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Mancini redefine la selección de Italia: novedades y sorpresas en la convocatoria

Roberto Mancini no ha firmado una lista de trámite. Su primera convocatoria de Italia llega cargada de decisiones fuertes, nombres discutidos y regresos que parecían archivados para siempre.

El seleccionador ha llamado a nueve caras nuevas para afrontar un calendario intenso en la Nations League: Bélgica el 25 de septiembre, Turkiye el 28, Francia el 2 de octubre y de nuevo la selección turca el 5. El grupo se cerrará más adelante, con Francia el 12 de noviembre y Bélgica el 15. Un bloque de partidos que marcará el tono del nuevo ciclo… y que ya empieza rodeado de debate.

Maldini, dentro pese al ruido

El nombre que más ruido genera es Daniel Maldini. El atacante entra en la lista en pleno revuelo por su reciente accidente de tráfico, en el que dio ligeramente por encima del límite de alcohol y vio cómo le suspendían el carné de conducir.

Durante días se habló incluso de un presunto positivo en un control de drogas. Esa versión ha quedado desmentida: todas las pruebas toxicológicas han resultado negativas. Cagliari, su club, no solo le ha respaldado públicamente, sino que mantiene la idea de alinearle en el próximo partido de Serie A este fin de semana.

Mancini, con su convocatoria, se alinea con esa postura: confía en el jugador y separa el caso deportivo del ruido externo. Una llamada que envía un mensaje claro al vestuario y al entorno.

Palestra se queda fuera

En el otro lado de la balanza aparece Marco Palestra. El jugador de Chelsea se cae de la lista, una ausencia que muchos ya intuían. Todavía no ha debutado de forma oficial con el club londinense tras la lesión sufrida en pretemporada, y esa falta de ritmo le ha pasado factura.

No hay castigo, hay criterio competitivo. En un calendario comprimido, Mancini apuesta por futbolistas que llegan con minutos en las piernas y sensaciones frescas.

Fagioli y Zaniolo, vuelta a escena

Entre las novedades también hay regresos que cambian el paisaje del centro del campo. Nicolò Fagioli y Nicolò Zaniolo no vestían la camiseta de la selección desde octubre de 2024.

Fagioli, ahora en Fiorentina, suma siete internacionalidades absolutas y vuelve a asomarse a un escenario donde muchos le veían como pieza de futuro antes de su paréntesis. Zaniolo, por su parte, es un viejo conocido del proyecto Mancini: el técnico le dio su primera llamada incluso antes de que jugara un solo minuto en Serie A.

Hoy acumula 19 partidos con la absoluta. El último fue un amistoso en marzo de 2024 ante Ecuador; su última aparición en partido oficial se remonta a noviembre de 2023 frente a Ucrania. Su regreso no es solo estadístico: introduce de nuevo a un futbolista capaz de romper partidos desde la nada.

Mandragora, una historia de resistencia

La sorpresa más llamativa tiene nombre y apellidos: Rolando Mandragora. El nuevo mediocampista de Torino regresa a la selección tras un vacío de más de cinco años.

Su única internacionalidad hasta ahora data de junio de 2018, en una derrota por 3-1 ante Francia. Después, silencio. Lesiones, cambios de club, altibajos. Y ahora, de nuevo, la azzurra.

Mancini le incluye por primera vez desde marzo de 2021, un lapso que habla tanto de la persistencia del jugador como de la necesidad del seleccionador de ampliar el abanico en la sala de máquinas. Mandragora encarna esa figura de centrocampista trabajador, táctico, que puede dar equilibrio en un bloque que se medirá a rivales de máximo nivel en cuestión de semanas.

La lista de Italia, en definitiva, no es un simple trámite administrativo. Es una declaración de intenciones. Entre apuestas arriesgadas, segundas oportunidades y regresos improbables, Mancini marca el tono de un ciclo que se jugará mucho en esta Nations League.

La cuestión ahora es sencilla y brutal: ¿responderá el campo a la valentía de la convocatoria?