Mbappé asegura: “Votaría por mí para el Balón de Oro”
Kylian Mbappé no tiene dudas. Si pudiera votar para el Balón de Oro 2026, su papeleta llevaría un solo nombre: el suyo.
El delantero de Real Madrid, uno de los grandes favoritos al premio que entrega France Football a finales de octubre, defendió con firmeza su candidatura en una entrevista con el diario francés L’Équipe. Sin rodeos, sin falsa modestia.
“¿Por quién votaría para el Balón de Oro? Votaría por mí. Es un premio individual. Miramos lo que el jugador ha hecho individualmente”, afirmó el atacante, en declaraciones recogidas por el periodista Fabrizio Romano. Y remató: “Cuando miramos los argumentos… miro, y me digo a mí mismo que sí… no sería robado”.
Goles sin títulos… pero con peso
El debate alrededor de Mbappé es claro: números descomunales, vitrina vacía. La pasada temporada superó la barrera de los 40 goles con la camiseta de Real Madrid y, en verano, batió el récord histórico de tantos en la Copa del Mundo. Una producción ofensiva de época.
El problema, y el principal argumento de sus detractores, está en el palmarés colectivo. Ni Real Madrid ni la selección de Francia levantaron trofeos en ese periodo. Para muchos votantes, el Balón de Oro sigue ligado a títulos, noches de gloria y fotografías con copas alzadas al cielo.
Mbappé plantea otra lectura. Si el galardón es, como él subraya, un reconocimiento individual, su temporada ofrece munición suficiente: goles decisivos, registros históricos y un impacto constante en cada escenario que pisa.
Un candidato sin complejos
La frase “no sería robado” no es una provocación gratuita. Es una declaración de intenciones. Mbappé se sabe en el centro del escaparate, acostumbrado a vivir bajo el foco y a soportar el escrutinio permanente sobre cada gesto, cada palabra, cada estadística.
Su discurso encaja con su perfil competitivo: un futbolista que no negocia la ambición, que asume la presión y que se siente cómodo reclamando el lugar que cree haber ganado en el terreno de juego.
El Balón de Oro se decidirá entre votos, sensibilidades y distintas formas de entender el fútbol. Entre quienes priorizan los títulos y quienes miran primero la hoja de estadísticas.
Mbappé ya ha dejado claro de qué lado está. La siguiente palabra será de los votantes.






