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McLaren gana apelación y Gasly pierde podio en Mónaco

El ruido de Monza no ha apagado aún el eco de Mónaco. McLaren ha ganado su apelación contra el resultado del Gran Premio del Principado y el podio vuelve a cambiar de manos, semanas después de que se apagara el semáforo.

La decisión golpea de lleno a Alpine y a Pierre Gasly, que pierde el tercer puesto que le había devuelto una primera apelación del equipo francés. El francés, que había cruzado la meta en tercera posición el 7 de junio, queda finalmente relegado al séptimo lugar, el mismo que figuraba en los resultados oficiales iniciales.

El gran beneficiado es Red Bull: Isack Hadjar recupera el tercer escalón del podio, mientras que Oscar Piastri asciende al cuarto puesto para McLaren. Un baile de posiciones decidido no en la pista urbana de Mónaco, sino en la sala de los comisarios.

Todo nace de un error tan simple como grave: la longitud del pit lane estaba mal medida. Con esa referencia equivocada, los sistemas de control calcularon una velocidad media superior a la permitida y desencadenaron una cascada de sanciones por exceso de velocidad en boxes, varias de ellas de cinco segundos. Sanciones que nunca debieron existir. Con la corrección de la distancia real del pit lane, las velocidades medias cambian y, con ellas, el veredicto deportivo.

El resultado: se anulan las penalizaciones incorrectas, McLaren ve reconocida su reclamación y Gasly se queda sin un podio que ya había celebrado dos veces. Mónaco, una vez más, demuestra que su historia nunca termina el domingo por la tarde.

Leclerc enciende a los Tifosi

Mientras los abogados afinan argumentos, en Monza manda el cronómetro. Charles Leclerc ha dado a los Tifosi un motivo temprano para sonreír al colocar su Ferrari en lo más alto de la tabla con un 1:23.008. Vuelta limpia, precisa, de las que levantan a la grada principal incluso en unos libres.

Más atrás, entre los debutantes, destaca Paul Aron. El estonio, al volante del Alpine en lugar de Pierre Gasly, se instala en una meritoria 13.ª posición en esta primera toma de contacto, el mejor de los rookies en ese momento.

Norris manda, la parrilla aprieta

Lando Norris llega lanzado a Italia, con dos victorias consecutivas en Grandes Premios, y lo refleja en el primer contacto con el asfalto. Marca un 1:23.719 con su McLaren y se coloca al frente. No está solo.

George Russell se queda a solo 0.083 segundos y Lewis Hamilton completa un trío británico al frente con un 1:23.891, todos por debajo del 1:24. Tres coches, tres estilos, un mismo mensaje: la lucha en cabeza no da tregua.

La evolución de la pista se nota vuelta a vuelta. Norris abre fuego con un 1:24.194 con neumático medio, pero Russell responde con autoridad con un 1:23.802, casi cuatro décimas mejor. El termómetro del rendimiento baja directo a los 1:23, con condiciones ideales, muy lejos del caos meteorológico vivido en Zandvoort dos semanas antes.

Liam Lawson también se asoma a lo alto de la tabla. Es el único que se atreve de inicio con el neumático blando y clava un 1:24.383 que le coloca primero en ese momento. Vuelve a subirse al Red Bull mientras Isack Hadjar sigue de baja por una lesión en la muñeca, una oportunidad que el neozelandés no piensa desaprovechar.

Rookies en escena y un Cadillac parado

El primer libre trae un reparto poco habitual. Cuatro debutantes se reparten asientos de peso.

  • Ayumu Iwasa se sube al Red Bull de Max Verstappen
  • Luke Browning ocupa el lugar de Alex Albon en Williams
  • Paul Aron toma el relevo de Pierre Gasly en Alpine
  • Colton Herta, veterano y referencia en IndyCar, etiquetado como rookie en Fórmula 1 mientras se sienta en el Cadillac de Sergio Pérez

Su sesión, sin embargo, se tuerce pronto. El Cadillac se queda aparentemente engranado en una marcha y se detiene a un lado de la pista. Los comisarios intentan empujarlo sin éxito y la dirección de carrera no tarda en mostrar la bandera roja. El tiempo corre en contra de Herta.

El pit lane permanece cerrado y se pierden prácticamente cinco minutos de sesión. En un fin de semana normal ya sería un fastidio; en un FP1 tan escaso para los novatos, es un golpe serio. Cada vuelta cuenta, y Herta ve cómo se le escapa un tramo valioso de experiencia con un Fórmula 1.

Cuando los comisarios retiran el coche y el semáforo vuelve a verde, el reloj no perdona. Menos margen para probar, menos tiempo para corregir, más presión para los que se juegan el futuro en unas pocas vueltas.

Futuro atado: Norris y Colapinto miran a largo plazo

Mientras el cronómetro dicta jerarquías provisionales, los despachos sellan compromisos de largo recorrido.

Lando Norris ha decidido anclar su carrera a McLaren con un nuevo contrato hasta 2030. Un gesto de confianza total en el proyecto y en su propio papel como pilar del equipo. El británico definió la firma como “un sí bastante fácil”, una frase que resume la sintonía actual entre piloto y escudería.

En Alpine, Franco Colapinto también asegura su continuidad. El argentino ha renovado para seguir con el equipo la próxima temporada, en plena campaña en la que ha logrado su mejor resultado en Fórmula 1: un sexto puesto en el Gran Premio de Canadá. Un paso adelante que le da crédito interno y refuerza su posición en una estructura que necesita estabilidad y talento joven.

Monza vibra con los tiempos, Mónaco sigue reescribiendo su podio en los papeles y los contratos dibujan el mapa del futuro inmediato. La pregunta es clara: ¿quién sabrá transformar esta mezcla de velocidad, justicia tardía y apuestas de largo plazo en títulos cuando llegue la hora de la verdad?

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