos y los problemas de tráfico, se mantuvo en la parte alta de la tabla durante toda la hora y acabó cuarto. Entre ambos, la sensación de que el Ferrari tiene velocidad para mezclarse con Mercedes y Red Bull en un circuito que castiga cada error.

Red Bull y Racing Bulls: Lawson repite, Tsunoda se detiene

En Red Bull, Liam Lawson vuelve a aprovechar la oportunidad. Con Isack Hadjar aún fuera de combate por la fractura de muñeca sufrida en el parón veraniego, el neozelandés repite como compañero de Verstappen. Y cumple: cuarto en la tabla en uno de sus intentos, a 0.919 del mejor tiempo de Hamilton cuando el británico aún mandaba con el medio, tras un sector central en morado.

Verstappen, por su parte, se instaló en la zona alta y terminó la sesión en quinta posición, cerca del grupo de cabeza. No enseñó todas las cartas, pero se mantuvo dentro del margen lógico en un trazado nuevo y de alta exigencia para los neumáticos.

En Racing Bulls, la mañana fue más complicada. Yuki Tsunoda abortó su primer intento serio con blandos, reportó problemas por radio y recibió orden inmediata de regresar al garaje. Su FP1 se dio por terminado antes de tiempo. Arvid Lindblad, el joven británico, cerró la sesión en la zona media, duodécimo con neumático medio, después de quejarse por radio de dos coches que se iban largos en una curva rápida. Los protagonistas del susto, nada menos que Hamilton y Antonelli.

McLaren y Alpine: detalles por pulir

Oscar Piastri dejó una de las radios más llamativas del día. Sexto a falta de 14 minutos, el australiano avisó de algo suelto en el cockpit: “Tengo algo colgando en el habitáculo, cerca de los pies. Me está golpeando los pies”. Orden inmediata del muro: entrar al box. McLaren deberá revisar a fondo antes de la segunda sesión.

En Alpine, Pierre Gasly y Franco Colapinto rodaron poco, pero el francés llega con brillo propio tras su pole en Monza, seis años después de su primera victoria en el mismo escenario. En Madrid, apenas unas vueltas en esta primera hora, guardando quizá más cartas que el resto en un circuito sin referencias previas.

Un Madring sin datos… y con mucha carga

La gran incógnita del fin de semana es el propio circuito. El Madring debuta como sede del Gran Premio de España con un asfalto liso, sin historial de Fórmula 1 y una configuración que exige al límite a los neumáticos.

Pirelli ha optado por la gama media-alta: C2 como duro, C3 como medio y C4 como blando. Sin datos previos, cada vuelta es información pura para los ingenieros. Según la marca italiana, el trazado se sitúa entre los cinco más exigentes del año en energía transmitida a las gomas, con fuerzas laterales similares a Barcelona y Silverstone. Y con un punto extremo: La Monumental, la curva peraltada de 550 metros y un 24% de inclinación, que genera la mayor carga vertical de la temporada.

Esteban Ocon, al volante del Haas, resumió sensaciones en una frase clave para los equipos: hay bastante agarre desde el inicio. Buenas noticias para quienes temían una pista resbaladiza y llena de incidentes en su estreno.

Un líder presionado y un perseguidor encendido

El contexto del campeonato añade una capa más de tensión. Antonelli llega a Madrid con 66 puntos de ventaja sobre Russell tras su jornada mágica en Monza, donde ganó saliendo 19º. El italiano domina la general, pero hoy ha visto cómo su compañero le sacaba casi tres décimas en el primer contacto con el Madring.

Russell, por su parte, ya fue elegante en la derrota en Italia y ahora se agarra a cualquier resquicio para pensar en una remontada en el campeonato. Hoy ha sido el más rápido con el compuesto blando y ha navegado sin errores por un circuito nuevo que no perdona despistes.

El fin de semana apenas ha empezado, pero el mensaje de este primer entrenamiento es nítido: Mercedes ha llegado a Madrid dispuesto a mandar, Ferrari quiere meterse en la pelea con sus dos estrellas reconciliadas y Red Bull, con un Verstappen siempre al acecho y un Lawson sólido, observa y mide.

La pista aún es un misterio. La batalla por el título, bastante menos. Y en un circuito que exprime cada gramo de goma y cada milímetro de confianza, la pregunta ya flota en el paddock: ¿aguantará el colchón de Antonelli cuando el Madring muestre su verdadera cara?