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Martínez Munuera y el Sevilla–Barça: un duelo cargado de tensión

El Sevilla–Barcelona del sábado en el Ramón Sánchez Pizjuán ya venía cargado de tensión deportiva. La designación arbitral ha terminado de encender el partido. El Comité Técnico de Árbitros ha elegido al colegiado más polémico de la historia reciente blaugrana: el valenciano Juan Martínez Munuera. En la sala VAR estará Raúl Martín González.

No es un nombre cualquiera. Es una herida abierta.

Un historial que persigue al colegiado

Desde 2013, Martínez Munuera se cruza de forma recurrente con el Barça. Más de 30 partidos dirigidos, dos finales incluidas, y un rastro de decisiones discutidas que han ido moldeando su imagen en el entorno culé.

Según el diario catalán Sport, uno de los episodios más sonados llegó en la ida de las semifinales de la Copa del Rey de la pasada temporada, Atlético de Madrid–Barcelona, el pasado febrero. Aquella noche, en el Wanda Metropolitano, el árbitro valenciano quedó en el centro de la tormenta.

La acción que encendió al banquillo azulgrana fue una dura entrada del argentino Giuliano Simeone sobre Alejandro Baldé. Entrada violenta, que muchos en el Barça consideraron roja directa. Martínez Munuera mostró solo amarilla. Desde la cabina, el VAR, con Pablo González Fuertes al mando, no corrigió la decisión. Hansi Flick estalló y en el club se llegó a valorar la presentación de una queja formal.

La velada no se quedó ahí. Más tarde, anuló un gol del joven defensa Pau Cubarsí por fuera de juego tras una revisión interminable, cercana a los siete minutos, provocada por un fallo en el sistema semiautomático de fuera de juego. El propio Comité de Árbitros reconoció después el problema técnico y explicó que se vieron obligados a trazar las líneas de manera manual.

El Barça terminó perdiendo 4-0 en Madrid. En la vuelta, ya en casa, reaccionó con un 3-0 que no bastó para remontar. En ese segundo encuentro, Martínez Munuera volvió a aparecer, esta vez como árbitro VAR. Su nombre seguía ligado a cada capítulo de la eliminatoria.

El “Alabado sea Dios” que incendió un Clásico

El episodio más recordado por el barcelonismo, sin embargo, no llega en Copa, sino en un Clásico. Mayo de 2025. Real Madrid–Barcelona. Martínez Munuera no estaba sobre el césped, pero sí en el centro de decisiones: ocupaba la sala VAR.

En el descuento, Fermín López marcó un gol que podía cambiar el guion del partido. El tanto fue revisado por una posible mano. Durante la comprobación, las grabaciones de audio captaron una frase dentro de la sala de vídeo: “Alabado sea Dios”. El citado medio catalán atribuyó la voz al propio Martínez Munuera en el momento en que alertaba al colegiado principal, Alejandro Hernández Hernández, de la infracción previa.

El gol de Fermín fue finalmente anulado por mano. La Comisión Arbitral y la Real Federación Española de Fútbol interpretaron la frase como un gesto de alivio al detectar la mano antes de validar el tanto. El matiz no calmó a la afición culé. En Cataluña, el audio se convirtió en símbolo de desconfianza hacia el árbitro valenciano.

Desde entonces, cada designación suya para un partido del Barça reabre el debate. Y el Pizjuán no será la excepción.

Finales, goleadas y cicatrices

El currículum de Martínez Munuera con el Barcelona incluye noches de todo tipo. Fue el árbitro de la final de la Copa del Rey de 2021, en la que el conjunto blaugrana se coronó con un contundente 4-0 ante el Athletic Club. Años después, en 2024, dirigió la final de la Supercopa de España, con un desenlace muy distinto para los culés: derrota 4-1 frente al Real Madrid.

En la temporada 2025-2026 volvió a cruzarse tres veces con el equipo de Hansi Flick. Estuvo en el 3-0 del Barça al Athletic, en el ya citado 4-0 encajado ante el Atlético en Copa y en el vibrante 5-2 sobre el Sevilla del 15 de marzo de 2026, su duelo más reciente frente al rival del sábado.

Son partidos que dibujan un contraste: grandes victorias, derrotas duras y, sobre todo, decisiones que no se olvidan. El nombre del árbitro queda pegado a la memoria de los aficionados.

Un nuevo examen en el Sánchez Pizjuán

El choque de este fin de semana será el primero de Martínez Munuera con el Barça en la temporada 2026-2027. No es un encuentro menor: duelo en la cumbre, ambiente caliente en Nervión y un conjunto azulgrana que llega con la lupa puesta sobre cada detalle.

Cada entrada fuerte, cada posible penalti, cada fuera de juego ajustado tendrá un contexto añadido: el peso de la historia reciente. El árbitro valenciano saltará al césped sabiendo que cualquier decisión discutible multiplicará el ruido.

Para Sevilla y Barcelona, el partido vale puntos y liderazgo. Para Martínez Munuera, algo más incómodo: otro examen público, otra noche en la que, pase lo que pase, su actuación quedará bajo una luz implacable.

En el Pizjuán, el balón empezará a rodar con un mensaje claro: el margen de error es mínimo. Y el árbitro que más huella ha dejado en el barcelonismo vuelve al escenario principal. ¿Será capaz de dirigir un gran partido sin añadir un nuevo capítulo a su larga lista de polémicas?