Mbappé y su récord en la Champions: victoria del Real Madrid ante el Inter
Kylian Mbappé ha arrancado la temporada 2026-27 como si llevara meses compitiendo. No falla. No afloja. No perdona. Cinco partidos, cinco goles. Y el último, en una noche grande: estreno de la nueva edición de la UEFA Champions League ante el Inter de Milán y primer rugido del nuevo líder del ataque del Real Madrid.
El francés abrió el marcador en el minuto 14, en una acción que define su instinto asesino. Pérdida de Curtis Jones en la salida de balón, recuperación blanca y Brahim Díaz, con la cabeza fría, filtrando el pase justo. A partir de ahí, lo inevitable: Mbappé atacó el espacio, ajustó el cuerpo y definió de primeras, seco y cruzado, ante Josep Martínez. Un toque, un gol. Sin concesiones.
El gol número 71 de Mbappé en la Champions, cifra que le permite alcanzar a una leyenda del propio club blanco: Raúl. Empatados en la quinta posición histórica de máximos goleadores de la competición.
La cima, eso sí, sigue lejos. El listón lo mantiene Cristiano Ronaldo con 140 dianas, forjadas con Manchester United, Real Madrid y Juventus. La distancia es enorme, pero el ritmo actual de Mbappé invita a pensar que la conversación sobre los grandes goleadores de la Champions tendrá un nuevo protagonista durante muchos años.
El golpe de Mbappé descolocó al Inter y el Madrid olió sangre. El equipo de Carlo Ancelotti apretó arriba, mordió cada salida italiana y encontró premio rápido. Nueve minutos después del 1-0, el 2-0 cayó casi como un castigo para Josep Martínez. El guardameta dudó, se complicó en un balón que parecía controlado y Federico Valverde, siempre atento, se le echó encima. Le robó la pelota y la empujó a la red. Gol de puro carácter, de esos que cambian partidos y estados de ánimo.
Con dos tantos de ventaja y el estadio volcado, el Madrid manejó el encuentro con la autoridad de quien se sabe quince veces campeón de Europa. El Inter, obligado a reaccionar, fue ganando metros, pero se estrelló durante muchos minutos contra la estructura defensiva blanca y contra un equipo que, con el resultado a favor, eligió cuándo acelerar y cuándo dormir el duelo.
El tramo final, sin embargo, trajo suspense. Los italianos encontraron un gol tardío que recortó distancias y encendió las alarmas. El Madrid, que había controlado casi todo, se vio obligado a sufrir en los últimos instantes para conservar la victoria. No brilló en el cierre, pero resistió. Y en Champions, sobrevivir también es una virtud.
El 2-1 deja algo más que tres puntos en el debut europeo. Deja la sensación de que Mbappé se ha instalado en su zona natural: la de las grandes noches, los grandes escenarios y los grandes registros. Deja a un Real Madrid que vuelve a mirar la Champions de frente, con su nueva estrella sumando récords a la misma velocidad con la que castiga a los rivales.
Si este es solo el comienzo de la temporada, ¿hasta dónde puede llegar este Madrid con Mbappé desatado en Europa?






